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Fuerzas Armadas de México sacudidas por la orden de arresto de militares por la desaparición de los 43 estudiantes normalistas

Estudiantes normalistas.
La investigación en torno a la desaparición de 43 estudiantes normalistas ocurrida entre el 25 y el 26 de septiembre de 2014 en el estado de Guerrero ha dado un giro inesperado que está sacudiendo a las estructuras civiles y militares del país. 

 

Un juez federal ha concedido 83 órdenes de aprehensión en contra de igual número de presuntos implicados en los hechos, destacando lo que se espera sea la detención de al menos 20 ex jefes militares implicados en los hechos, así como elementos de tropa. 

La lista de presuntos responsables vinculados directa o indirectamente en las desapariciones la encabezan 20 mandos militares y soldados de los batallones de Infantería 27 y 41 de Iguala y Teloloapan, en el estado de Guerrero, respectivamente. 

Les siguen 5 autoridades administrativas y judiciales del estado de Guerrero; a 26 policías de Huitzuco; 6 de Iguala y uno de Cocula; más 11 policías estatales de Guerrero y 14 miembros del grupo criminal conocido ´como Guerreros Unidos

Las 83 órdenes de aprehensión se produjeron en una cascada de acontecimientos que inició con la presentación de informe especial del gobierno federal acerca de la desaparición de los 43 estudiantes, acto encabezado el 18 de agosto por el subsecretario de derechos humanos de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) Alejandro Encinas, quien reconoció que lo ocurrido en septiembre de 2014 fue un “crimen de Estado” en el que participaron militares, cuerpos policiacos y toda una cadena de mando de funcionarios civiles a nivel federal. 

Horas después del informe, la Fiscalía General de la República (FGR), apoyada por Infantes de Marina, detuvo en su domicilio al ex procurador General de la República (la extinta PGR) Jesús Murillo Karam, acusado de los delitos de “desaparición forzada, tortura y contra la administración de justicia, en el caso “Ayotzinapa”, según informó la FGR. Ese mismo día, por la noche, la fiscalía emitió un nuevo comunicado señalando que un juez federal le había concedido 83 órdenes de aprehensión “contra 20 mandos militares y personal de tropa de los batallones de Infantería 27 de Iguala y 41 de Teloloapan, en Guerrero, asi como de policías y personal administrativo de Huitzuco, Iguala y Cocula”. 

Entre el 25 y el 26 de septiembre de 2014, un grupo de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero, fueron detenidos por policías municipales y estatales de la ciudad de Iguala cuando, a bordo de cuatro camiones de pasajeros robados, se dirigían a un acto de protesta. 

La movilización estudiantil era vigilada y seguida paso a paso desde el C-4 policial de Iguala. El Ejército Mexicano también estaba al tanto de lo que sucedía, ya que el estado de Guerrero es una entidad con décadas de inestabilidad social, fuerte rezago económico, las tasas de pobreza más elevadas y un largo historial de represión policiaca, paramilitar y militar a cuestas. Es, también, una de las entidades con más altos índices de cultivo de mariguana y amapola. 

El Ejército Mexicano tenía al menos a un elemento de tropa infiltrado entre los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa: el soldado Julio César López Patolzin. Otros cuatro elementos de tropa también estaban infiltrados entre los estudiantes desde hacía más de un año, pero el día de las desapariciones no iban con el resto de los normalistas. 

Investigaciones  

Investigaciones del gobierno federal y de organizaciones nacionales pro derechos humanos, así como instancias internacionales documentaron desde 2014, en distintas etapas, la participación de militares y marinos en los hechos, debido a información de inteligencia acumulada y en parte a acciones por comisión u omisión. Existen al menos dos fotografías de los normalistas vivos, escondidos en un hospital privado huyendo de la persecución policiaca.

Las fotos fueron tomadas por soldados del 27 Batallón de Infantería de Iguala, Guerrero. A la fecha, el capitán de Infantería José Martínez Crespo es el único elemento del Ejército Mexicano preso vinculado con la desaparición de los 43 normalistas. Crespo se entregó a las autoridades militares en noviembre de 2020, frente al Campo Militar 1-A, para responder a señalamientos por nexos con grupos criminales, pero también fue vinculado a proceso penal por lo sucedido con los normalistas. 

El 18 de agosto, en una entrevista radiofónica, Alejandro Encinas reveló que en las investigaciones del caso Ayotzinapa no aparecían vinculados ni el expresidente Enrique Peña Nieto ni el ex secretario de la Defensa Nacional (SEDENA), el general Salvador Cienfuegos Zepeda.

La prensa mexicana ha recordado que en 2014 el actual secretario de Marina, el almirante Rafael Ojeda Durán, era el comandante de la Octava Región Naval en Acapulco, Guerrero.  (Jorge Alejandro Medellín)


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