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Recuperan tres de las ametralladoras robadas a la Fuerza Armada de El Salvador. Tenían como destino Guatemala

(defensa.com) Autoridades salvadoreñas recuperaron tres de las cuatro ametralladoras M-60D que habían sido robadas a la Fuerza Armada de El Salvador (FAES) hace casi un año.  Las armas se encontraron en un vehículo particular en el interior de una vivienda de la colonia La Chacra, Urbanización Altos de Los Ausoles 2, situada cerca del Cementerio General de la ciudad de Ahuachapán, en una operación montada por una unidad contra el crimen organizado de la Policía Nacional Civil (PNC) y de la Fiscalía General de la República (FGR).  El mismo vehículo había sido robado a principios de mayo en la colonia Costa Rica, de San Salvador, y aparecía en Ahuachapán, una ciudad al occidente del país.

Las armas habían desaparecido en junio del 2014 de los arsenales del Regimiento de Caballería, localizado en la carretera a Santa Ana, y en julio de ese mismo 2014 se confirmó la captura de tres efectivos militares y se pedía la asistencia del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de EEUU.  También se informó que  reforzarían los controles en las bodegas militares para evitar la desaparición de más implementos.  Se habrían arrestado a un oficial y a dos miembros de tropa del Regimiento de Caballería, pero las armas no habían sido recuperadas.

Las ametralladoras M-60D fueron escondidas en compartimentos falsos de una vivienda en la colonia Jardines de Sonsonate y tenían como destino final Guatemala. La M-60 es la ametralladora estándar de la FAES.  Se trata de un arma desarrollada y distribuida en la década de los 60, pero que llegaría a El Salvador en los paquetes de ayuda militar estadounidense a partir de 1981.  La versión de pedestal, M60D, pasó a ser la más utilizada en montajes vehiculares y en las puertas de los helicópteros.  El fin de la contienda civil significó que la M-60 se retenía como ametralladora principal, y se le daban de baja a las Madsen Saetter, M1919, HK21 y otras.


La M-60 dispara el calibre 7,62x51mm OTAN, y en su diseño original presenta un sin número de problemas y desventajas, considerándose ya obsoleta.  Los modelos en uso en El Salvador debían ser modernizados, con un paquete de conversión de la US ORD, al estándar Mk43/M60E4 con asistencia de los comandos navales SEAL, o sea la serie Mk43 Mod 0/Mod 1.  El diseño ha continuado evolucionando y con la adopción del Ejercito Holandés de la versión M60E6 se presenta de nuevo otra oportunidad para modernizar el parque de dichas armas.  Esto significa un nuevo sistema de gas, y un rediseño completo de la armazón y bípode, usando materiales compositivos que reducen su peso a tan solo 21 libras, rieles y miras mejoradas que permiten disparos con un alcance efectivo de los 1100 metros.  El módulo de conversión provisto por US Ordnance permite la conversión de una M-60 al modelo M60E6 en tan solo 30 minutos en una armería certificada, como la Industria Militar de la FAES.

En los últimos meses se han producidos escándalos vinculados a la desaparición de armas y equipos militares, pero el asunto viene siendo un problema desde hace muchos años.  No hay que olvidar que en febrero de 1992 un coronel se vio envuelto en el hurto de cinco bombas de 500 libras de la 2ª Brigada Aérea, que se destinaban a los elementos ilegales en Cali, Colombia, y que en esos días caía el narco Pablo Escobar Gaviria. El Ejército salvadoreño reconoce el extravío de 18 fusiles entre el 2009 y el 2014: cuatro en 2009, tres en 2010, cuatro en 2011, cuatro en 2012, uno en 2013 y dos más en el 2014.  Sin embargo, la policía registra más de 95 fusiles de asalto capturados solo en el 2014, al menos nueve de ellos del modelo M-16, y de uso exclusivo de la Fuerza Armada.  Se han extraviado granadas y hasta cohetes antitanque. (JMAH)


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