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Un coronel habría ordenado ejecutar y desaparecer a seis de los 43 estudiantes masacrados

subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), Alejandro Encinas.
La investigación del gobierno federal en torno a la desaparición de 43 estudiantes normalistas ocurrida entre el 26 y el 27 de septiembre de 2014 en el estado de Guerrero dio un giro inesperado que ahora ubica a militares del 27 Batallón de Infantería (27 BI) y a su comandante, el entonces coronel José Rodríguez Pérez, como ejecutores de al menos seis de los jóvenes. 

 

Hace una semana el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), Alejandro Encinas, presentó el Informe de la Presidencia de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa, documento considerado como definitivo para conocer la verdad de lo sucedido y que el propio funcionario calificó como “crimen de Estado”, pero sin ofrecer datos solidos o hechos para apuntalar su dicho. 

Este viernes 26 lo hizo al asistir a la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador para aceptar preguntas de los reporteros y ampliar puntos que quedaron sin respuesta.  

Encinas recapituló, reveló datos y colocó a los militares, en unas cuantas frases, ya no solo como un ente omiso al no intervenir y detener la masacre pese a contar con información de inteligencia privilegiada; con lo asentado por el funcionario los militares han quedado como uno de los actores encargados de ejecutar y desaparecer a seis de los 43 estudiantes cuatro días después de reportada su situación. 

No solo eso; el coronel Rodríguez Pérez y varios elementos de tropa del 27 BI habrían recibido a los seis estudiantes que estaban retenidos en una bodega por sicarios de un cártel local para matarlos y deshacerse de ellos. Esto significaría que los integrantes del grupo criminal autodenominado Guerreros Unidos mantenían algún tipo de nexo con elementos del 27 Batallón acantonado en la ciudad de Iguala, en el estado de Guerrero. 

Encinas relató que se dio la orden de cocinar (disolver en ácido para desaparecerlos) a 10 de los estudiantes “e incluso hay la información, corroborada también con llamadas al teléfono de emergencia 089, donde se acredita que presuntamente seis de los estudiantes de los 43 desaparecidos estuvieron retenidos durante varios días y con vida en lo que llaman ‘la bodega vieja’ y de ahí fueron entregados al coronel, como ven en los testimonios, quien se hizo cargo de estos muchachos”, dijo. 

“Se presume que seis de los estudiantes se mantuvieron con vida hasta cuatro días después de los hechos y que fueron ultimados y desparecidos por órdenes del coronel, presuntamente el entonces coronel José Rodríguez Pérez”, sentenció en unas cuantas frases el subsecretario. 

Alejandro Encinas hizo un amplio recordatorio de lo expuesto una semana antes y aclaró que el equipo de especialistas del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) sí estuvo presente al momento de presentarle a los familiares de los estudiantes el Informe de la Presidencia de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa.  

Si bien aportó un nuevo dato al señalar que la orden de secuestrar y matar a los normalistas la habría dado el ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca, no aclaró ni precisó que ocurrió con los cuerpos de los estudiantes, en donde están sus restos. 

El entonces coronel José Rodríguez Pérez estaba al mando del 27 Batallón de Infantería (27 BI) en Iguala, Guerrero, y fue el encargado de movilizar a elementos de esa unidad para que le informaran de primera mano qué estaba ocurriendo con los normalistas y la policía municipal.  

Al frente de un pelotón del 27 BI estaba el capitán segundo José Martínez Crespo, quien se dedicó a localizar a los 43 estudiantes al enterarse de que los policías municipales y algunos estatales se habían llevado a los normalistas o los habían entregado a sicarios de Guerreros Unidos. Crespo, preso desde noviembre de 2020 en el Campo Militar 1-A, rastreó infructuosamente a los 43 normalistas. Fue vinculado a proceso por sus presuntos nexos con los Guerreros Unidos y por los hechos de Ayotzinapa. 

subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), Alejandro Encinas

Ante la entonces Procuraduría General de la República (PGR), el capitán Crespo declaró en 2014: “…pertenezco al 27/o Batallón de Infantería en Iguala de la desde el primero de agosto de dos mil once, en el Batallón tengo un horario laboral normal de las siete de la mañana :~ las quince treinta horas de la tarde, el comandante del 27/o Batallón de Infantería es el Coronel de Infantería JOSÉ RODRIGUEZ PÉREZ, mi función principal como Capitán Segundo de Infantería es ser comandante de una compañía, misma que se compone de seis oficiales y noventa y dos de tropa…” 

El coronel José Rodríguez Pérez fue removido del 27 BI, del que era comandante, casi un año después de la desaparición de los normalistas. Fue ascendido a general Brigadier en la promoción de noviembre de 2015. Su perfil de Linked In indica que es Jefe de Operaciones en la SEDENA, aunque no menciona fecha ni área en la que se desempeña. (Jorge Alejandro Medellin)


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