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El portaviones ruso Kuznetsov pierde dos aviones de combate en menos de tres semanas

El portaviones ruso Almirante Kuznetsov, que está operando en el Mediterráneo contra los grupos opositores al gobierno sirio, ha perdidos dos de sus modernos aviones de combate en menos de tres semanas y no en acciones de combate, sino durante las operaciones de aterrizaje en su plataforma. El pasado 3 de diciembre se estrelló en el mar un avión de combate multirol Sukhoi Su-33 (código OTAN “Flanker”) embarcado en el portaviones Kuznetsov. El avión estaba realizando su segundo intento de aterrizaje en cubierta en buenas condiciones meteorológicas cuando el sistema de cables de sujeción que lo debería haber recuperado falló y, supuestamente, se partió. El piloto pudo eyectarse y fue recuperado con un helicóptero de búsqueda y rescate.

Este accidente tenía lugar a escasamente tres semanas de que el 13 de noviembre un avión de combate MIG-29KUBR (código OTAN “Fulcrum”) del Kuznetsov también se estrellara en el mar cuando intentaba aterrizar después que se hubieran roto los cables de frenado (oficialmente el Ministerio de Defensa ruso reconoció un fallo en el sistema de recuperación). En este caso el piloto también se eyectó y fue rescatado con vida tras mediante el despliegue de un helicóptero.

Estas dos pérdidas suponen un duro golpe para la capacidad aérea embarcada de la Marina rusa. El arma aérea embarcada en el Kuznetsov para las operaciones en Siria estaba formada inicialmente por cuatro modernos aviones de combate MIG-29KUBR (la versión biplaza del MIG-29K, versión modernizada del “Fulcrum”) y cuatro Sukhois Su-33. Técnicamente el portaviones puede embarcar un grupo de hasta veinte aviones además de helicópteros especializados Kamov Ka-27 y Ka-31.

No son pocas las voces que han valorado estos incidentes como resultado de un despliegue demasiado rápido del portaviones y de la falta de experiencia con aeronaves de combate embarcadas. El Kuznetsov es un portaviones del tipo STOBAR, es decir Short Take-Off But Arrested Recovery, lo que significa que los aviones emplean la rampa inclinada (sky-jump) de proa para reducir la distancia de despegue, es decir, sin usar catapulta, y confían su aterrizaje al sistema de cables de frenado.

Mientras que este tipo de portaaviones son más baratos de construir que un portaviones de diseño convencional o CATOBAR, que emplea catapultas para el lanzamiento de aviones, tienen la limitación de que solo pueden operar con aviones que presenten una elevada relación peso/potencia para despegar por sus propios medios. Además el peso con el que pueden despegar los aviones se limita, lo que reduce la capacidad para portar armas o combustible adicional.

Además según pudo comprobarse por las imágenes de satélite difundidas, tras el primero de los accidentes, la mayoría de los aviones embarcados en el Kuznetsov fueron enviados a tierra temporalmente. Concretamente los ocho Sukhoi y uno de los MIG fueron vistos en la base aérea de Humaymin, en la provincia de Lakatia el pasado 20 de noviembre. Los problemas del sistema de recuperación del Kuznetsov habrían mermado la capacidad para realizar ataques aire-superficie sobre los grupos insurgentes hasta el punto de que existen muy pocas pruebas gráficas del empleo de los MIG-29 aunque si del SU-33.

Recordemos que las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa comenzaron el 15 de noviembre una campaña masiva de ataques contra posiciones del Estado Islámico y el Frente Al-Nusra en Siria. Antes, el 4 de noviembre el Kuznetsov llegó a la zona oriental del Mar Mediterráneo, después de que partiera desde el  Mar de Barents el pasado 15 de octubre. (José Mª Navarro García)

Fotografías

·Un SU-33 despegando del Kuznetsov (Russian MoD)

·El Almirante Kuznetsov con algunos de los aviones en cubierta

·Mig-29 naval ruso (Russia Today)


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