Un KC‑135 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos se ha perdido en el oeste de Irak durante la operación “Epic Fury” en un incidente en vuelo con otro aparato, según las fuentes estadounidenses, o derribado por un misil de las milicias proiraníes, según éstas mismas, que podrían buscar capitalizar políticamente la tragedia atribuyéndose el derribo.
El Mando Central estadounidense (CENTCOM) ha confirmado la pérdida de un KC‑135 Stratotanker en el oeste de Irak, en espacio aéreo amigo y durante una misión de reabastecimiento vinculada a la ofensiva aérea contra objetivos iraníes. Según su comunicado, dos aeronaves estuvieron implicadas en el incidente: una se estrelló y la segunda logró regresar con seguridad a base, sin que en ningún momento se registrara fuego enemigo ni fuego amigo.
Las autoridades han subrayado repetidamente que la causa del siniestro no fue un ataque, al tiempo que mantienen en marcha una operación de búsqueda y rescate (CSAR) en la zona. En una actualización posterior, CENTCOM informó de que al menos cuatro de los seis tripulantes del KC‑135 han sido hallados muertos, mientras continúan las labores para localizar a los dos restantes.
Las versiones de las milicias y la batalla del relato
Casi en paralelo al anuncio oficial, canales de grupos armados iraquíes alineados con Irán proclamaron que habían derribado el KC‑135 con un misil superficie‑aire, presentando el siniestro como una respuesta directa a las operaciones aéreas estadounidenses e israelíes. Mensajes y vídeos difundidos en redes sociales hablan incluso del uso de misiles 358 (SA-67) de fabricación iraní contra los aviones cisterna estadounidenses, sin aportar por ahora pruebas concluyentes.
Especialistas citados por medios de defensa recuerdan que estas milicias ya se atribuyeron falsamente en el pasado el derribo de cazas occidentales, y señalan que, a falta de datos de radar, restos o imágenes verificables del impacto de un misil, la narrativa del “derribo” responde más a la guerra psicológica que a los hechos confirmados.
Más allá de las versiones enfrentadas, la pérdida de un KC‑135 es un golpe serio para la logística aérea estadounidense en Oriente Medio, en plena campaña de alto ritmo operativo como es “Epic Fury”. El Stratotanker es una pieza crítica de la arquitectura de reabastecimiento en vuelo de la USAF y aliados, y no se producía una baja de combate de este modelo desde 2013, cuando otro KC‑135 se estrelló en Kirguistán tras un fallo estructural.
El incidente subraya tanto los riesgos inherentes a las operaciones intensivas de reabastecimiento —con múltiples aviones convergiendo en corredores relativamente estrechos— como la facilidad con la que actores no estatales pueden explotar cualquier siniestro para proyectar una imagen de fuerza ante su audiencia, incluso sin haber disparado un solo misil. (José Mª Navarro García)






Deje un comentario
Su e-mail no será publicado.
Los comentarios que no se atengan a las normas de participación podrán ser motivo de expulsión.