La potente economía de los Emiratos Árabes Unidos ha permitido que en los últimos años se haya expandido, de forma notoria y contando con apoyo de compañías de otros países, su capacidad para diseñar y producir equipo de Defensa del más alto nivel. Parte de ese material es para autoconsumo, si bien aprovechan la disponibilidad del mismo para ofertarlo a otros clientes. Hace poco, en el marco de la feria de Defensa de Malasia, conocimos el helicóptero autónomo de la emiratí Resource Industries.
Se trata de un UAV (Unmanned Aerial Vehicle) que se caracteriza por una disposición nada clásica, pues a su fuselaje central, con patines para permitirle tomas y despegues en vertical, añade dos rotores en los extremos de la parte superior que mueven sendas hélices bipalas. El conjunto lo han designado modelo 500H y estaría principalmente destinado a realizar cometidos de vigilancia, reconocimiento e inteligencia (ISR, Intelligence, Surveillance, Reconnaissance).
El fabricante informa que lo ha concebido para que pueda realizar misiones de alta exigencia en entornos hostiles. Tiene una masa al despegue de 650 kilogramos y de ellos 150 se corresponderían con la carga de pago que en su caso se sustenta en pedestales con diversos sensores ópticos y optrónicos usados para los temas ISR. Se le podrían instalar soportes para situar armamento, aunque esa no sería la función principal para la que se ha diseñado el helicóptero autónomo 500H.
La autonomía de vuelo, con carga máxima, es de unas tres horas, característica que lo hace idóneo para operaciones de largo alcance en las que puede dirigirse a distancias de hasta 200 kilómetros de su posición de partida, volando, como ya se ha validado en pruebas, a alta altitud -3.000 metros- y en un rango de temperaturas elevadas.
.jpg)
La propulsión del helicóptero autónomo 500H incluye un motor de gasolina que mueve sendos rotores situados en los extremos superiores. (Octavio Díez Cámara)
La plataforma 500H de Emiratos Árabes Unidos recurre a un motor de gasolina para mover las hélices, planta motriz que le capacita para mantener una velocidad de crucero de unos 90 kilómetros por hora. Es un aparato bastante grande, pues mide unos 4 metros, y para facilitar sus movimientos de despliegue de un punto a otro se puede recurrir a un remolque especialmente habilitado para tal fin.
Operacionalmente hablando, sus cometidos de vigilancia ISR los hará a una altitud de unos 1.000 metros y se mantendría preferiblemente dentro de un rango máximo de unos 100 km de distancia a la estación de control, pues esa es la capacidad del equipo de comunicaciones que permite a un piloto operarlo a distancia; opcionalmente, podría recurrirse a un sistema autónomo que facilitarse sus tránsitos desde el punto de partida al de destino.
En la muestra malaya se exhibía este UAV de notable tamaño equipado con el módulo pedestal de sensores RI-330TL que es un conjunto giro estabilizado de dos ejes en el que se incluyen cuatro sensores: cámara óptica, cámara de televisión con foco de 10 a 300mm, designador láser capaz de iluminar a distancias de hasta 20 km y obtener precisiones de +/- 5m, y módulo con sensores SWIR y MWIR caracterizados por una resolución de 640x512. El RI-330TL, que pesa unos 20 kg, se sitúa en uno de los laterales del helicóptero autónomo 500H y los datos de imágenes y video captados se almacenan en un equipo interno. (Octavio Díez Cámara)






Deje un comentario
Su e-mail no será publicado.
Los comentarios que no se atengan a las normas de participación podrán ser motivo de expulsión.