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Sábado, 25 de mayo de 2024 Iniciar Sesión Suscríbase

China y su acercamiento militar a Centroamérica

El Y-12F es un Y-12E rediseñado completamente y con espacio para tres paletas LD3. Monta dos motores P&W Canada PT6A-65B. (Foto: Pakistan Defence)

En noviembre 2022 El Salvador comenzaba a negociar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con la República Popular de China, algo que podría extenderse a una relación militar, a la sombra de la situación actual de las relaciones políticas entre Washington y San Salvador. El Salvador es uno de cuatro países centroamericanos que respalda a China en lugar de a Taiwán. 

Costa Rica fue el primero en establecer relaciones diplomáticas, el 1 de junio de 2007, concluyendo un TLC entre ambos países el 8 de abril de 2010.  Le seguiría Panamá, formalizando las relaciones diplomáticas con China el 25 de julio de 2017 e igualmente iniciando de manera inmediata conversaciones para un Tratado de Libre Comercio, que en este caso no ha prosperado. En diciembre del 2021 Nicaragua hacía lo propio. 

Aunque Costa Rica y Panamá nominalmente carecen de ejércitos, los intereses estadounidenses económicos y militares han sido históricamente más fuertes con estos dos países que con El Salvador. En el caso de Costa Rica, Estados Unidos contribuye con drones, aviones, patrulleros oceánicos y todo tipo de asistencia relacionada, incluyendo costos de mantenimiento y operación.

Los Y-12E durante su entrega a Costa Rica.  El Y-12E asemeja al DHC-6 Twin Otter canadiense; monta dos motores turbohélice P&W PT6A-27.  (Presidencia de Costa Rica)

China y la seguridad centroamericana

China también ha contribuido materialmente al sostenimiento de las fuerzas de seguridad de Costa Rica y Panamá. A principios de febrero, Panamá recibió $4 millones en equipos, chalecos y cascos balísticos, para la Policía Nacional, el SENAN y el SENAFRONT.

En 2021 Costa Rica recibió por su parte cascos, chalecos y escudos antibalísticos, además de  motocicletas y otros equipos. En 2018 China donaba $5,5 millones para seguridad y se buscaba el sufragado total de un centro de monitoreo. Otros $5 millones fueron entregados en 2017, destinados a financiar recursos aéreos y marítimos de la Fuerza Pública.  Ese mismo año China  había costeado en el país la Escuela Nacional de Policía (ENP) de Limón, valorada en 16,5 millones de USD, un año antes entregaba dos aviones Harbin Y-12E.

En el caso de El Salvador, China podría buscar una estratégica de tipo militar. Las relaciones diplomáticas salvadoreñas fueron concretadas el 21 de agosto de 2018, durante el gobierno de izquierda de Sánchez Cerén, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). La asociación del FMLN con China generaba la posibilidad de que el país asiático ganara acceso, y eventualmente el control, del Puerto de La Unión.

Aquí un patrullero oceánico (OPV) Hingol con un a patrullero de la clase Isla. El Hingol es un OPV construido por China para la Autoridad de Seguridad Marítima de Paquistán (PMSA), y el Isla es un ex patrullero de la USCG igual a tres suplidos a Costa Rica. (Foto – Pakistan Maritime Security Agency - PMSA).  

De acuerdo a la prensa local, Taiwán se negó a financiar la campaña presidencial del FMLN y un enorme proyecto portuario en dicho lugar, lo que desembocó en la ruptura diplomática. El proyecto financiero se ofrecía entonces a China.  La administración de Sánchez Cerén negó tales acusaciones y el FMLN perdía la presidencia en junio del 2019 y la mayoría de puestos en la Asamblea Legislativa en 2021.  El puerto de La Unión sigue hoy sin desarrollarse.   

De reiniciarse el proyecto del Canal Interoceánico de Nicaragua, el golfo de Fonseca aumentaría su valor estratégico comercial y por ende militar. Vale apuntar que los obstáculos limítrofes que pudiese haber tenido China habrían sido teóricamente resueltos con el acuerdo bilateral del golfo acordada por el entonces aliado de EE.UU, Juan Orlando Hernández de Honduras, y su homólogo Daniel Ortega de Nicaragua.  Algo que no parece haber incomodado a Estados Unidos.

Dos patrulleros clase Hingol de la Autoridad de Seguridad Marítima de Paquistán (PMSA).  El Hingol es un patrullero oceánico (OPV) que mide 68 m de eslora, desplaza 600 toneladas, y lleva 4 motores alemanes MTU 16V 4000M73L, y una cubierta para apoyar un helicóptero. (Foto – Pakistan Maritime Security Agency - PMSA).  

Usando la misma lupa, El Salvador podría concretar con China mejoras de su infraestructura militar, como podría ser un astillero y/o un muelle/Base Naval para la Fuerza Naval (FNES) en Acajutla, nuevas instalaciones de la Escuela Militar u otra instalación de concreto y hierro.  En cuanto a pertrechos, al momento la Fuerza Aérea de El Salvador requiere entre 4 y 6 aviones de transporte, similares al Harbin Y-12F, con su respectivo paquete de mantenimiento, en tanto la FNES tiene necesidad de un par de patrulleros oceánicos en la línea del modelo Hingol, que China fabrica junto con Paquistán.

Extenderse más allá podría afectar la logística militar seriamente, pues el inventario militar salvadoreño es estándar al estadounidense / OTAN.  Además, una relación militar más estrecha entre China y El Salvador tendría consecuencias tóxicas para las relaciones con Estados Unidos, tanto con la presente administración como cualquier otra en el futuro. Por lo tanto, es dudoso que El Salvador cruce esa línea. (Julio Montes)

 

 

 


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