En enero se cumplen 4 años de la creación de la tan desconocida como fundamental unidad del Ejército del Aire y del Espacio denominada Centro de Inteligencia y Targeting Aeroespacial (CINTAER).Tras las operaciones aéreas en escenarios de conflictos se esconde un complejo proceso de planificación al que, en el caso de España, contribuye de manera especial el CINTAER del Ejército del Aire y del Espacio.
Este centro, que fue creado el 7 enero de 2022, cuando se publicó en el Boletín Oficial de la Defensa (BOD) la resolución 702/00218/22, tiene como misión la elaboración, gestión y difusión de los productos de inteligencia y aquellos requeridos por el proceso de selección de posibles objetivos o targeting conjunto, en el ámbito de sus competencias, en tiempo de paz, en apoyo al Mando Operativo Aéreo (MOA). Asimismo, apoya a la estructura del Mando Componente Aéreo o Joint Force Air Component (JFAC), cuando esta se active por órdenes del Gobierno, en caso de crisis o conflicto, proporcionándole los productos necesarios para el planeamiento y la ejecución de operaciones.
Para conocer de cerca esta discreta pero vital labor, no solo en favor del Ejército del Aire y del Espacio, sino también para el conjunto de las Fuerzas Armadas y otros organismos del Estado, defensa.com visitó la sede del centro, ubicada en la madrileña Base Aérea de Torrejón. Allí nos recibe su actual responsable, el Coronel Ignacio Galindo, veterano piloto de combate que asumió el mando de este compleja Unidad el pasado mes de julio.
“El CINTAER es una unidad de reciente creación, pero heredera de una larga tradición”, explica el coronel. “En 1982, el entonces Ejército del Aire creó una primera unidad especializada en inteligencia y guerra electrónica, que dio origen al 408 Escuadrón de Fuerzas Aéreas y, posteriormente, al Centro de Inteligencia Aérea (CIA) Aquel pequeño escuadrón operó durante años aeronaves del Programa Santiago, incluyendo aviones CASA C-212, reactores Falcon 20 y un Boeing 707 adaptado a misiones de inteligencia de señales , flota que fue dada de baja progresivamente a lo largo de la pasada década y principios de ésta.
En 2004, tanto el personal como el material de vuelo se integraron en el recién creado 47 Grupo Mixto de Fuerzas Aéreas, cuyas capacidades evolucionaron hasta su transformación en 2022, cuando buena parte de sus efectivos pasaron al nuevo CINTAER.
Dos pilares: Inteligencia y Targeting
El centro se estructura en dos grupos principales: Inteligencia y Targeting. Ambos trabajan en estrecha colaboración y tienen como principal cliente al teniente general Jefe del Mando Aéreo de Combate (GJMACOM), siendo su referente en materia de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento Conjunto (Joint Intelligence, Surveillance and Reconnaissance, JISR) y targeting aeroespacial.
“El CINTAER no cuenta con medios orgánicos de obtención de inteligencia, explica el Coronel Galindo, aunque disponemos del concurso, entre otros, de los RPAS Predator B (NR.05) del Ala 23, principales plataformas de captación de datos que son explotados por el Escuadrón ISR/PED”. Éste cuenta con equipos PED (Production, Exploitation, Dissemination) que forman parte de las tripulaciones de misión, y que mediante el uso creciente de inteligencia artificial, elaboran los productos requeridos por el MACOM.
“Hacemos una labor continua para atender las peticiones diarias del MACOM, pero, sobre todo, vamos recolectando información y productos que podrían ser fundamentales para la defensa de España ante una crisis o conflicto”.
Más allá de los Predator, el centro coordina la recolección de información obtenida por aeronaves de combate EF-18 y Eurofighter, los aviones de vigilancia marítima o MSA (Maritime Surveillance Aircraft) CN-235 VIGMA y otros sistemas. También mantiene relaciones funcionales con el EMAD, el CIFAS, el CNI y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con los que comparte información de forma permanente, a través del Mando Aéreo de Combate.
El Grupo de Targeting, por su parte, aplica la inteligencia recopilada para identificar zonas, instalaciones o personal que podrían convertirse en objetivos según las prioridades del Mando Operativo que corresponda en cada momento. Además, contribuye a la elaboración de la doctrina y los procedimientos de targeting en el ámbito aeroespacial, analizando vulnerabilidades críticas, evaluando efectos previstos y calculando daños y posibles bajas colaterales.
Este último Grupo se estructura en dos escuadrones: uno de Planes y Operaciones, responsable de la doctrina y de la planificación táctica, y otro de Apoyo al Targeting, encargado del análisis y desarrollo de los productos asignados por el MACOM. Entre sus cometidos figura la preparación de misiones de ataque con el misil de crucero Taurus KEPD 350, que es el armamento básico stand-off del Ejército del Aire y del Espacio. (Julio Maíz)






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