Las operaciones militares se plantean ya en un entorno que suma el espacio al terrestre, aéreo y naval, que eran los clásicos hasta hace pocos años. En ese sentido, en octubre de 2023 y siguiendo un proceso iniciado por otros países de nuestro entorno, se creó el Mando del Espacio (MESPA) que se integra dentro del Ejército del Aire y del Espacio. Sólo dos años después, y tras intensas actuaciones para la obtención de plantillas y de capacidades, se ha podido declarar su Capacidad Operativa Inicial (IOC, Initial Operational Capability), un esfuerzo en el que el próximo hito relevante será obtener en 2027 la Capacidad Operativa Plena (FOC, Final Operational Capability) de forma limitada y completa ya en 2030.
El proceso de crecimiento del Mando del Espacio, que se ha venido aposentando con esfuerzos como la participación en diversos ejercicios internacionales específicos de operaciones espaciales desarrollados en Francia o Estados Unidos, permite consolidar capacidades tanto orgánicas como operativas y ampliar el número de aquellos que pasan a él destinados y que también van a incluir junto a miembros del Ejército del Aire y del Espacio a personal tanto de la Armada como del Ejército de Tierra.
Se busca que el proceso, en el que va a ser vital consolidar en el Ejército del Aire y del Espacio una organización que cuente con una estructura propia de Mando y Control que permita al dominio espacial participar en operaciones multidominio que beneficien a la Fuerza Conjunta española, permita crear unidades especiales específicas que aporten nuevas capacidades. Entre otras, se contemplará la activación de un Centro de Operaciones Espaciales 24/7.
Para dar consistencia al Mando del Espacio también se ha programado obtener recursos que mejoren las capacidades espaciales. De momento, se ha programado dotarlo con otro radar de seguimiento espacial que, complementario al actual S3TSR, será reforzado con observatorios ?ópticos robotizados, con sensores pasivos de radiofrecuencia y con otros sensores asociados a la evaluación precisa del impacto de los fenómenos solares.
A ellos, se sumarán los futuros satélites que se obtengan como desarrollo del programa NEMO (Nave Espacial de Maniobra Orbital) y que serán responsables de cometidos asociados a lo que será una Policía del Espacio española encuadrada dentro del Ejército del Aire y del Espacio.
Todo ello queda reforzado por la Estrategia de Seguridad Aeroespacial Nacional que España aprobó en 2025, documento en el que queda claro que la protección de España debe realizarse, porque se considera vital, tanto desde el aire como desde el espacio. (Octavio Diez Cámara)






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