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Jueves, 23 de mayo de 2024 Iniciar Sesión Suscríbase

Roce diplomático tras destrato del gobierno brasileño a la Fuerza Aérea Uruguaya, que está apoyando la emergencia en el sur de Brasil

Habiendo sido la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) la primera Fuerza extranjera en colaborar con Río Grande do Sul, a sólo 72 horas de declararse la grave emergencia climática en la región, destacando un helicóptero Bell 212 en tareas de rescate y habiendo dispuesto, en las últimas horas del sábado, el vuelo de un Hércules KC-130H transportando lanchas Zodiac y drones Martrice 300, el gobierno brasileño, sin muchas explicaciones, evitó autorizar el plan de vuelo de la FAU durante casi cuatro días.

A mediodía de ayer, en Brasilia, concurrió a una sesión de la Comisión de Derechos Humanos del Senado el representante del gobierno de Río Grande do Sul en la capital federal, Henrique Pires, quien reclamó, tras destacar la actuación uruguaya en el área devastada, "el apoyo para que la cancillería liberase el ingreso de lanchas y "los equipamientos ofrecidos por el Ministerio de Defensa Uruguayo". Horas después fue autorizado el vuelo del Hércules, sin lanchas o drones y sólo trasladando repuestos de helicóptero y la tripulación de relevo.

Simultáneamente empezaron a sostenerse un sinnúmero de argumentos falsos en la esfera federal. El primero, completamente inexacto, sostenía que Uruguay había desconocido las necesidades del Comando Conjunto que actúa en esa zona y todo el Estado, lo cual fue inmediatamente desmentido por parte del ministro de Defensa uruguayo, Armando Castaigndebat, que incluso ofreció revisar las mutuas comunicaciones.

El segundo, insostenible, era que en los 282.000 kilómetros cuadrados de superficie de Río Grande do Sul, con una infinidad de aeropuertos (varios internacionales) no había pistas aptas para el Hércules(que aterriza en 650 metros), lo que fue refutado por el jerarca riograndense. El tercer argumento roza el manoseo y en cierta manera perjudica las usuales excelentes relaciones entre la Fuerza Aérea Uruguaya y Embraer, que nada tuvo que ver con el exabrupto.

Efectivamente, un comunicado oficial, atribuido al Ministerio de Defensa, pero que fuentes muy bien informadas adjudican a la Presidencia de la República-dada la moderación que caracteriza al ministro Mucio, expresa que "la aeronave KC-390 atiende nuestras necesidades de transporte, pues puede posar en pistas menores y llevar cargas mayores (nótese que hasta hace 90 días la FAB usaba Hércules), agregando que el resto del trabajo humanitario está siendo realizado por drones y afirma, aunque las carencias son evidentes, "243 embarcaciones militares".

Aunque el gobierno de Río Grande es ampliamente favorable a la presencia de la aviación militar uruguaya, con cuya actuación está más que conforme, el hecho de que la noticia integrase todos los noticieros vespertinos de la radio y la televisión brasileña y los comentarios entre indignados e irónicos de la mayor parte de los columnistas hacen polémica la permanencia, al menos hasta que las máximas jerarquías de Relaciones Exteriores y Defensa de Uruguay se reúnan en las próximas horas para tomar una decisión.

La actitud de las autoridades federales brasileñas podría ser muy negativa para los riograndenses, ya que, siendo la principal necesidad de casi dos de los once millones de habitantes volver a disponer de agua potable, técnicos uruguayos fabrican desde hace años las U.P.A. aptas hasta para abastecer poblaciones de 22.500 habitantes, de las cuales se han donado hasta 20 y algunas se usan en Misiones Operacionales de Paz, estando el gobierno uruguayo prácticamente dispuesto a ceder una o dos unidades si así le fuera requerido.

Más allá de los roces actuales a nivel de gobiernos nacionales, en todo momento se deja en claro, por parte de distintos actores involucrados en el tema, que las relaciones entre Río Grande del Sur y Uruguay  compartiendo 1040 kilómetros de frontera y un mismo tipo de cultura y costumbres) son excelentes, afianzándose por la actitud solidaria de la población uruguaya ante la tragedia natural, la peor en 100 años.

La tripulación del Bell 212 de la Fuerza Aérea Uruguaya ya ha realizado diversos rescates y salidas nocturnas, auxiliada por gafas NVG, incluso para repartir insumos entre los más afectados. (Javier Bonilla)


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