Operar en espacios aéreos en disputa puede exponer al A400M a amenazas crecientes. Para garantizar el éxito de la misión en entornos hostiles, Indra ha equipado el primer avión A400M del Ejército del Aire y del Espacio con su sistema InShield, una tecnología extremadamente avanzada que es capaz de detectar y neutralizar, de forma automatizada, el ataque de uno o varios misiles, ofreciendo una protección decisiva para operar en zonas de conflicto. Airbus, responsable de las modificaciones estructurales necesarias para integrar el sistema, ha celebrado hoy en su Línea de Ensamblaje Final de San Pablo, en Sevilla, el acto de entrega oficial al Ejército del Aire y del Espacio de la que es la primera unidad de este avión, el número de serie MSN120, equipada con el sistema InShield de Indra.
El director de Air Dominance de Indra, Miguel García Moreno, explicó que “el sistema de contramedidas infrarrojas dirigidas (DIRCM, Directed Infrared Countermeasures) es una tecnología extremadamente avanzada, al alcance de muy pocas empresas y países en el mundo”. La certificación por parte del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y la integración en este A400M, ha tenido lugar en menos de dos años, coincidiendo con un periodo de mantenimiento programado. El Ejército del Aire y del Espacio llevará a cabo una evaluación operativa del DIRCM en los próximos meses para ver el desempeño de esta solución y estudiar su posible integración en el resto de la flota. Se trata de un sistema íntegramente nacional, un hito tecnológico de gran importancia para la soberanía y autonomía estratégica del país.
En los conflictos actuales, el combate en primera línea es tan importante como tener la capacidad de llegar a ella sin contratiempos. El Airbus A400M juega un papel clave gracias a su versatilidad al ser capaz de operar como avión estratégico y táctico, desplegando tropas, paracaidistas, vehículos y material sobre el terreno de operaciones, así como reabasteciendo a cazas y helicópteros. En la actualidad, España cuenta con 14 Airbus A400M que opera el Ala 31 desde la base aérea de Zaragoza.
Su capacidad de carga hace que operen a velocidades relativamente reducidas, especialmente durante el despegue y el aterrizaje, lo que incrementa la amenaza que plantean misiles tierra‑aire tipo MANPADS. InShield reacciona de forma inmediata ante el lanzamiento del misil, calcula su trayectoria y dirige un haz de energía láser sobre el sistema de guiado infrarrojo del mismo para desviarlo, pudiendo contrarrestar varios ataques simultáneos, si es preciso, gracias a su elevada precisión, velocidad de reacción y rapidez para completar todo el proceso. Más allá de su integración en el A400M, su diseño modular permite instalarlo en una amplia variedad de aeronaves y helicópteros, habiendo sido contratado también para plataformas como CH-47 y NH-90.
Eficacia demostrada con fuego real
A lo largo de su desarrollo, la eficacia del sistema InShield ha sido probada en distintos entornos, destacando entre ellos los ejercicios EMBOW XVI de la OTAN, en los que se probó a bordo de un CH-47 Chinook del Ejército de Tierra, así como diversas pruebas realizadas con proyectiles reales con resultados muy positivos, que demostraron que esta es una solución robusta, fiable y eficaz. Del mismo modo y antes de llevar a cabo estas pruebas, se completó un programa de I+D para la caracterización del sistema junto a la Subdirección General de Planificación, Tecnología e Innovación (PLATIN) y el apoyo técnico del Escuadrón de Apoyo Operativo a la Guerra Electrónica del Ejército del Aire y el Espacio.






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