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El ejército afgano al borde del desastre. Los talibanes se hacen con sus blindados, artillería e incluso carros de combate

En plena fase de repliegue de las tropas internacionales que han estado 20 años de Afganistán, los talibanes están lanzando  una ofensiva general contra las tropas del Ejército Nacional afgano con gran éxito,  como demuestra la captura de 700 de sus vehículos por parte de los insurgentes.

Mientras que en los mapas que muestran las agencias internacionales del territorio que controla el Gobierno de Afganistán se puede ver como día  a día es cada vez menor en favor de sus enemigos, los talibanes y otros grupos yihadistas, las imágenes del material destruido y capturado por éstos al Ejército Nacional afgano no hacen más que crecer.

Una investigación de las fotos y videos publicadas en las redes sociales concluye que sólo en el mes de junio los talibanes han capturado a las fuerzas del Gobierno de Kabul  la asombrosa cifra de más de 700 vehículos militares de ruedas, camiones y sobre todo todoterrenos 4x4 multipropósito de alta movilidad o High Mobility Multipurpose Wheeled Vehicle (HMMWV). Estos últimos vehículos de ruedas de fabricación norteamericana, también conocidos como Humvees, son el principal medio del ejército o  Afghan National Army (ANA), que también perdió el pasado mes de junio decenas de vehículos blindados, sistemas de artillería e incluso un par de carros de combate.

Estas impactantes cifras reflejan que el ANA, en algunos distritos de Afganistán, se está diluyendo bajo la presión bélica de los talibanes, a veces sin luchar, debido en parte a la percepción de que el Gobierno de Kabul está condenado a ser derrocados por los talibanes, debido a la inminente retirada de Estados Unidos y sus aliados de Afganistán a finales de este año. Y eso, a su vez, implica que enormes volúmenes de equipo militar donado o vendido a Afganistán, principalmente por Washington, para ayudarle a luchar contra los talibanes queden en manos de estos terroristas islámicos en cada vez mayor número.

El recuento procede de un informe de investigación de código abierto publicado en el blog Oryx por parte de sus analistas Stijn Mitzer y Joost Oliemans. El informe, que se actualiza continuamente, ha catalogado cientos de fotos publicadas en Internet por los talibanes sobre equipos militares afganos destruidos o capturados, para llegar a tal cifra, si se entra el blog original se puede ver cada uno de los medios que  enumeran.

El blog se distinguió anteriormente por su igualmente detallada y precia investigación de fuente abierta sobre las pérdidas de equipo en el conflicto de Nagorno-Karabaj de 2020.             

Hasta la noche del 30 de junio, el estudio encontró las pruebas gráficas de que 715 vehículos ligeros habían caído en manos de los talibanes, y otros 65 habían sido destruidos. Obviamente, es probable que haya muchos más vehículos perdidos que no se han contabilizado por no haber quedado registrados en fotos o vídeos. Entre las pérdidas de vehículos confirmadas destacan: 270 camiones ligeros Ford Ranger 141 camiones medianos Navistar International 7000, 329 4X4 HMMWV de sus variantes M1151 y M1152 configurados para la carga, 21 vehículos blindados resistentes a la acción de las minas y IED o Mine Resistant Ambush Protected (MARP) Oshkosh ATV.                                                         

Para contextualizar, en 2018 las Fuerzas Armadas de Afganistán habrían operado 26.000 vehículos, incluyendo 13.000 HMMWV de diversas fabricantes del país, mientras que Mitzer calcula que se entregaron n 2021 un ti eleva la cifra de sólo los HMMWV a un total de 25.000 Humvees han sido transferidos a Afganistán para 2021. Durante los períodos de intensificación de los combates, el gobierno afgano suele perder 100 de estos Humvee cada semana.

Si los talibanes pueden conseguir el combustible necesario, su creciente inventario de vehículos podría mejorar la movilidad operativa del grupo terrorista, es decir, su capacidad para para concentrar y distribuir sus motivadas fuerzas en todo Afganistán. Estos vehículos también pueden servir para transportar y servir de plataformas de armas pesadas de apoyo, como morteros, ametralladoras pesadas, lanzacohetes y cañones sin retroceso.

Los talibanes también han utilizado los HMMWV capturados para infiltrarse en los perímetros del gobierno y montar mortíferos atentados suicidas. Las pérdidas de vehículos blindados incluyen un puñado de viejos transportes orugas acorazados M113 y lo igualmente obsoletos carros de combate, entregados por Rusia modelo T-55 y T-62, pero también 27 vehículos blindados M1117 de quince toneladas armados con ametralladoras y lanzagranadas automáticas Mark 19.

En cuanto a la artillería, además de trece morteros de menor alcance, los talibanes capturaron diecisiete obuses remolcados D-30 de 122 milímetros, con los que se podría equipar un batallón de artillería. Aunque hablamos de obuses de la época de la Guerra Fría no son armas de alta tecnología, pero siguen siendo letales y pueden bombardear objetivos a una distancia de hasta 9,6 millas con proyectiles convencionales, una capacidad que probablemente podrían  aprovechar en un hipotético escenario de asedio urbano.

En cuanto a aeronaves derribadas, los talibanes también acreditan haber destruido cuatro helicópteros de transporte, tres del modelo ruso  Mil Mi-17 y  uno norteamericano Sikorsky UH-60A  Black Hawk en junio. Dicho esto, hasta ahora las pérdidas documentadas no parecen implicar tecnologías sensibles que puedan comprometer las capacidades militares de Estados Unidos o suponer una gran amenaza terrorista. Este fue el caso de los misiles tierra-aire portátiles Raytheon FIM-92 Stinger que la CIA entregó a los talibanes en la década de los ochenta del pasado siglo, para combatir a las tropas de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que habían invadido el país en 1979. (Julio Maíz Sanz)

Fotografía: Uno de los HMMWV capturado por los talibanes al ANA.


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