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Condenan a 22 años de cárcel a miembros de la Armada de México por la desaparición y muerte de un civil

Un Juez de Distrito declaró culpables a cinco elementos de la Secretaría de Marina-Armada de México (SEMAR) por la desaparición forzada y la ejecución de un civil ocurrida en agosto de 2013, es la primera sentencia de este tipo que reciben integrantes de la Marina por la comisión de delitos graves.

Los sentenciados son el Capitán de Corbeta Raúl Enrique Sánchez Labrada y los marinos Renato Juárez Arellanes, Alfi Ahumada Espinoza, Carlos Adán Verdugo Amarillas y Eliseo Sánchez Patrón, quienes detuvieron, desaparecieron y ejecutaron a Armando Humberto del Bosque Villarreal en agosto de 2013, luego de que éste denunció agresiones de otro civil que resultó ser un informante de la SEMAR en el norteño estado de Nuevo León, en donde sucedieron los hechos.

El Capitán Sánchez Labrada y sus subalternos detuvieron al denunciante y a su agresor, pero a este último lo dejaron libre y retuvieron de manera ilegal a Armando llevándose además su camioneta. El vehículo y el cuerpo de la víctima fueron hallados dos meses después por su padre, Humberto del Bosque Gutiérrez, en un una brecha a unos cien kilómetros de la Base de Operaciones de la Marina localizada en el municipio de Anáhuac, Nuevo León.

Además de la sentencia a 22 años de prisión, el Juzgado Tercero ordenó que la SEMAR ofrezca una disculpa pública por la ejecución de Armando del Bosque Villarreal, que los marinos involucrados sean destituidos de sus cargos y se les inhabilite por un periodo de 10 años y seis meses para ejercer cualquier cargo público.

También se determinó que cada uno de los sentenciados pague poco más de 300 mil pesos como parte de la reparación del daño y cerca de 400 mil pesos por gastos funerarios. El juez de la sentencia ordenó que el presidente municipal  realice actos públicos en memoria de Armando y de su honor, señalando que se podría construir un monumento o poner su nombre a una calle de la localidad de manera perpetua.

Raymundo Ramos, presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, Tamaulipas, (CDHNL), Santiago Aguirre, director del Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Humanos “Miguel Agustín Pro”, y Humberto del Bosque, padre de Armando Humberto, dieron a conocer en conferencia de prensa la histórica sentencia dictada el pasado 28 de febrero en contra de personal naval por el delito de desaparición forzada.

Ramos y Aguirre señalaron que esta sentencia dictada por el Juzgado Tercero de Distrito con sede en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, es histórica por varias razones: se trata de la primera dictada en contra de a SEMAR por el delito de desaparición forzada, este es el pronunciamiento de un juez, no de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), instancia a la que los militares no respetan ni le hacen caso, y la Marina va a tener que cumplir con la sentencia.

¿Qué ocurrió en agosto de 2013? Raymundo Ramos y Humberto del Bosque relataron que Armando tenía problemas recurrentes con un sujeto que siempre andaba armado y lo amenazaba. Los familiares de Armando llamaron a la policía para que interviniera, pero los uniformados, al darse cuenta de quién era el sujeto pidieron el apoyo de la Marina.

Tres unidades de la Marina con unos 10 elementos cada una llegaron al sitio del pleito y en lugar de llevarse solo al agresor que estaba armado, se los llevaron a los dos. El señor Humberto vio todo lo que ocurrió y fue testigo de que los marinos detuvieron a su hijo y al agresor, pero al ir al cuartel el capitán le dijo que su hijo no estaba ah, que lo habían soltado y se había ido a Nuevo Laredo.

En esos momentos se enteraron que los marinos habían liberado al agresor y no solo eso; supieron además que esa persona era un delincuente y que además trabajaba para la Marina como informante. El padre de Armando le insistió al capitán Raúl Enrique Sánchez Labrada que dejara libre a su hijo o le dijera en donde estaba, a lo que el Oficial de la Marina contestó mostrándole su arma y cortando cartucho.

Los elementos de la Marina involucrados en estos hechos viajaban en tres camionetas tipo pick up oficiales y además de llevarse detenido a Armando Humberto del Bosque Villareal, se apoderaron de un vehículo tipo Ford Mustang modelo 2000, color gris, toldo negro, y placas de Texas, que también abandonaron a quinientos metros de distancia donde estaba el cuerpo de la víctima, señaló en la conferencia el presidente de la CDHNL.

El jueves 3 de octubre de 2013 fueron localizados los restos de Armando Humberto en el interior del rancho Santa Cecilia, a poco más de dos kilómetros de la Base de Operaciones de la Secretaría de Marina; presentaba un impacto de bala en la parte posterior de la cabeza, a manera de tiro de gracia.

El señor Humberto del Bosque presentó en la entonces Procuraduría General de la República (PGR) una denuncia por desaparición forzada, integrándose la averiguación penal número AP/PGR/NL/ESC-DCSP-I/2086/2013. Entonces comenzó una odisea en la que la familia fue acosada por elementos de la Marina en distintos momentos del proceso en los que incluso se llegó al extremo de hacer que un helicóptero naval hiciera vuelo estático sobre la casa del señor Del Bosque para intimidarlo y obligarlo a salir.

Raymundo Ramos detalló que los familiares acudieron ante el Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo para solicitar su ayuda y denunciar los hechos, enviando escritos de queja al entonces presidente de la República, Enrique Peña Nieto, al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y al secretario de la Marina, Vidal Francisco Soberón Sanz. Se dio también la intervención de organismos internacionales para que conocieran del caso, ya que los antecedentes de impunidad en investigaciones que implicaban abusos de militares daban pie a que se dudara sobre cualquier indagatoria realizada por las autoridades involucradas.

Organismos como Amnistía Internacional y la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos tuvieron conocimiento de lo ocurrido y registraron el caso con el número 09/2013, emitiendo una Carta Urgente al presidente Enrique Peña Nieto.

La CNDH abrió el expediente CNDH/2/2013/5769/Q, que a la postre, tres años más tarde, derivó en la Recomendación 11/2016 dirigida a la SEMAR y a otras autoridades estatales, sin embargo muchos de los puntos no fueron atendidos y los familiares y abogados de Armando acudieron a diversas instancias y siguieron caminos legales en México para lograr que se les hiciera justicia.

En septiembre del 2015, Armando Humberto del Bosque Gutiérrez se entrevistó con representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) durante su visita a Monterrey, mientras que en octubre del mismo año, el Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo entregó un informe al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, respecto a estos mismos hechos, recordó Ramos. La sentencia puede ser apelada por la SEMAR, están en su derecho de hacerlo, pero esperamos que esta no proceda dado el cumulo de pruebas y lo solido del caso, agregó Raymundo Ramos. (Jorge Alejandro Medellín, Ciudad de México)


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