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Aviación Militar Bolivariana de Venezuela reactiva un F 16B Block 15 tras más de 15 años inoperativo

En una ceremonia presidida por el ministro de Defensa de Venezuela, general en jefe (Ej) Gustavo González López, se reactivó el caza polivalente Lockheed Martin F‑16B Fighting Falcon Block 15 con registro AMB‑9583, tras más de quince años y diez meses fuera de servicio. Este avión de combate vuelve a formar parte del inventario operativo de la Aviación Militar Bolivariana (AMB), asignado al Grupo Aéreo de Caza N.º 16 “Dragones”, ubicado en la Base Aérea El Libertador (Aragua). El Viper que se incorpora a esta unidad combate constituye un mensaje estratégico relacionado con la sostenibilidad de capacidades ante las persistentes restricciones tecnológicas y geopolíticas en el país Sudamericano.

El proceso de puesta a punto del biplaza AMB‑9583 fue realizado por personal de la AMB y el mismo contempló trabajos de overhaul mayor orientados a devolver al caza de 4ta generación a condiciones seguras de operación, incluyendo una revisión estructural integral de la célula y la actualización del motor turbofán Pratt & Whitney F100‑PW‑220, sistema propulsor original del modelo Block 15 que se encuentra en servicio en Venezuela desde 1983. Estas labores, habituales en programas de reactivación de aeronaves militares, buscan garantizar la integridad del fuselaje, la confiabilidad del empuje y la compatibilidad del avión con regímenes de vuelo supersónico y misiones de entrenamiento avanzado y conversión operativa. La reincorporación de esta segunda unidad F‑16B permite reforzar la instrucción táctica de pilotos y preservar doctrina de empleo aire‑aire y aire‑superficie en el seno del componente de caza de la AMB.

La decisión de recuperar este Fighting Falcon se enmarca en una política de optimización del material aéreo existente, línea que ha permitido a la Aviación Militar Bolivariana mantener en vuelo un núcleo reducido (entre 5 y 6 aeronaves) pero funcional de F‑16A/B Block 15, a pesar de las limitaciones impuestas por el embargo estadounidense. En los últimos años, el Ministerio del Poder Popular para la Defensa de Venezuela ha divulgado vídeos de misiones de interceptación de narco aeronaves en los que se ha evidenciado la vigencia operacional del sistema F‑16 en misiones de defensa aérea, intercepción y disuasión, integrándose con otros medios del poder aeroespacial nacional.

Historia de los F‑16 en la Aviación Militar Bolivariana

La historia del F‑16 en Venezuela se remonta a inicios de la década de 1980, cuando la entonces Fuerza Aérea Venezolana decidió incorporar un caza de cuarta generación que sustituyera y complementara a los Dassault Mirage IIIEV y Mirage 5. En 1982, bajo el programa “Peace Delta”, Caracas firmó la adquisición de 24 cazas General Dynamics F‑16A/B Fighting Falcon Block 15 (18 monoplazas y 6 biplazas) convirtiéndose en la primera fuerza aérea sudamericana en operar este modelo. Los primeros seis aviones arribaron al país el 18 de noviembre de 1983, siendo asignados al recién activado Grupo Aéreo de Caza N.° 16 “Dragones”, y las entregas se completaron en 1985. Durante años, los F‑16 venezolanos constituyeron el sistema de armas más avanzado de la región, participando en ejercicios internacionales como Red Flag y consolidando una doctrina de empleo multirrol de alto nivel. Con el deterioro de las relaciones con Estados Unidos y la imposición del embargo a sistemas de armas en 2006, el sostenimiento de la flota se volvió progresivamente complejo; aun así, la AMB ha logrado mantener un número limitado de aeronaves en condición de vuelo, preservando capacidades críticas de defensa aérea más de cuatro décadas después de su incorporación. (D.B. Colmenares)


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