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El presidente de México agradece que sus soldados no hayan cedido a la tentación del “golpismo”

En un discurso polémico durante la celebración del 107 aniversario del Día del Ejército, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reconoció la lealtad, el sacrificio y el apoyo de las tropas del ejército de tierra en las políticas de transformación del país y al mismo tiempo les agradeció, como si fuera un auto de fe, no haber cedido a la tentación de “la traición y el golpismo”.

Obrador encabezó la celebración del Día del Ejército Mexicano en la plancha del Zócalo de la Ciudad de México, en donde cerca de 10 mil soldados, oficiales y jefes bailaron y cantaron con grupos musicales civiles (la Sonora Santanera y la Sonora Dinamita) y mariachis pertenecientes a organizaciones musicales del propio ejército. La celebración en el Zócalo surgió de improviso. Fue anunciada y organizada fuera de toda agenda hace más de una semana por el mandatario, quien al final de su discurso agradeció ocho veces a las fuerzas armadas su entrega, su lealtad, su sacrificio y su apoyo a la Cuarta Transformación y en especial no haber cedido a la tentación golpista:

“Doy gracias a los ingenieros militares por su invaluable colaboración en la construcción de cuarteles, en la creación de las sucursales del Banco de Bienestar y en la construcción del aeropuerto general Felipe Ángeles, que será desde el 21 de marzo del 2022 el más moderno aeropuerto de nuestro país.

“Doy gracias a soldados y oficiales que hasta ahora han producido nueve millones de plantas en viveros para el programa Sembrando Vida.

“Doy gracias a médicos militares, a enfermeros y voluntarios de la Secretaría de la Defensa.

“Doy gracias a quienes hacen posible las representaciones artísticas, a los integrantes de las bandas de música, a los integrantes de las bandas de guerra.

“Doy gracias a los integrantes de las Fuerzas Armadas, por no olvidar su origen revolucionario y defender la Constitución y la democracia.

“Doy gracias a los soldados y marinos, por no escuchar el canto de las sirenas y dar la espalda a la traición y al golpismo.

“Doy gracias por estar a favor de la Cuarta Transformación que significa, en esencia, lograr entre todos los mexicanos, desde abajo, una sociedad mejor, un México más libre, más justo, más democrático y más fraterno.

“Doy gracias al general Luis Cresencio Sandoval González, por ser un auténtico soldado de la patria, leal e incorruptible”.

Flanqueado por el gabinete de seguridad en pleno, Obrador hizo un recorrido por diversos periodos de la Historia nacional en los que las fuerzas armadas han sido factor determinante para ir consolidando a un país en el que las traiciones y la violencia marcaron una ruta tortuosa y que parecía interminable.

En sus conocidas referencias a la historia de México, López Obrador recordó la lucha de Francisco I. Madero, su ingenuidad y la traición de la que fue objeto durante la Decena Trágica en la Ciudadela, en donde su hermano Gustavo Madero fue ejecutado, mientras que él era tomado prisionero en Palacio Nacional para morir de la misma manera. Recordó que el gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, promovió en el Congreso del estado el decreto mediante el cual desconoció al usurpador Victoriano Huerta y le concedió a Venustiano Carranza poderes plenos para crear un ejército que restituyera el orden constitucional.

Así nació el Ejército Mexicano, dijo, para agregar entonces varios pronunciamientos sorprendentes. Tras mencionar la participación del presidente Venustiano Carranza en el derrocamiento del general Victoriano Huerta –traidor y asesino de Francisco I. Madero–, el presidente aseguró que la historia del Ejercito Mexicano “está llena de claroscuros”. Es el Ejército que fundó Carranza, Francisco J. Múgica, Lucio Blanco y otros revolucionarios defensores, no sólo de la legalidad democrática, sino de causas justas, dijo. “Es el Ejército del general Lázaro Cárdenas, del general Heriberto Jara, el Ejército del Escuadrón 201, pero también es el Ejército de Huitzilac, del 68 y de la fallida guerra contra el narcotráfico”.

Obrador añadió, en inesperadas referencias, que “en el juicio histórico que inexorablemente llega o llegará a cada institución o personaje público, el Ejército lleva las de ganar, con todos sus tropiezos (sic), muchos de los cuales fueron originados por cumplir órdenes de sus comandantes supremos”.

Pese a todo esto, indicó, “el Ejército Mexicano sigue siendo una institución confiable y al servicio de la patria” y añadió que el Ejército Mexicano “no es una corporación elitista, ha conservado su carácter popular; los oficiales de mayor rango no son millonarios, no forman parte de la oligarquía como sucede en otros países. Y qué decir de la tropa, el soldado es pueblo uniformado”.

El presidente agregó que a lo largo de sus 107 años de existencia, la institución militar ha sabido consolidar su profesionalidad, su disciplina y han mantenido su credo nacionalista en la defensa de la soberanía nacional. Y en los últimos tiempos, sus oficiales supieron vincular a la tropa aún más al pueblo, de donde provienen con los programas de auxilio a la población afectada por huracanes, terremotos y otras calamidades, dijo. “Es gracias al Plan DN-III, más que a ninguna otra acción, que el pueblo respeta, quiere, admira al Ejército Mexicano”, aseguró.

Obrador  añadió que en esta nueva etapa de la vida pública, “el gobierno que represento y que está conduciendo la Cuarta Transformación del país ha recibido de los soldados de México entrega plena para acabar con el cáncer de la corrupción y hacer realidad la justicia que nos permita garantizar la paz y la tranquilidad de nuestro pueblo”. (Jorge Alejandro Medellín, corresponsal de Grupo Edefa en Ciudad de México)

Fotografías: Acto celebración Día del Ejército de México (fotos SEDENA)


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