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La Defensa en el Brasil de Jair Bolsonaro

El Gobierno de Brasil, bajo el mandato de Jair Bolsorano, hereda problemas importantes de seguridad nacional y una situación económica que dificulta la ejecución inicialmente prevista en los megaplanes de modernización de la defensa puestos en marcha en anteriores legislaturas. Todo apunta, no obstante, que el Ejecutivo impulsará la inversión en defensa, cartera que el Presidente ha catalogado como Superministerio.

Las Fuerzas Armadas han asumido en Brasil un papel aún mayor ante el desafío inmediato en el combate al crimen organizado, pretendiendo, además, una mayor integración con los demás órganos de seguridad pública, principalmente en la estrategia de elevar la seguridad a las fronteras. Dentro del margen presupuestario, es de prever que se privilegiará todo aquello que tenga relación con tareas conjuntas en las áreas de seguridad, ciberseguridad, asistencia social y médica a regiones apartadas, cooperación con tareas educativas, etc. No obstante, existen programas en desarrollo que deberían contar con los recursos necesarios para ser concluidos o adelantados sensiblemente. Entre ellos está ampliar la franja de territorio limítrofe cubierto por el SISFRON (Sistema Integrado de Monitorización Fronteriza), liderado por el Ejército, integrando también agencias policiales, sanitarias y ambientales.

Este dispositivo al menos debería cubrir por completo las fronteras con Bolivia, Colombia y Perú, los mayores productores mundiales de cocaína y sus derivados. El último, además, está virtualmente carente de agentes antidroga en su área amazónica. Estas fueron también durante los anteriores gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rousseff naciones puente para el ingreso en Brasil de decenas de miles de emigrantes ilegales haitianos. Sonaría lógico continuar avanzando en lo que se refiere a la familia de vehículos blindados de transporte de personal sobre ruedas Guaraní en sus diversas versiones, al tiempo que se modernizan en empresas paulistas los Cascavel y Urutú en mejores condiciones.

De igual manera, seguiría adelante el programa ASTROS 2020, consistente en dotar al Ejército de un sistema estratégico de artillería de misiles y cohetes que permita alcanzar objetivos de forma más precisa a largas distancias y cuyo mayor desafío tecnológico es construir el misil AV-MT300  Matador, de 300 km. de alcance, el cual luego debería ser navalizado. La Artillería va recibiendo obuses autopropulsados M-109A5 o modernizadas a ese estándar, a través del programa estadounidense FMS (Foreign Military Sales), así como lanzacohetes suecos RBS-70, estando pendiente la obtención de unidades antiaéreas. En 2 años el Ejército volverá a tener aviones de transporte y también deberá decidir cuáles serán sus helicópteros de ataque entre los Leonardo A-129, los Mi-28, los Cobra autorizados por el Gobierno estadounidense, etc.

La Fuerza Aérea de Brasil (FAB) deberá concentrarse fundamentalmente  en la recepción de los cazas Gripen NG; acelerar, o al menos mantener activa, la modernización de los AMX; y recibir el nuevo avión de transporte KC-390, que sustituirá a los Hercules; al tiempo en que se vería obligada, pues los P-3 presentan problemas estructurales y raramente hay más de un par de ellos activos, a seleccionar otro aparato de patrulla marítima (involucrando algo más a la Marina en este rol), estando entre las posibilidades los Airbus Defense and Space C295 MPA (Maritime Patrol Aircraft) o, incluso, CN235 MPA procedentes del US Coast Guard, por cuestión de economías de escala.

En enero se supo que el Ministerio de Justicia y Seguridad pública y la fab firmaron un acuerdo de cesión de uso de 3 vehículos aéreos no tripulados (UAV) de la Policía Federal para la Aeronáutica. El objetivo es establecer una operación conjunta en el Sistema de Aeronaves Remotamente Pilotadas (SARP) Heron I. Las aeronaves fueron adquiridas en 2010, siendo absolutamente infrautilizadas hasta ahora, permaneciendo parcialmente desmontadas en São Miguel do Iguaçu, base aeropolicial cerca de la triple frontera con Argentina y Paraguay.

Respecto a la Marina, tanto su Programa Nuclear como el de Obtención de Submarinos (PROSUB) -íntimamente relacionados- continuarán su marcha, mientras el de Obtención de Corbetas Tamandaré toma forma, una vez seleccionado el proveedor y conocidos muchos de sus subcontratistas (BAE Systems. MBDA, etc.). Según lo programado, antes de abril se sabrá el ganador de la lista corta de 4 consorcios: la asociación de Damen y Saab, Thyssen Krupp Marine Systems, Fincantieri y Naval Group. Se seguirá adelante con la preserie del misil nacional superficie-superficie, basado en el Exocet, MANSUP, así como con la modernización de los aviones KC-2 Trader para la Aviación Naval, a cargo de Elbit y la incorporación de lanchas fluviales de fabricación propia o las DGS Raptor.

Todas las Fuerzas a lo largo de este año terminarían de recibir el resto de los helicópteros Airbus H225M en diferentes versiones, dando por cumplido el contrato.  Se han comprado 3 helicópteros ligeros bimotores H135, que serán operados por el 1er Escuadrón de Helicópteros de Uso General (HU-1) y empleados en una amplia gama de misiones, como operaciones especiales, transporte de tropas y carga, inspecciones navales, búsqueda y salvamento y evacuación médica. Remplazarán a AS355, también de Airbus Helicopters, y participarán en el Programa Antártico de la nación sudamericana. Asimismo, la Marina ha llevado ya a cabo los vuelos de aceptación del primer Super Lynx modernizado. El 1er Escuadrón de Helicópteros de Esclarecimiento y Ataque (HA-1) de la Marina realizó el 12 de febrero el primer vuelo de un helicóptero modernizado Wild Lynx (AH-11B) en Brasil, dando con ello continuidad al proceso de incorporación al Sector Operativo de la Marina. El programa prevé la entrega definitiva, este año, de una de las 8 aeronaves actualizadas.

Misiles de crucero

Se realizó en el CLBI (Centro de Lanzamiento de la Barrera del Infierno), ubicado en Rio Grande do Norte, la Operación ASTROS XVII, consistente en el lanzamiento de 2 misiles tácticos MTC-300 (AV-TM 300) en desarrollo por parte de Avibras. Las pruebas han medido el alcance, entre otros parámetros. Hasta ahora se han realizado 16 vuelos de ensayo y hay al menos otros 4 en fase de programación antes del comienzo de la producción de preserie. Avibras Aeroespacial está desarrollando el misil táctico de crucero (MTC) de 300 km. en asociación con el Ejército Brasileño, que en 2016 encargó 100 unidades, cuyas entregas, si comenzaran en 2020, finalizarían a comienzos de 2024, invirtiendo cerca de 800 millones de dólares.

Incluye el desarrollo y producción de un nuevo cohete guiado de 40 km. de alcance, el SSG-40, cuya ojiva disparan decenas de submuniciones de 70 mm. sobre blancos como estaciones, líneas de transmisión de energía eléctrica, refinerías de la industria de petróleo y gas, concentraciones de material y personal, etc. El MTC-300 Matador tiene una cabeza de guerra de 200 kg. y utiliza un motor cohete en el lanzamiento y durante el vuelo de crucero subsónico. La propulsión está a cargo de una turbina desarrollada también por Avibrás. La navegación se realiza mediante una combinación de plataforma inercial y GPS.

El arma cumple con en el límite de alcance del Régimen de Control de Tecnología de Misiles (MTCR), del que Brasil es signatario. El acuerdo restringe el radio de acción máximo a 300 kg. y las ojivas a 500 kg. en las series de exportación. Las que se usan por parte de las Fuerzas Armadas brasileñas pueden superar ese límite. Además del Ejército y el Cuerpo de Infantería de Marina, la Marina –para su Escuadra– está interesada en el Matador, especialmente en 2 versiones disparadas de contenedores. Una, sería equipada con una ojiva antibuque y con sistema de guía actualizada por Datalink alimentado por aeronave o submarinos. La segunda versión serviría para involucrar objetivos terrestres. El MTC navega impulsado por una turbina, alimentada por queroseno de aviación.

Agilizar la operación del Satélite Geoestacionario de Defensa

El Satélite Geoestacionario de Defensa y Comunicaciones (SGDC-1), con 18 años previstos de vida útil, tras 2 años en órbita aún no está plenamente operativo en lo que se refiere a su banda Ka, que ofrece banda ancha a localidades muy alejadas, por una batalla judicial que mueven las empresas descartadas por Telebras –empresa de economía mixta vinculada al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Innovaciones y Comunicaciones (MCTIC)–, al elegir como operador a la estadounidense Viasat. “Esperamos resolver el problema para que  Viasat, pueda instalar sus equipos llevando banda ancha a las escuelas y comunidades remotas”, afirmó Marcos Pontes, Ministro de Ciencia, Tecnología, Innovación y Comunicaciones (MCTIC). El Ministerio de Defensa utiliza hasta un 30% del satélite y el resto  lo hará Telebras en las modalidades Wi-Fi comunitaria y paquetes para residencias y empresas, así como el programa Gobierno Electrónico-Servicio de Atención al Ciudadano (Gesac) especialmente para estas áreas alejadas.

Javier Bonilla

Corresponsal de Grupo Edefa en Río de Janeiro


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