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Cerca de 40.000 armas compró en 2018 el Ejército Mexicano, 4.000 de ellas antitanque

El Ejército Mexicano rearmó a sus tropas para reforzar su papel en el combate a la inseguridad, en la lucha contra los cárteles de la droga y para dotar a sus grupos especiales con piezas de ataque de alto poder calibre .50. Sobresale la compra de un importante lote de 4.114 lanzacohetes desechables RGW-60, de fabricación alemana, capaces de atravesar blindajes de 800 milímetros a una distancia máxima de 400 metros. Estos lanzacohetes disparan granadas calibre 60 milímetros y están diseñados para destruir blindados pesados. Este arma, fabricada por la empresa alemana Dynamite Nobel Defence (DND), es, con mucho, el lanzador portátil más relevante adquirido por el Ejército Mexicano en los últimos años.

Un informe del gobierno mexicano sobre la compra de armamento hecha en 2018 detalla una parte del gasto de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) referente a armas pequeñas, armas livianas, fusiles y carabinas, escopetas, metralletas, ametralladoras pesadas, lanzagranadas, lanzadores portátiles, lanzacohetes y misiles antitanque. El Informe Anual sobre las Exportaciones y las Importaciones de Armas Convencionales que los países pertenecientes en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) entregan periódicamente, señala que en 2018 la Sedena adquirió 39.900 armas de fabricantes de Italia, Estados Unidos, Bélgica, la República Checa, Alemania, Portugal, Turquía y Sudáfrica.

El informe, elaborado cada año por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), contiene datos básicos sobre la compra de armamento pequeño, liviano, pesado y automático, aunque no menciona en ningún apartado el valor monetario de las compras ya que, de acuerdo con el tratado, cada país es libre de decidir si publica o no el precio pagado por las piezas adquiridas.

El documento muestra importantes adquisiciones de armas livianas, especialmente de fusiles semiautomáticos calibre .50 de los cuales se le compraron a la empresa belga Fabrique Nationale FN Herstal 183 ametralladoras M2HB-QCB calibre .50 y 16 ametralladoras M3M calibre .50, lotes que fueron entregadas a los batallones de fuerzas especiales. Esas ametralladoras automáticas se suman a otro lote de fusiles de precisión Barret calibre .50, compradas por la Sedena en 2017 a un precio unitario de 14.285 dólares, según lo señalado por la secretaría en su portal oficial.

En 2018 la Sedena, a través de la cancillería de México, reportó la compra de diversos lotes de armas pequeñas entre las que destacan 8.044 pistolas semiautomáticas de fabricación israelí, marca IWI (Israel Weapons Industry), así como 3.232 pistolas Beretta calibre 9 milímetros, y otras 1.975 pistolas marca Tanfoglio, calibre .380 milímetros.

En el listado de armas livianas reportadas por el gobierno de México aparecen 1.202 carabinas Colt, calibre 5,56 x 45 milímetros, así como 63 fusiles de asalto israelíes fabricados por IWI. También se reporta la compra de 25 fusiles FN Herstal Scar, calibre 5,56 x 45 milímetros, y 1.083 escopetas Hatsan, calibre .12, de fabricación turca. En cuanto a las armas livianas, México reportó haber comprado 6.260 piezas, destacando 798 ametralladoras belgas Minimi, de FN Herstal, calibre 7.62., así como un lote de 1.080 aditamentos lanzagranadas calibre 40 milímetros, adquiridos a la sudafricana Milkor.

Se menciona también, entre otras compras relevantes, la de 4.114 lanzacohetes RGW-60 Heat, desechables, diseñados para destruir blindados pesados a una distancia máxima de 400 metros, utilizando granadas calibre 60 milímetros. Este arma fue presentada en 2016 en diversas ferias en Sudamérica. El documento elaborado por la cancillería mexicana contrasta con los datos que la Sedena presenta en su portal periódicamente, dando a conocer en su sección de Transparencia el gasto armamentista, aunque de manera muy sesgada.

El portal de la Sedena muestra cada cierto tiempo las compras de armamento, vehículos y aeronaves de ala fija y ala móvil, pero solo presenta datos del valor unitario de lo adquirido sin mencionar el número de unidades o piezas. El reporte, titulado “Aeronaves, Armamento y Vehículos Adquiridos por la Secretaría de la Defensa Nacional en el periodo…” , indicaba que hasta abril de 2018 no se había hecho ninguna compra de armamento.

El más reciente, con fecha de actualización del 2 de mayo de 2019 -ya en el gobierno del presidente Andrés Manuel López  Obrador- señala que en el año anterior solo se le compraron armas a dos empresas: la belga FN Herstal y la israelí IWI. Sin detallar o explicar qué tipo de armas y cuantas unidades se compraron, la Sedena menciona dos veces a IWI citando la cifra de 395 dólares sin mayor referencia y 18.910 dólares, también sin mayor referencia, pagados a FN Herstal.

La Sedena menciona solo a dos empresas como vendedoras de armamento en 2018, mientras que la SRE reporta la compra de material bélico a las siguientes compañías: Beretta, Tanfoglio, Chiappa Firearms, Sig Sauer, Grand Power, Kriss, Colt, Morini, Ceska Zebrojovka, Savage, Astra, DS Arms, Browning, Mossberg, Benelli, Accuracy International, US Ordnance, IWI y Dynamite Nobel Defence.

La parte final del informe del gobierno mexicano menciona la compra de 60 Contenedores para Aviones T-6C Texan. Estos contenedores son para llevar ametralladoras Vulcan Minigun calibre 7,62 miímetros. (Jorge Alejandro Medellín, México)

Fotografía: LANZACOHETES RGW-60 DE Dynamite Nobel Defence.

 


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