A principios de mayo de 2024 la República Islámica de Irán lanzaba un ataque intenso contra territorio israelí como respuesta a una acción precedente por la que los hebreos había atacado su embajada en Damasco y matado a 7 personas, entre ellas el general Reza Zahedi. Por lo que se difundió entonces, no menos de 300 sistemas de armas, entre los que se incluirían dos centenares de UAV (Unmanned Aerial Vehicles), un centenar de misiles balísticos y unas decenas de misiles de crucero, fueron disparados desde diferentes emplazamientos en su territorio y distintos lugares hacia numerosos objetivos localizados en territorio de Israel. Sólo unos pocos de ellos alcanzaron realmente puntos de interés, como distintos emplazamientos de la Base Aérea de Hatzerim en el desierto de Neguev. Pero los iraníes demostraron determinación ante lo que consideraban una agresión y dejaron claro que su capacidad industrial y tecnológica, y una gran inversión económica, les ha permitido desarrollar una serie de sistemas de armas que incluyen numerosos tipos de aeronaves no tripuladas.
Los UAV pueden ser controlados a distancia o incluir sensores y procesadores que les permiten ejecutar de forma autónoma una determinada misión prefijada o actuar ante la presencia de un hipotético objetivo. Se desconoce con precisión si Irán es capaz ya de aplicar conocimientos de Inteligencia Artificial para hacer que esas aeronaves sean más letales, pero sí se sabe que en su consecución han aplicado tecnologías y equipos occidentales obtenidos de entornos comerciales, usado partes de equipos que en principio no tenían nada que ver con el entorno militar y realizado procesos de reingeniería y análisis inverso de determinados modelos estadounidenses e israelíes que han caído en su territorio u obtuvieron a través de fuentes poco convencionales.
En este artículo vamos a presentar lo que es conocido sobre los diferentes desarrollos en Irán de UAV de este segmento concreto, una gama de fabricados sobre los que, por motivos obvios, se tienen informaciones limitadas y hay datos difundidos que no han podido ser contrastados para verificar su exactitud. En ese sentido, señalamos que para elaborar este reportaje hemos tomado como referencia los datos de determinados modelos que publican y nos han suministrado aquellos que los manufacturan y los complementamos con análisis obtenidos de otras fuentes que mantienen un seguimiento constante sobre lo que se refiere a las capacidades militares de Irán.
Distintas capacidades
El esfuerzo de los islamistas iraníes ha tenido su éxito y hoy por hoy son capaces de diseñar y fabricar, gracias a un aparentemente potente conglomerado fabril industrial, numerosos modelos de prestaciones variadas, que cubren tanto el espectro táctico como el estratégico y dotan preferentemente a las estructuras al Cuerpo de la Guardia de la Revolución Islámica (CGRI). Esa evolución, que seguramente volcarán en diseños futuros con los que reemplazarán aquellos que ahora están en servicio activo, la están aplicando ya a obtener réditos de exportación, como el que se deriva de la entrega de diferentes tipos de UAS (Unmanned Aerial System) de reconocimiento o configurados como municiones merodeadoras a Rusia para el frente en Ucrania.
Buscan rentabilizar aún más lo conseguido hasta ahora, que les ha llevado a exportar sus soluciones a Sudán, Venezuela y otros países, y los canales comerciales gubernamentales iraníes, sustentados desde el Ministerio de Defensa y Logística de las Fuerzas Armadas, que controla en el país todo lo relacionado con las empresas de producción de armamento, están especialmente activos en determinadas ferias y eventos internacionales para promocionar diseños e interesar a potenciales clientes en su obtención. Irán produce diferentes gamas de productos militares para satisfacer sus necesidades internas y ofrecerlos ya a terceros para obtener fondos con los que seguir progresando en productos similares.
Su punto de partida, en un contexto en el que desde hace mucho tiempo se tiene un férreo control en venderles productos de defensa y mercancías de doble uso[1], hay que referenciarlo a todos aquellos sistemas de armas y equipos, que fueron muchos, que los estadounidenses les entregaron antes de la caída del Sha Reza Phalevi en enero de 1979 y que emplearon activamente en el conflicto que entre 1980 y 1989 les enfrentó con Irak. Pese a que recibieron equipos rusos modernos y han obtenido otros sistemas de origen civil que aplicaron al entorno militar, su realidad es que se han visto abocados a evolucionar sistemas y conceptos de armamento surgidos en la década de los cincuenta y sesenta del siglo pasado.
Su esfuerzo, sustentado con la férrea voluntad política del régimen de los ayatolás y unas notables inversiones en lo que a recursos económicos se refiere, les ha permitido evolucionar primero a pasos especialmente lentos y, últimamente, a tenor de lo que se va conociendo, con productos cada vez más evolucionados y con prestaciones que buscan emular a otros similares occidentales. En ese avance en lo que a capacidades militares se refiere es especialmente relevante todo lo que han conseguido en el entorno de los UAS.
Han sabido aprovechar la manifiesta necesidad que se tiene en los ejércitos para conseguir este tipo de medios aéreos autónomos o semiautónomos para ir poniendo en producción una gama especialmente amplia -en algunos casos parece que hasta redundante- de modelos de los que les hablaremos, algunos ciertamente toscos en lo que es su fabricación o equipos y otros que aparentemente podrían ofrecerles capacidades únicas en su voluntad manifiesta de hacer frente tanto a Israel, como a determinados enemigos occidentales liderados por Estados Unidos. En los últimos meses han difundido[2] algunos de sus avances de conceptos de carácter tanto táctico como estratégico.
Avances de conceptos
En este último grupo, que incluye sistemas que exhiben dentro de túneles excavados en montañas y espacios fortificados para salvaguardarlos de un hipotético ataque exterior, se incluiría aquellos concebidos como vehículos aéreos de combate no tripulados UCAV (Unmanned Combat Air Vehicle), ahora liderados por el Gaza, un sistema pilotado remotamente RPAS (Remotely Piloted Aircraft System), que algunas fuentes abiertas identifican como Shahed 149. Se trata de un aparato multirrol especializado en cometidos ISTAR (Intelligence, Surveillance, Target Acquisition and Reconnaissance) gracias a un pedestal giroestabilizado situado en su parte inferior delantera. Puede ser usado como plataforma aérea armada con hasta 8 armas situadas en 4 puntos de anclaje bajo sus alas.
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El “Gaza” es un MALE iraní que puede llevar nada menos que 8 misiles bajo sus alas, capacidad a la que suma la de realizar vuelos de 25 h. (foto Octavio Díez Cámara).
Se trataría de un sistema de media altura y gran alcance que, usado por diferentes elementos de la CGRI desde 2022, queda englobado dentro del concepto MALE (Medium Altitude Long Endurance) para llevar a cabo cometidos de vigilancia armada, en los que su tamaño, con 10 m. de longitud y 21 de envergadura alar y peso total de 3,1 ton. que incluyen 1.500 kg. de combustible y 500 de carga de pago, pueden ser determinantes a la hora de cumplir misiones con vuelo de hasta 25 h. realizadas a velocidades de crucero de 215 km/h. -punta de 350- y a alturas normales de entre 15.000 y 20.000 pies, aunque puede alcanzar los 35.000 y hacerlo a un ritmo de ascensión de 1.500 por min. Este medio de gran tamaño incorpora en su parte posterior un motor turbopropulsor de 750 CV, que es el primero de su tipo usado en el país en este tipo de sistemas y trabaja asociado a una hélice de 4 palas.
Tiene unas formas similares al RQ-1 Predator de los estadounidenses, pero es más grande. La línea de este último también la encontramos en otras propuestas iraníes, que incluyen al Kaman 22 (K22) operado por la Fuerza Aérea de la República Islámica de Irán y exhibido en algún desfile en una configuración que opta por un tono azul claro y se caracteriza por un fuselaje más ancho, que está pensado para incidir en que tenga más capacidad de combustible y de carga en misiones de largo radio de acción, estimado de unos 3.000 km. Se publicitó su existencia a principios de 2021 y se mostró con un contenedor de reconocimiento fijado a su fuselaje y diferentes tipos de armas aire-superficie bajo sus alas.
Podría tratarse de la evolución de otro concepto anterior, el que en fuentes abiertas se conoce como Shahed 129 y que en documentos industriales iraníes es designado como M129, aparato que, se dice, fue inicialmente una copia de un Hermes 450 israelí que cayó en sus manos. Es una plataforma multirrol de gran tamaño adaptada también para la vigilancia marítima, que tiene una longitud de 8,3 m. y una envergadura alar de 15, alcanza un peso máximo al despegue de 1.150 kg., de los que 400 son la carga útil e incluye un motor de pistón de 115 CV que le permite volar a 150 km/h. durante 20 h. y alcanzar alturas máximas de 20.000 pies. Son cualidades que vienen siendo aprovechadas desde su introducción, a principios de la pasada década. para transportar distintos tipos de sensores/iluminadores de láser o incorporar misiles y otras municiones en el punto específico de fijación que tiene cada una de sus alas.
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Contenedor-lanzador discreto en un camión para disparar los Shahed 136 en salvas, de cara a hacer más difícil la interceptación de todos ellos (foto Ministerio de Defensa de Irán).
Similares formas y capacidades que los UCAV anteriores las encontramos en otra plataforma que designan como Mohaher 10, presentada en 2023. Sería obra de IAIO (Iran Aviation Industries Organization) y de la misma se difundió que tendría un alcance operacional de 2.000 km. o 24 h. de vuelo y una capacidad de carga de 300 kg. que podría incluir equipos de guerra electrónica asociados a cometidos antirradar. Al no conocer sus dimensiones exactas, no podemos identificar con precisión que no se trate de alguno de los anteriores con alguna pequeña modificación que haga que haya cambiado su nombre para un mayor impacto mediático al presentarlo.
Los complementarían con un diseño de HESA, la compañía de fabricación industrial de aeronaves de Irán que lleva desde los años setenta, cuando produjo bajo licencia helicópteros Bell 214 estadounidenses, especializándose en el segmento aéreo militar. Se trata del Fotros, que se presentó ahora hace una década y, siguiendo unas líneas generales con un doble timón de cola que recuerdan mucho al Heron de Israel Aerospace Industries (IAI), sería un UCAV especializado en misiones de largo alcance ofensivas -se estima un radio de acción de unos 2.000 km. y una autonomía de vuelo de entre 20 y 30 h.-, aunque públicamente se ha concretado que sólo se habrían fabricado muy pocos ejemplares.
Diferentes capacidades
En esas plataformas de gran tamaño suelen incluirse puntos de fijación bajo las alas para situar armamento ofensivo. En su caso, hemos identificado, tanto en imágenes públicas como en sus catálogos, que se adoptaría una disposición general con soportes para 1 o 2 armas de corto/medio alcance, que se englobarían dentro del concepto de municiones guiadas de precisión PGM (Precision Guided Munition) e incluirían tanto bombas con alas, como misiles surgidos de modificar otros contracarro de empleo terrestre. Serían modelos como los Almas, que son una copia local del concepto del misil antitanque Spike de Israel, el pequeño misil Qaem, bombas con kits de alas para darles más alcance y hasta granadas de mortero medio y pesado adaptados a pequeños tetracópteros.
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La capacidad industrial iraní ha permitido diseñar y fabricar UAV como este, que incluye 4 hélices para movimientos en vertical y una trasera para impulsarlo hacia adelante (foto Octavio Díez Cámara).
En la última edición de la feria DSA, en Malasia, observamos que se produce el Almas 1 con cabeza buscadora mejorada; la bomba guiada BS20, que es un mini misil que puede localizar sus objetivos por contraste infrarrojo o gracias a una cámara de televisión, los cohetes de precisión Zoheir GNA4729P5000, que recurren a un fuselaje de materiales compuestos para conseguir que 30 de sus 50 kg. sean carga explosiva; los misiles multipropósito F365-N112[3], que pesan 38 kg. y pueden usar varios tipos de sistemas de guía para llegar a objetivos a 10 km. de distancia y allí hacer detonar su cabeza explosiva del tipo tándem; y las bombas guiadas F345-N422, pensadas para atacar objetivos fijos o móviles en los que el impacto de sus 34 kg. a una velocidad punta de 220 km/h, podrá incidir en la neutralización buscada en el blanco designado. Por cierto, aseguran que los F345 y F365 se caracterizan por un error circular probable inferior a 1 m.
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El M133 lo conocimos en un catálogo oficial de 2024 y se caracteriza por un tamaño compacto y unas líneas nada clásicas, que incluyen las armas semi encastradas en el fuselaje (foto Ministerio de Defensa de Irán).
Esas armas, y algunas otras más, podrían estar destinadas a los UAS ya apuntados y a otros diseños. Uno curioso y reciente es el tipo M133, que, con una longitud de 3 m. y una envergadura alar de 5,5, ha sido diseñado como sistema compacto que pesa 195 kg., se impulsa por un motor rotativo Wankel de 32 CV y llevaría una carga de hasta 90 kg., que incluiría sendos misiles encastrados en la parte inferior del fuselaje para afectar menos en la envolvente de vuelo de un aparato que tiene una velocidad máxima de 220 km/h. y una autonomía de 11 h. Irán tiene los UAS señalados y ha venido fabricando y exportando otros muchos modelos más, aunque buena parte de los presentados o conocidos han sido prototipos, que no han pasado a ser fabricados en número significativo y no son relevantes en la actualidad.
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Irán ha sido capaz de poner a punto en unos pocos años una capacidad industrial de fabricación de UAV que es notoria desde el punto de vista militar (foto Ejército Irán).
Entre otros, han diseñado, desarrollado y producido en serie soluciones tan interesantes y versátiles como los Ababil, con variantes mejoradas evolucionadas que surgieron en los últimos veinte años; los Shahed 171 que son una copia local tras obtener un ejemplar del furtivo RQ-170 Sentinel estadounidense; el concepto Karrar impulsado por una pequeña turbina, que surgió para emular objetivos para las defensas antiaéreas y que se mostró con un anclaje bajo su fuselaje para llevar una bomba Mk82 de 220 kg (no podría cargar los misiles antibuque que algunas fuentes le asignan bajo sus alas); o la serie Qods Mohaher que, tras modelos como el 2 y el 4, ahora se centra en el 6, también conocido como modelo P071A, se puso a punto en 2018 y ha fabricado varios cientos de ejemplares, dotado de un fuselaje con una doble deriva trasera que lo diferencia de otros, un peso estimado de unos 600 kg. y podría utilizar varias estaciones de control en tierra para actuar como relés y llevarlo a distancias de hasta 500 km. respecto del punto de lanzamiento.
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El “Karrar” es un UAV impulsado por turbina que tiene unas formas conceptuales y equipos tomados de blancos aéreos y transformados para nuevos cometidos (foto Octavio Díez Cámara).
Su gama reciente comprende propuestas ofensivas, como el interesante Shahed 136, que tiene una configuración de ala delta, se impulsa por un motor con hélice en su versión normal y con una microturbina en la variante 238, y suele llevarse en un contenedor discreto en un camión para lanzarlo en salvas y así hacer más difícil su interceptación. Se trata de un modelo suicida que se conoció en 2021 y fue enviado a Rusia, que lo ha usado contra objetivos en Ucrania, material que podría llegar a obtener alcances de entre 1.000 y 2.000 km. y que se autodirigiría a un punto prefijado en sus equipos para impactar de forma precisa y detonar su carga de 45 kg. de explosivos.
Ofensivos también serían conceptos como el de las municiones merodeadoras Meraj-521, que se introdujeron en 2022 y cuentan con una carga detonante de 3 kg. o de los diversos modelos de tetracópteros VTOL (Vertical Take Off and Landing) de despegue y aterrizaje vertical, que han adaptado para llevar artefactos de distinto tipo o granadas de morteros medios y pesados.
Irán produce hoy todos aquellos UAV que le permiten desarrollar de una forma bastante efectiva cometidos de vigilancia y reconocimiento armado o misiones de ataque ofensivas que puedan ser relevantes a la hora de disuadir a terceros de atacarles y, si ello se produce, intentar responder a la agresión de una forma diligente, en la que su limitada tecnología parece que no lo va a tener fácil para conseguir un éxito final contundente. (Octavio Díez Cámara)






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