Con mas de un siglo ya a cuestas, acaba de cumplir 101 años, la Aviación Naval de la Armada Uruguaya, tras lograr un apreciable aprovechamiento de su flota y aprestarse a recibir más helicópteros, empieza a estudiar la posibilidad de contar con un tercer Beechcraft B200 en un futuro próximo.
Se aguardan en meses la llegada de dos helicópteros Bell 206 Jetranger cedidos por la Armada de Brasil (que los está substituyendo por Airbus H-125), que se sumará a un modelo similar ya en uso por los aeronavales uruguayos desde hace algún tiempo y, además, llegará un tercer Leonardo AB 412, está vez, procedente de la Guardía de Finanzas italiana. Eso hace que, tanto en la rotativa como en Observación (con los Cessna 337 Skymaster O2 de Vigilancia Costera) la Aviación Naval disponga en muy poco tiempo de tres vectores en cada serie, lo que mejora sensiblemente la disponibilidad de la flota.
Por ello, así como por el gran rendimiento y versatilidad del modelo B-200, en alta en la Armada Uruguaya desde 1981, cuando se adquirió el primer ejemplar navalizado por el fabricante como demostrador, matriculado A-871, se estarían dando los primeros pasos para evaluar la viabilidad de recibir un tercer King Air, lo que posibilita que usualmente uno esté en orden de vuelo, otro en reserva y otro cumpliendo con algún nivel habitual de inspecciones técnicas.
Dadas las enormes y graves carencias de la Fuerza en lo que hace a navíos o sistemas de vigilancia costera, la Aviación Naval se ha destacado en el dispositivo de alerta uruguayo en el mar. (Javier Bonilla)




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