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El Salvador busca en Colombia equipamiento para sus Fuerzas Armadas

El Ministro de Defensa salvadoreño, David Munguía Payes,  ha negociado en Colombia la adquisición de cuatro C-47TP (BT-67) de la Policía Nacional colombiana y hasta 20 vehículos Jankel Fox, tanto en versión de reacción rápida RRV como versión de patrulla de largo alcance LRPV,  ambos basados en el chasis del Toyota Hilux 1979 pickup.

Foto: Elementos del CALFA en un CJ-8 modificado (Julio Montes)

El Comando de Apoyo Logístico (CALFA) también trabaja en el Toyota Hilux, habiendo convertido varios de ellos en transportes de tropa protegida (TTP), al haberles acomodado en la cama planchas protectoras.  El Ejército salvadoreño utiliza los pickups como medios de patrulla urbana, en noviembre del 2015, recibía 47 Toyota Hilux pickup de doble cabina para fortalecer el trabajo en apoyo a la seguridad pública.  Las maquinas asumían un monto de $1.359.788,00, y se sumarian a los 37 Ford Ranger entregados en donación de 2012 por los EE.UU. Hay que recordar también que el Comando de Fuerzas Especiales (CFE) opera cuatro Ford F-250, también modificados por el CALFA. 

Podría considerarse equipar la flotilla vehicular, tanto de los mencionados pickups como los Jeep AIL M240 Storm y CJ-8, con una estructura tubular similar al del Fox LRPV, pues la colocación de una ametralladora en un simple pedestal solo permite cubrir un arco de fuego de alrededor de los 70º al frente, y sin poder en realidad ser útil en el caso de un ataque por atrás o en el repliegue.  Existen hoy diseños de “jaulas” tubulares, en cuyo techo se coloca una anillo portador de arma y cuyos lados permiten la colocación de módulos específicos para cada misión que se cuelgan de los tubos, sin tener que modificar la estructura del vehículo. 

Foto: Ford F-50 modificado por las Fuerzas Especiales (Julio Montes)

Otros, como la versión del Toyota Hilux del GROM, de las fuerzas especiales polacas, han sido modificados con un pedestal y anillo desarrollado por Dilloaero en la cama, dándole una rotación al arma de los 360º, y una segunda ametralladora en la puerta del pasajero delantero; igualmente la versión SVOS checa monta el pedestal de ametralladora sobre un anillo que permite una rotación completa.  La británica Ovik ha desarrollado el Sistema de Misión Modular Camaleón IV440, basado en un pickup Iveco Daily con una jaula con anillo.  Jankel desarrollo la versión J8 APV, que ya usa el Ejército salvadoreño, y desarrollo también la versión SOV, con la misma estructura tubular del LRPV, pero siempre en el chasis del J8.  Ahora Jankel ha remplazado el núcleo de trabajo del J8 al Toyota, y de hecho la versión táctica utilitaria (TUV) es precisamente un Hilux con una estructura en su cama,  incluyendo un anillo con torreta.  En cuanto a las modificaciones de pickup Ford para las Fuerzas Especiales, la británica Ricardo ha trabajado en las modificaciones hechas en 13 F-350 para el Ala Ranger Irlandesa que proporcionan ideas, aunque no se usa el anillo mencionado.

Transportes tácticos

El BT-67 es un fuselaje de avión de la Segunda Guerra Mundial tipo DC-3 (versión civil) o C-47 (versión militar de carga), alargado, con sus motores de pistón remplazados por turbohélices y completamente modernizado.  Su interior puede acomodar una tripulación de 4, y 35 pasajeros, u 8.000 libras de carga.  EE. UU buscó renovar los escuadrones de transporte de la Fuerza Aérea de Guatemala (FAG) y de El Salvador (FAS) proveyendo 4 máquinas renovadas a cada uno de ellos a finales de los 80.  La FAS recibieron cuatro conversiones, seriales FAS 116, FAS 117, FAS 118 y FAS 119.  Los cuatro sufrieron accidentes.  Sin embargo, se ha logrado recuperar el FAS 116 y se preserva el fuselaje del FAS 118 casi íntegro y reparable.  Las fechas de conversión, tanto del FAS 116 como del FAS 118, fue agosto de 1990. 

Foto: Pedestal desarrollado por la Dillo Aero

La aeronave básica BT-67 cuesta $4,5 millones, y un avión equipado con capacidades máximas anda por los más de $13 millones.  Esta última tendría radar de búsqueda, sistema infrarrojo, equipos de inteligencia y dispositivos de escucha, comunicaciones seguras, compatibilidad de visión nocturna, un sistema de generación de oxígeno a bordo y probablemente una capacidad de ataque.  Los primeros siete AC-47 de la Fuerza Aérea Colombiana fueron modificados a partir de 1993, a un costo de $5 millones.  Posteriormente se dotaba a los seis ejemplares sobrevivientes equipos nocturnos y sensores.  De los modelos de la Policía Nacional de Colombia no se sabe mucho, pero estarán similarmente equipados.  Sobreviven cuatro modelos, de cinco entregados.

La FAS recibió cuatro conversiones C-47, seriales FAS 116, FAS 117, FAS 118 y FAS 119.  De ellos, tres sufrirían accidentes.  Sin embargo, uno de ellos, el FAS 118, se ha preservado y se considera reparable.  Las fechas de conversión, tanto del FAS 116 como del FAS 118, fue agosto de 1990.  Se nos dice que se ha recuperado uno de los BT-67, pero por alguna razón su motor de recalienta.  No está claro que sucede y por ello no vuela.

La reseña de los clientes

Ambos lotes serán destinados  al Comando de Fuerzas Especiales (CFE), que tiene sus bases en tres pilares:  un Batallón de Paracaidistas, un Grupo de Operaciones Especiales (GOE – compuesto de las compañías PRAL, HACHA y de Comandos Navales) y un Comando Especial Antiterroristas (CEAT).  El nido de águilas del CFE se encuentra en instalaciones adyacentes a la 2ª Brigada Aérea, en el Aeropuerto de Ilopango, y el núcleo de los aguiluchos del CFE es la Escuela de Fuerzas Especiales.

Foto: Hilux de la SVOs

La 1ª Compañía de Paracaidistas se establece en El Salvador en 1962, con 121 soldados y seis oficiales, siendo oficialmente incorporados un 7 de mayo de 1963 dentro de la Fuerza Aérea.  En 1965 se consolida como Escuadrón aumentando su pie de fuerza a 165 elementos.  Un 2º Escuadrón aparece en 1974, y las dos unidades pasan a distinguirse por el uso de cascos PARA MK-II, fusiles G3 hechos por la francesa FAMAS, y metralletas Uzi recibidos de Israel.  Un 3º Escuadrón se establece en 1979, y todos forman parte de las unidades de Seguridad de la Base Aérea además de ser reservas estratégicas aerotransportadas.  Ya para enero de 1982 se fundan la 1ª y 2ª Compañías de Fusileros y la Batería Antiaérea de las Unidades de Seguridad, dando libertada a los paracaidistas en su papel de fuerzas estratégicas.  En septiembre de 1983 se fusionan las unidades paracaidistas y se crea un 4º escuadrón, para formar el Batallón de Paracaidistas, completamente equipado por los EE. UU y con cascos M1C y OR-201.  Por su parte, la seguridad de base recibe una 3ª Compañía en enero de 1984, con lo que queda establecido el Grupo de Seguridad, y el que se convierte en Batallón en enero de 1986 al agregársele la 4ª Compañía de fusileros.  El batallón paracaidista llegaría a encuadrarse con 8 escuadrones, pero hoy solo tiene sus cuatro. 

Foto: BT67 Basler

Durante el conflicto interno aparecen en 1982 las patrullas de reconocimiento de alcance largo (PRAL), primeramente, como parte del Regimiento de Caballería.  En 1983 se constituye el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) dentro de la Fuerza Aérea Salvadoreña (FAS), con una primera compañía PRAL (100 comandos) y una HACHA, estando el GOE bajo el mando del Capitán Leopoldo Herrera Amaya, y los tenientes cadetes Bonilla Martínez, Moreno Quintero, Villeda y Loza Guandique.  En 1985 la FAS establece la Agrupación de Fuerzas Especiales, compuesta por el Batallón de Paracaidistas y Grupo de Operaciones Especiales (GOE), y tres años más tarde se crean las Bases Aéreas de Ilopango y Comalapa, quedando la Agrupación FE encuadrada con el Batallón de Paracaidistas, Primer Grupo de Operaciones Especiales (GOE) y Batallón de Seguridad de Base.  

Dentro de lo que era entonces la Marina (hoy Fuerza Naval), aparecen los Comandos Navales.  El primer pelotón de 40 comandos se encontraba operativo a finales de 1981, realizando su primera operación al ocupar las instalaciones de Punta Ruca, en el Golfo de Fonseca, lugar donde sería construida lo que es hoy la base naval de La Unión.   Para enero del 82, la Compañía sumaba 120 hombres, y recibiendo el nombre de Primera Compañía de Infantes de Marina, y la que en noviembre se convierte en la Primera Compañía de Comandos Navales.  Al regreso de un segundo grupo de comandos navales, graduados en el Curso de Reconocimiento Táctico Urbano, en 1983, se crea una Segunda Compañía, y se da paso a la creación del Batallón de Fuerzas Especiales (conocido como Batallón de Comandos Navales), encuadrando la 1ª Compañía de Fusileros Navales, 2ª Compañía Pirañas y 3ª Compañía Barracudas. 

La Policía de Hacienda establece el CEAT a partir de 1985, como un instrumento para contrarrestar las nuevas exigencias y táctica de combate de la guerrilla.   Al frente de la reducción y reorganización de 1992, como primer paso, se decide integrar las Unidades de Operaciones Especiales en los campos de contraterrorismo, operaciones aerotransportadas, aeromóviles y de fuerzas especiales, en una sola unidad estratégica y subordinada directamente al Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada (EMCFA).  Así pasa la Agrupación de Fuerzas Especiales de la FAS a depender directamente de EMCFA.  El 6 de febrero de 1993, se concentra todo en el Comando de las Fuerzas Especiales (CFE), asimilándose en tres pilares: Batallón de Paracaidistas, CEAT, y GOE.  Dentro del organigrama del GOE queda encuadrada una Compañía de Comandos Navales, junto con una de PRAL y una de HACHA.   Actualmente el CFE forman parte de la Fuerzas de Tarea BETA, a cargo de controlar los municipios de Cojutepeque, San Pedro. (Julio Montes, corresponsal de Grupo Edefa en Centro América)


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