Jueves, 19 de mayo de 2022 Iniciar Sesión Suscríbase

Rusia y la OTAN se enseñan los dientes

Las tensiones entre Rusia y la OTAN en Ucrania se mantienen en un punto álgido de consecuencias impredecibles. Los próximos días podrán ser determinantes en lo que finalmente acontezca, no obstante, de haber hostilidades militares reales, creemos serían limitadas en intensidad, ejecutadas por ambos bandos para dar algunas respuestas concretas a sus propias audiencias e intereses, más propias de enfrentamientos poco convencionales: sabotajes, escaramuzas, despliegue de unidades con movimientos rápidos para ocupar determinadas zonas de terreno, ataques de cazabombarderos a algunas instalaciones o nudos de comunicaciones… Acciones, en suma, limitadas en su profundidad y bien definidas en su intención final.

Ucrania, si nos atenemos a los datos oficialmente difundidos, contaría con poco más de 200.000 efectivos en sus ejércitos, cifra a la que habría que añadir el carácter de sus milicias, ya fogueadas en distintos enfrentamientos y con ánimo de no ponérselo fácil al oponente. Alinea medio millar de carros de combate, 2.000 blindados de diversos tipos, unas 600 piezas artilleras (contando lanzacohetes) unas fuerzas navales bastante ligeras y de poca capacidad y entidad, sobre 120 aviones de combate y una veintena de helicópteros de transporte. Habrían recibido en los últimos años material excedente de países europeos y se les ha entregado también varios lotes de sistemas contracarro, que incluyen los puestos de tiro del sistema de misiles estadounidense Javelin y lanzacohetes tan contundentes como los NLAW británicos. Más allá del material propio, su poder militar y capacidad de disuasión se asienta, evidentemente, en la fuerza de los países aliados de la OTAN.

La capacidad militar real de Rusia es en la actualidad, y sin contar su potencial nuclear, muy superior. Cuatro veces más de efectivos que Ucrania, donde se incluyen colectivos con recientes experiencias militares en distintos entornos, unos 15.000 carros de combate y 50.000 blindados, 30.000 piezas artilleras, centenares de modernos helicópteros de combate, un millar de cazabombarderos bastante actuales equipados con sistemas de armas capaces, unos 200 bombarderos,…, abrumadora y clara superioridad si tenemos en cuenta los números oficiosos, que seguramente están bastante abultados en referencia a lo que es material realmente operativo y eficaz.

No obstante, podrían intentar avanzar por Ucrania con relativa facilidad si se lo propusiesen. El tamaño del objetivo y los 44 millones de ucranianos no harían que fuese especialmente fácil y los enfrentamientos podrían eternizarse, aspecto que a ninguno de los dos hipotéticos contendientes les interesa. Tampoco interesa a la OTAN emplearse directamente con sus capacidades, pues en ningún caso ese sería el objetivo de sus socios. Suministros indirectos de material o de información son, entre otros apoyos, seguros, como también lo es que difícilmente habrá despliegues de tropas europeas directamente involucradas en los combates que pudiesen acontecer.


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