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VFC-13 “Fighting Saints” entrenando las alas de la flota estadounidense

Las alas aéreas embarcadas, o Carrier Air Wings (CAW), de la US Navy están mejorando continuamente su destreza de preparación operacional y tácticas. Llevando a sus tripulaciones a entrenarse con adversarios durante un ciclo de adiestramiento pueden desarrollar aún más sus habilidades en escenarios en tiempo real. Esta instrucción se lleva a cabo durante un período de cuatro semanas, en el cual se efectúan misiones dos veces al día, creando un entorno idóneo.

La US Navy opera tres escuadrones de adversarios de reserva (VFC-111, VFA-12 y VFC-13), mientras que el US Marine Corps (USMC) cuenta con uno (VMFA-401), que cuentan con aviones F-5N y F/A-18. La Marina tiene un Escuadrón de Cazas de Ataque de reserva adicional (VFA-204), que también opera como adversario utilizando sus F/A-18. Los F/A-18 y F-16 asignados al Centro de Desarrollo de la Guerra Aérea Naval, o NAWDC (Naval Air Warfare Development Center), igualmente se usan primariamente como agresores y proporcionan activos enemigos adicionales a los aviadores de la US Navy.

El VFC-111 Sundowner basado en NAS (Naval Air Station) Key West da principalmente soporte de adversario en combates simulados de combate de caza y en múltiples ejercicios de aviones de ataque. Este Escuadrón proporciona principalmente apoyo como adversarios a los nuevos pilotos que se están formado en el F/A-18 Hornet en los dos escuadrones de Reemplazo de Flota, o FRS (Fleet Replacement Squadron), también denominados RAG (Replacement Air Group), VFA-106 Gladiators (gladiadores) en la Costa Este y VFA- 122 Flying Eagles (águilas voladoras) en la Oeste. El VFC-111 está equipado con el F-5N y proporciona un entrenamiento de combate aéreo disimilar.

El VFA-204 River Rattlers de cazas de ataque de la US Navy con base en la Base de Reserva Conjunta (Joint Reserve Base) NAS New Orleans es un Escuadrón dependiente del COMNAVAIRESFOR (Commander, Naval Air Reserve Force), o comandante de la Fuerza de Reserva Aérea Naval, y está equipado con F/A-18A+ Hornet, que proporciona y suplementa los mismos servicios, enviando personal y aviones tanto a NAS Key West, como a NAS Fallon.

Otro Escuadrón adversario basado en la Costa Este, el VFC-12 Fighting Omars, subordinado al COMNAVAIRESFOR, también opera el F/A-18A+ Hornet. Su tarea principal es proporcionar entrenamiento de adversario al Programa de Preparación Avanzada de Cazas de Ataque, o SFARP (Strike Fighter Advanced Readiness Program), responsable del entrenamiento operacional de los escuadrones F/A-18 Hornet de la flota. Igual que el VFA-204, los Fighting Omars del VFC-12 apoyan los F/A-18 de los FRS en NAS Ocea­na, que a menudo se destacan a Key West.

Los “Fighting Saints”

Los Fighting Saints de VFC-13 están basados en NAS Fallon y gestionan el actual programa de F-5N en la US Navy. La misión del Escuadrón incluye ubicaciones de apoyo de costa a costa, en cumplimiento con el soporte de adversarios profesionales de la Flota. Los Saints lo dan principalmente a los FRS, CAW, SFARP y al entrenamiento de Guerra Especial de la Armada. Con la formación de VFC-111, las tareas de los escuadrones FRS se han transferido a esta unidad, que opera con los recursos del NAWDC y de los VFA-204 y VFC-12, de cara a realizar sus tareas específicas. También ofrece un entrenamiento de combate aéreo disimilar para los cursos de Top Gun que se organizan en Fallon.

foto: Los F-16 suplementan a la flota de F-5 capaz de proporcionar entrenamiento en combate aéreo disimilar. Además, la US Navy emplea aviones de contratistas civiles para ello.

El VFC-13 solía tener un destacamento regular en NAS Key West hasta que la Marina decidió reformar el antiguo escuadrón VF-111 Sundowner para que VFC-111 operara el F-5N en el papel de adversario. De esta forma, VFC-13 pudo especializarse en el entrenamiento SFARP y el VFC-111 se enfocó al FRS o RAG. El FRS difiere del SFARP en que los pilotos del primero principalmente están completando el proceso para acabar su formación como tales, antes de integrarse en un escuadrón de cazas de ataque.

La ubicación en NAS Key West ofrece la posibilidad de realizar misiones supersónicas sobre el agua, pero limita las posibilidades de formación, ya que no hay montañas para esconderse detrás de ellas. El VFC-13 tiene una rica tradición que da orgullo en la historia de la aviación naval y en el soporte a la flota. El Escuadrón se formó en 1973, cuando el VC-13 estaba equipado con F-8H Crusader y desarrolló la actual misión de adversarios operando antiguos F-5N Tiger II de la Fuerza Aérea suiza.

Los Saints (Santos) han sido ejemplo de orgullo, profesionalidad y seguridad en todos los empeños. El VC-13 se formó el 1 de septiembre de 1973 en NAS New Orleans durante una reorganización de la Reserva Naval. Inicialmente, el Escuadrón operaba F-8H, todos procedentes de los VSF-76 y VSF-86. En abril de 1974 hizo la transición a los monoplazas A-4L Skyhawk.

A medida que aumentaba la demanda de misiones de apoyo a la flota de la Costa Oeste, el Escuadrón se mudó a NAS Miramar (California) en febrero de 1976 y pasó al más confiable TA-4J biplaza. Durante 1983 los monoplazas volvieron al VC-13, con la llegada del A-4E. Fue redesignado como 13º Escuadrón Compuesto de Cazas, o 13rd Fighter Squadron Composite Thirteen (VFC-13), el 22 de abril de 1988, en reconocimiento a la evolución de su misión.

En aquel momento se rediseñó el logotipo para reflejar su papel más específico de apoyo como adversarios de la flota. Mostraba las alas usadas por la máxima clasificación de los antiguos pilotos de combate de la Unión Soviética, el Sniper (francotirador). En 1988, los Saints hicieron la transición al A-4F Super Fox, una versión más poderosa y capaz del Skyhawk, y, en octubre de 1993, el VFC-13 cambió a los F/A-18 Hornet monoplazas y biplazas.

En 1995 lograron el Safety S del CNO (Chief of Naval Operations), o jefe de Operaciones Navales, correspondiente a 1994; el premio Wrench dorado de la Reserva del CAW; y el Trofeo Noel Davis (Battle E), lo que le valió al Escuadrón el derecho de exhibir orgullosamente las S, M y E en el lateral de los aviones.

Los recortes presupuestarios asociados a amoldar el tamaño correcto tras la Guerra Fría en la US Navy dieron como resultado que la unidad realizara una transición al F-5E/F Tiger II y se trasladara a NAS Fallon (Nevada) en marzo de 1996. Fallon es el hogar actual de los Saints y la ubicación principal de todo el entrenamiento táctico de las tripulaciones aéreas basadas en los portaaviones de la Marina.

Los pilotos del VFC-13 adversario trabajan estrechamente con el NAWDC para proporcionar el mejor entrenamiento aéreo de combate posible. A partir de 2008 los F-5E fueron reemplazados por F-5N comprados a la Fuerza Aérea helvética, contando con 43 miembros de la Armada, incluidos 17 enrolados y 26 oficiales. Los enrolados son un grupo selecto de profesionales dedicados que brindan soporte crítico de operaciones, administración, seguridad y soporte de capacitación al Escuadrón.

El mantenimiento de los F-5N lo realizan contratistas civiles de Pacific Architects and Engineers (PAE). Los 26 miembros del cuerpo de oficiales incluyen 14 de la SELRES (Selected Reserve), 6 regulares de la US Navy y 6 de apoyo a tiempo completo FTS (Full Time Support). Estos tres elementos del equipo del Saints se combinan para volar más de 3.500 vuelos con la tarea de adversarios por año.

Programas de preparación avanzada para cazas de ataque

Los SFARP se llevan a cabo principalmente en NAS Fallon, también conocidos como ejercicios de cara a los futuros despliegues en portaaviones. Se pueden identificar dos programas de entrenamiento diferentes. Hay uno de ejercicios básicos y otro de mayor envergadura que adiestra al CAW para un crucero real. Cada Carrier Air Wing pasará por Fallon durante su período de adiestramiento.

Dúrate las tres semanas de despliegue del CAW allí, las tripulaciones aéreas se someten a un entrenamiento intensivo que habilita a las del Strike Fighter Wing en la mejora de su destreza de caza contra un componente adversario realista y creíble antes del despliegue en su próximo crucero. Durante esta capacitación de tres semanas, el VFC-13 coopera estrechamente con los recursos adversarios asignados al NAWDC, también en NAS Fallon.

foto: Las salidas de fuerzas CAW, también llamadas como “Azul”, son crecientemente complejas, en la medida que se desarrolla el despliegue de 4 semanas en NAS Fallon. Durante las últimas fases de su entrenamiento se enfrentan a la fuerza “Roja” adversaria, que posee capacidades de alerta temprana y de guerra electrónica.

Los Fighting Saints brindan una formidable presentación de amenazas adversarias disimilares. Con el fin de preparar los CAW, la Marina usa los escuadrones de adversarios para acometer y derrotar las amenazas durante un despliegue venidero. La zona que rodea a Fallon es extremadamente adecuada para este tipo de ejercicios, ya que comprende un área de aproximadamente 70 por 150 millas, que es de exclusión aérea para aviones comerciales, siendo un lugar ideal para el entrenamiento con esos adversarios.

El polígono incluye varias áreas de prácticas de bombardeo, que permiten a los participantes adiestrarse en cualquier escenario en tiempo real. Incluye ciertas áreas sobre el lago Tahoe y Sierra Nevada, que presenta una gran variedad de paisajes. Los alrededores ofrecen un escenario idóneo para que los pequeños y ágiles F-5 se escondan y se enfrenten a los aviones integrados en el CAW con un panorama lo más real posible.

Con una altitud mínima especificada durante las diferentes salidas de entrenamiento de combate a bajo cota, los  F-5 pueden explotar su agilidad al máximo. La tarea principal del VFC-13 es proporcionar un escenario lo más real posible al avión participante durante una salida. Para conseguir esto, el VFC-13 coopera con los recursos del NAWDC, que son principalmente F-16 y también F/A-18. Juntos actúan como Red Air operando contra los Blue Air del CAW.

Durante una salida típica, el avión del CAW despega y vuela a la zona más al Norte del polígono. El adversario sale al mismo tiempo o inmediatamente después del Blue Air, que, aunque el avión asignado es más avanzado y tiene la disposición un avión de alerta temprana E-2, sigue teniendo al Red Air como un compañero de entrenamiento en tiempo real. Los pilotos del Red Air cuentan con varias buenas ventajas, según nos explica el teniente Matthew Gottschalk.

foto: Línea de vuelo del NAWDC en NAS Fallon.

La primera es que los equipos adversarios conocen el terreno y saben dónde esconder los ágiles F-5 y F-16, lo que es una clara ventaja a baja cota, ya que hace que su avión sea difícil de detectar. Al conocer el terreno que comunica con su ubicación usando puntos de referencia y apodos, también se facilita el conocimiento de la situación. Las aeronaves adversarias secundarias que operan a baja altitud están pintadas con un camuflaje adecuado al terreno. Las que operan a gran altura están mimetizadas en azul de múltiples tonos.

Los asignados a Blue Air tienen que operar su misión específica luchando en el camino contra los recursos de la Red Air. Durante el despliegue de tres semanas del CAW, las misiones diarias se desa­rrollan con un nivel de dificultad creciente. Con el despliegue en el ejercicio del ala aérea en pleno vuelo, las salidas duran hasta 3 horas, presentando a la Blue Air varias amenazas en tiempo real tanto, en las que se presentan ataques a baja y alta cota, incluyendo capacidades de alerta temprana y guerra electrónica.

Antes de cada salida un representante de los adversarios realiza un briefing prevuelo a los escuadrones Blue Air, que les permite prepararse lo mejor posible para el plan de vuelo. Después de la salida se lleva a cabo un debriefing de toda la misión a las tripulaciones Blue Air para evaluar y mejorar su destreza.

Los rojos entrenan a los azules

Cada CAW designada como Blue Air usa sus propias tácticas. Las de una una misión diaria están todas planificadas e informadas para explicar qué sucederá y cómo reaccionarán sus tripulaciones cuando ocurra el evento. El teniente Matthew Gottschalk comenta que todos los participantes de Blue Air y Red Air que se unen a la misión diaria están usando las mismas frecuencias, lo que significa que todos están informados sobre lo que va a acontecer durante esa salida específica, con el fin de proporcionar y cumplir con los objetivos de entrenamiento apropiados mediante la presentación de situaciones realistas.

Desviarse de esas tácticas podría degradar el programa de entrenamiento. El Escuadrón adversario puede decidir cómo intensificar el nivel de dificultad del programa de entrenamiento a medida que avanzan, de acuerdo con los requerimientos de los escuadrones Blue Air. Por lo general, cuando llega un Carrier Air Wing, básicamente se comienza con un planteamiento de merodear, pasear y recorrer, que no genera mucha dificultad y familiariza a las tripulaciones con el territorio y las reglas básicas de enfrentamiento.

foto: F-5 con camuflaje negro empleado en la película “Top Gun” a finales de los ochenta, en la que actuaban como si fueran MiG-28.

A medida que el CAW avanza durante su entrenamiento de tres semanas, el nivel de dificultad aumenta y se desarrolla hasta el punto en que deberían ser capaces de manejar una gran variedad de situaciones que podrían ocurrir durante las misiones de combate aéreo reales. Dado que los pilotos en el Escuadrón varían desde experimentados a noveles que no tienen mucha experiencia, esta fase de familiarización permitirá que las tripulaciones más frescas recojan el testigo desde un nivel más fácil y se vuelva más complejo a medida que avancen.

Al emplear los activos del NAWDC, como las capacidades de alerta temprana de los E-2 y de los EA-18 Growler, consiente que los Red Air aumenten el nivel de dificultad al que los Blue Air se enfrentan con perturbaciones y comienzan a ver escenarios complejos diferentes, donde los tripulantes afrontan a adversarios colgados detrás de las montañas o vuelan debajo de ellos a medida que avanzan en su entrenamiento.

Inicialmente, estas misiones de entrenamiento tienen lugar durante el día, pero a medida que progresa el programa se adiestran en los mismos escenarios durante misiones de noche. Como el VFC-13 no opera con gafas de visión nocturna, las tareas de formación a baja cota se llevan a cabo exclusivamente durante el  día.

Los últimos recursos de entrenamiento

Aunque hay ocasiones en las que los Red Air vencen a los Blue Air, ganar no es el objetivo del escuadrón adversario. Por un lado, es un gran logro, ya que demuestra que los Red Air desafían a los participantes de los Blue Air para no facilitarles un paseo fácil. La meta principal de los Red Air es siempre probar a los Blue Air e intentar determinar qué es lo que efectuaron correctamente y qué no.

 En este caso, si en algún momento se produce algún fallo, ya sea en la mecánica del radar, la capacidad, el operador responsable del control de tráfico aéreo en el E-2 que no informó a la tripulación sobre la presencia de la amenaza de Red Air a tiempo u otra causa que debe ser aclarada y evaluada después de la misión para mejorar el desempeño de las tripulaciones Red Air y las habilidades de todas las tripulaciones, pues es una situación que no debería ocurrir, el teniente Gottschalk nos comenta que aunque no es gratificante que los “Red Air” ganen, los participantes cubren todas las etapas para entrenar a los escuadrones de “Blue Air” de cara a mejorarlos.

foto: NAWCDC es el único operador de F-16 en la US Navy, con aviones que inicialmente estaban destinados a Paquistán.

Uno esperaría que las capacidades de Blue Air sean mucho más avanzadas que las de Red Air, otorgándoles una clara ventaja. Sobre el papel es una suposición correcta, pero hay algunos factores que hay que tener en cuenta.  Las tácticas utilizadas por los Red Air una vez que llegan a la posición designada para su misión diaria pueden ejecutarse en un entorno muy familiar, que es realmente similar a la situación que se espera de la amenaza de una nación en situaciones reales. Ahí es en lo que se basan las tácticas de los Red Air.

Hay asistencia en tierra para saber dónde están los aviones y los Red Air está muy familiarizados con el territorio. Esta situación también es aplicable a las tripulaciones de VFC-13 y del NAWDC, que conocen exactamente el entorno y pueden comunicarse especificando lugares en una terminología diferente, que son desconocidas por los Blue Air.

La segunda ventaja es la agilidad y el camuflaje aplicado a los F-5N, que permite a la aeronave esconderse a baja altura, haciendo que sea casi invisible en el terreno, o al menos difícil de detectar para los participantes de Blue Air. La tercera es el uso de las capacidades del NAWDC, que permiten que los Red Air brinden capacidades mejoradas para el combate, como el aumento de la velocidad y la duración del tiempo de combate en el área de operaciones y la posibilidad de presentar una amenaza a mayor altura.

El avión E-2 Hawkeye asignado al NAWDC presenta una imagen real de las ubicaciones de los recursos Blue Air a los adversarios y los EA-18 Growler del EAWDC pueden incluso perturbar los sistemas de radar de los medios de los Blue Air. Todo este panorama reflejará una simulación realista de una situación de amenaza y demuestra que es una forma muy eficiente de preparar a los CAW para sus despliegues futuros.

Un día típico en la oficina

Cada jornada durante los ejercicios de tres semanas comenzará con una sesión de briefing de coordinación de la misión.

foto: Se realiza el máximo esfuerzo para crear un escenario real en el papel de adversarios.

La iniciativa general resumirá a los Blue Air y se realiza diariamente para garantizar que todos estén en sintonía. Proporcionará información sobre las frecuencias de radio en uso, el espacio aéreo utilizado, las condiciones meteorológicas y, por último, pero no menos importante, las reglas de entrenamiento diario, que son de seguridad específicas, que no se deben violar en ningún momento.

Esta parte de la sesión informativa será básicamente la misma durante las tres semanas de entrenamiento, pero puede variar en los detalles, dependiendo de las tareas diurnas o nocturnas. Una vez que se complete el briefing de coordinación, el que la dirige preguntará a los Blue Air las preferencias de las tripulaciones para generar un plan que alcance las demandas específicas de los requisitos de formación.

Después regresará a las Red Air y determinará el plan que ejecutarán con los Red Air durante esa misión específica, lo cual es un briefing regular de vuelo que abarca unos 20 min. Una vez completada la sesión informativa, todos los medios despegarán para sus tareas especificadas. Aunque el promedio de cada una abarca aproximadamente 20 min. el conjunto de la salida durará del orden de una hora, de cara a situar los aviones en el aire y en la posición correcta.

Durante el vuelo se recopila y recoge toda la información y se graban los disparos. Una vez completada la misión, todos los participantes eliminan conflictos antes de regresar a su base de operaciones. Durante el briefing, una pantalla presenta toda la información disponible, grabaciones y películas de la misión para evaluarla.

Representantes de los Red Air están presentes durante este briefing para responder cualquier pregunta o comentario que los Blue Air puedan plantear sobre situaciones que han ocurrido, con el fin de dar seguimiento a cualquier disparo, discrepancia, violación de las reglas de entrenamiento y destinado a mantener a todos en la misma página con respecto a la misión completada y para evaluar si se cumplieron los objetivos de capacitación.

foto: Los recursos externos de adversarios los proporcionan ATC y Draken Air.

Toda esta evolución podría tomar hasta 7 h., aunque el combate real podría limitarse a sólo 20 min., si bien el tiempo disponible de una misión específica puede durar hasta 3 h. Sin embargo, la carga de combustible de un F-5 es suficiente para mantener el avión en la zona variando de 20 min. a 1 h., dependiendo del consumo requerido para la salida dependiendo y la utilización de poscombustión.

Algunos de los eventos de entrenamiento que duran 3 h. y se traduce en que los Red Air lancen varias oleadas a la zona de operaciones, rotando los reactores para presentar un escenario completo. Dado que el VFC-13 desempeña el papel de bandido, es su responsabilidad general garantizar que todo suceda de manera expedita y segura, ya que son ellos los que tienen que cumplir las normas de seguridad y poseen la experiencia de hacerlo todos los días.

Mantenerse al día con los desarrollos

En un mundo en constante cambio, con tecnologías en desa­rrollo, las tácticas utilizadas por los posibles futuros adversarios también evolucionan. Esto significa que sus escuadrones estudian continuamente cómo mantenerse al día con los últimos avances y adaptar sus tácticas de Red Air. Con la llegada de los aviones de combate de la siguiente generación es difícil permanecer a punto, ya que los recursos de VFC-13 no tienen las capacidades requeridas.

Debido a que los F-5N en el inventario de los Fighting Saints tienen sus limitaciones, esto se traduce que, si hay que enfrentarse a cazas última generación, el Escuadrón no puede replicar esas situaciones, pues su rendimiento y capacidades de aviónica son limitados en cuanto a sistemas ofensivos o defensivos. El teniente Matthew Gottschalk comenta: Los pilotos tienen mucha experiencia y saben cómo explotar el F-5 al máximo y llevar esto al combate, pero no se puede usar un F-5 y replicar el F-35 de la misma manera.

El Escuadrón ha estado operando el F-5 durante mucho tiempo y ha demostrado que es una plataforma adecuada, pero los desarrollos tecnológicos recientes pueden ser una razón para reemplazarlo en el futuro por un modelo de avión capaz de replicar esos desarrollos en rendimiento y capacidades, con el fin de llevar a cabo el papel de adversario de la forma lo más realista posible. La Fuerza Aérea ha sustituido los F-5 en el pasado por cazas más modernos, como los F-16 y F-15, para adaptarse.

Posiblemente, la US Navy podría seguir el ejemplo y posiblemente integre los Super Hornet como adversarios en el futuro para reproducir un escenario lo más realista posible durante el entrenamiento. El teniente Gottschalk explica que personalmente desea una modernización a F-16. No lo dice desde el punto de vista de los sistemas disponibles, pero ese avión ofrece un aumento en el tiempo por combustible, que permitiría que el Escuadrón permanezca en la zona real de entrenamiento durante un tiempo prolongado.

Además de eso, el F-16 todavía es difícil de detectar y es realmente rápido. Hay F-16 del NAWDC presentes en NAS Fallon y las tripulaciones de VFC-13 están calificadas para operar con ese avión y ocasionalmente lo usan para realizar sus misiones. Gottschalk constata que la US Navy reconoció la necesidad de una futura modernización, pero no ha afectado a los planes actuales de sustitución.

Expandiendo los recursos adversarios

Varias fuentes especulan sobre una futura expansión de las capacidades de los adversarios, que incluye la discusión sobre qué hacer con estos escuadrones de la US Navy. Los existentes están establecidos desde hace un tiempo y no hay planes para formar otros adicionales o desactivar alguno de los que hay.

No hay diferencia entre combatir contra los contratistas civiles o los escuadrones reales de la Marina, utilizándose aquellos principalmente para complementar las capacidades existentes de la US Navy. Estos civiles usan diferentes tipos de aviones, como Hunter, L-39, Kfir y, en un futuro cercano, Mirage F1, entre ellos los adquiridos al Ejército del Aire español.

Dado que los contratistas ejecutarán su misión utilizando el mismo formato que los escuadrones adversarios de la Armada, la única diferencia es el tipo en la cabina y una capacidad de combate disimilar de la aeronave utilizada. Las tripulaciones aéreas de las Blue Air experimentan algo diferente a un F-18 oponente.

foto: El NAWDC dispone de una amplia variedad de tipos de aeronaves en su inventario para proporcionar entrenamiento en combate aéreo similar y disimilar. Aquí se ven un F-16 y un F/A-18E

Una publicación reciente sobre las capacidades de adversario del US Marine Corps informaba que planeaba expandirlas y establecer destacamentos F-5 en otras tres bases, además del VMFT-101 Sharpshooters.  Adicionalmente a las capacidades de entrenamiento existentes, el plan maestro de la aviación del USMC pide incorporar aviones turbohélices de ataque ligero a su flota de formación táctica, como el AT-6C Coyote o el A-29 Super Tucano.

Los requerimientos sobre la flota de F-5 del USMC han crecido significativamente en los últimos años y la brecha ha crecido cada vez más. Los contratistas civiles complementan los recursos que poseen los escuadrones navales. No hacen nada diferente y usan exactamente la misma presentación. El número de externos está aumentando lentamente y actualmente hay tres contratistas que prestan servicios a la Fuerza Aérea, la Marina y los Marines estadounidenses. Estas empresas son Draken Air, TacAir y Airborne Tactical Advantage Company (ATAC).

ATAC está ampliando sus capacidades y recientemente adquirió un lote de cazas de cuarta generación Mirage F1 de la Fuerza Aérea francesa para reducir la brecha entre los nuevos cazas de quinta actualmente integrados en los escuadrones de combate operacionales y los adversarios. ATAC actualmente tiene un contrato para proveer un total de 5.000 horas de entrenamiento para esas labores. La US Navy pidió 5.000 horas para el próximo año de entrenamiento con adversarios con capacidades de cuarta generación a la Red Force y la USAF podría reservar un total de 37.000.

La flota de F-5 asignada al USMC actualmente cumple con los objetivos de preparación requeridos, al tiempo que respalda muchos de los compromisos de adversarios del MAGTF, en función de una capacidad limitada. Los requisitos de adversarios de la US Navy y el USMC han crecido significativamente en la última década, preparando a las tripulaciones de los escuadrones de cazas de ataque para las operaciones reales de combate.

Con la creciente demanda de entrenamiento de adversarios, la brecha está creciendo, con los VFA-101 Grim Reapers y VFA-125 Buccaneers actuando como FRS en el seno de la US Navy y los VMFAT-501 Warlords y VMFAT-502 serán creados en 2019 como FRS del USMC, que incluye dos de sus escuadrones operacionales, VMFAT(AW)-121 Green Knights y VMA-211 Wake Island Defenders, esperando que la demanda de capacidad de este tipo aumente aún más.

Con la entrega de F-35B a los escuadrones más operacionales y el establecimiento de un curso de tácticas de postgrado adaptado a la comunidad de Hornet dentro del USMC, la demanda de servicios de F-5 se ha disparado aún más. La brecha en el requerimiento de adversarios puede cerrarse adquiriendo F-5 adicionales o más aviones de cuarta generación para integrarlos en sus escuadrones.

El plan de aviación de la US Navy y el USMC tiene como objetivo mantener al F-5 en funcionamiento hasta por lo menos 2025 y con un número reducido hasta 2028 en apoyo del entrenamiento de la flota. El requisito de cuarta generación no se puede subcontratar por completo al sector privado, pero no se han presentado planes reales para reemplazar los F-5 por otro tipo de aeronaves.

Revista Defensa nº 485, septiembre 2018


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