¿Desea recibir notificaciones de www.defensa.com?
X
Miércoles, 8 de abril de 2026 Iniciar Sesión Suscríbase

La Marina de Estados Unidos sumará pronto un sexto destructor Arleigh Burke Flight III

Botadura del destructor USS George M. Neal en las instalaciones de Ingalls Shipbuilding en Pascagoula (DDG 131) (Foto: HII)
Botadura del destructor USS George M. Neal en las instalaciones de Ingalls Shipbuilding en Pascagoula (DDG 131) (Foto: HII)

El astillero Ingalls Shipbuilding, en Pascagoula (Misisipi), botó el USS George M. Neal (DDG‑131), sexto destructores de la clase Arleigh Burke Flight III. La entrada en servicio de este nuevo destructor multipropósito dará continuidad al proceso de modernización de la Marina de Estados Unidos (US Navy) y evidencia el desarrollo alcanzado por el programa de construcción naval local. El nuevo buque iniciará ahora la etapa final de fabricación antes de ser incorporarse al servicio activo.

El DDG‑131 es el cuarto destructor Flight III construido en Ingalls y el sexto de esta subserie dentro de la US Navy, además de ser el 81.º destructor de la clase Arleigh Burke desde el inicio del programa en el año de 1991. Su botadura simboliza la transición definitiva de la Armada estadounidense hacia una arquitectura naval optimizada para escenarios de guerra aérea y antimisil de alta intensidad como los proyectados en la zona Indo-Pacífico.

La clase Arleigh Burke Flight III

Los destructores Arleigh Burke Flight III mantienen su diseño de casco probado durante las últimas décadas, pero reforzado estructuralmente para soportar mayores cargas eléctricas y térmicas. Las nuevas variantes presentan una eslora de 155,3 metros, manga de 20 metros y un desplazamiento cercano a las 9.700 toneladas a plena carga, lo que los sitúa entre los destructores más grandes y pesados del mundo occidental. Su sistema de propulsión se basa en cuatro turbinas de gas General Electric LM2500, permitiendo velocidades superiores a los 30 nudos, clave para operaciones de escolta de un Grupo de Batalla de Portaaviones o patrullaje en solitario con una capacidad de proyección de poder naval que supera a la de la mayoría de los destructores operativos.

El elemento diferenciador del Flight III es su radar Raytheon AN/SPY‑6 (V)1, un sistema AESA de última generación integrado al Aegis Baseline 10. Este radar ofrece una capacidad de detección y seguimiento muy superior a la de la variante SPY‑1, permitiendo enfrentar simultáneamente amenazas aéreas, misiles balísticos y blancos hipersónicos en entornos saturados. Esta combinación posiciona al USS George M. Neal y sus buques hermanos como un nodo clave dentro de la defensa antimisil en red de la OTAN y aliados estratégicos de EE. UU.

En cuanto a su armamento, los destructores Flight III disponen de 96 celdas del sistema de lanzamiento vertical Mk 41, capaces de emplear misiles Raytheon de las serie RIM-66 Standard MR, RIM-174 Misil Activo de Alcance Extendido Estándar, RIM-161 Standard, misiles de crucero BGM-109 Tomahawk y RUM-139 ASROC antisubmarinos. Se complementan con un cañón naval Mk 45 Mod 4 de 127 mm, sistemas CIWS Phalanx, guerra electrónica AN/SLQ‑32, señuelos Nulka y capacidades avanzadas de guerra antisubmarina mediante sonar de casco y remolcado. También pueden operar dos helicópteros Sikorsky MH‑60R Seahawk, esenciales para misiones antisubmarinas, vigilancia marítima y guerra de superficie, ampliando el radio de acción táctico del buque más allá del horizonte radar.

Hasta la fecha, se han botado seis destructores Flight III, con al menos diez unidades adicionales en construcción y más de una decena en cartera contractual, dentro de un programa que prevé alcanzar 99 destructores Arleigh Burke en total para los próximos años. Para cumplir con esta agenda el Pentágono ha contratado a los astilleros Ingalls Shipbuilding y Bath Iron Works, los cuales sostienen este ritmo para evitar brechas de capacidad frente a competidores estratégicos.

En la actualidad, la U.S. Navy opera 74 destructores Arleigh Burke activos, distribuidos entre las distintas variantes “Flights”, lo que convierte a esta clase en la columna vertebral del poder naval estadounidense y el programa de combate de superficie más numeroso de la historia moderna. La incorporación progresiva del Flight III garantiza que esa fuerza no solo se mantenga, sino que evolucione frente a amenazas cada vez más complejas. (Douglas B. Colmenares)

 


Copyright © Grupo Edefa S.A. defensa.com ISSN: 3045-5170. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.

Deje un comentario

*

*

*



Su e-mail no será publicado.

Los comentarios que no se atengan a las normas de participación podrán ser motivo de expulsión.