ST2, la filial tecnológica de Fábricas y Maestranzas del Ejército de Chile (FAMAE), presentó en FIDAE 2026 su sistema Ragnar Fire, una solución diseñada para modernizar el apoyo de fuego de artillería, sistema de cohetes y morteros, tanto en el Ejército de Chile como en otras fuerzas armadas interesadas en elevar sus capacidades operativas. La empresa destacó cómo este desarrollo representa un verdadero renacimiento para las unidades de artillería. El sistema busca acortar drásticamente los tiempos de cálculo, preparación y ejecución de los fuegos, al tiempo que mejora la coordinación entre los diferentes niveles de mando y aumenta la precisión sobre el blanco.
En esencia, Ragnar Fire permite recibir información de la zona de blancos directamente desde el observador adelantado, integrando los medios de adquisición de objetivos ya existentes. Una vez georreferenciados, estos blancos se representan en un panorama táctico común accesible para todos los equipos conectados a la red. El sistema gestiona los pedidos de fuego según la doctrina vigente, define y asigna misiones, sigue su ejecución y controla cada paso del proceso.
Además, ayuda a determinar las posiciones base de fuego más adecuadas según el terreno y la misión, realiza cálculos balísticos considerando el sistema de armas y las tablas numéricas de tiro vigentes (TNT), tanto a nivel de batería como en el escalón de pieza. Los mandos de fuego se distribuyen de forma digital hacia los comandantes de pieza, lo que reduce significativamente los tiempos de transmisión y minimiza los riesgos de error humano. Durante la observación del fuego, el operador puede informar electrónicamente los resultados y registrar correcciones en tiempo real. Todo ello se complementa con un sistema de mensajería interna que facilita el intercambio de órdenes, estados de situación y comunicaciones operativas a lo largo de toda la misión.
Diseñado para operar en terreno exigente, el equipamiento es de tipo rugged con estándares militares, lo que garantiza su robustez en condiciones reales de combate. En conjunto, estas funcionalidades fortalecen la integración entre los componentes de la unidad de artillería, mejoran la sincronización, la trazabilidad y la capacidad de respuesta rápida en escenarios operacionales complejos.
Lejos de ser solo una herramienta de cálculo avanzado, el Ragnar Fire actúa como un puente tecnológico que convierte unidades de artillería convencionales en fuerzas de precisión digital. Una de sus mayores ventajas radica en la modernización de material heredado, piezas de artillería con décadas de servicio, cuya mecánica sigue siendo confiable y robusta, reciben un salto cualitativo hacia estándares del siglo XXI. Al digitalizar los cálculos balísticos basados en las tablas de tiro vigentes y procesarlos mediante hardware militar del tipo rugged, eliminando la obsolescencia de la puntería manual. Esto se traduce en una mayor precisión, menor error humano, y una extensión significativa de la vida útil de activos en los que el Estado ya invirtió, transformándolos en sistemas más inteligentes a través de una red de datos tácticos compartidos.
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Tablero digital del sistema RAGNAR FIRE.
Entre sus capacidades clave destacan la adquisición y georreferenciación de blancos desde observadores adelantados, su visualización en un panorama táctico común, la gestión digital completa de misiones de fuego conforme a la doctrina, la distribución instantánea de comandos hacia las piezas y la posibilidad de realizar correcciones en tiempo real mediante mensajería interna.
Desarrollado por Servicios y Soluciones Tecnológicas S.A. (S2T) en el marco del proyecto PROACO para modernizar, entre otros, los obuses autopropulsados M109 del Ejército de Chile, el sistema ya había sido seleccionado en años anteriores y ahora se exhibe públicamente en FIDAE 2026 como una de las innovaciones nacionales más relevantes en el ámbito terrestre. Su enfoque modular y adaptable lo posiciona como una opción atractiva no solo para Chile, sino también para otros ejércitos que busquen optimizar su artillería convencional sin necesidad de reemplazar todo el material existente.
Con Ragnar Fire ST2 y FAMAE apoyan la innovación nacional y la autonomía en tecnologías de defensa, ofreciendo una solución práctica, robusta y alineada con las necesidades reales de las Fuerzas Armadas en los actuales entornos operativos. (Luis Andres Lautaro)







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