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Jueves, 23 de mayo de 2024 Iniciar Sesión Suscríbase

La Base Aérea de Alcantarilla restaura su mítico avión de transporte “Junkers”

El recientemente pintado CASA-352L expuesto en la EMP “Méndez Parada”. (foto Julio Maíz)

El pasado mes de abril concluía la restauración del avión de transporte CASA-352, alias “Junkers”, que se preserva desde los años setenta del pasado siglo en la Base Aérea de Alcantarilla (Murcia) del Ejército del Aire y del Espacio, sede de la Escuela Militar de Paracaidismo “Méndez Parada”.

Desde el año 1947, cuando se activó la Escuela Militar de Paracaidismo (EMP) “Méndez Parada”, han pasado miles de alumnos de los dos Ejércitos y la Armada, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado españolas e incluso de naciones aliadas, sumando la espectacular cifra de 1.560.429 lanzamientos en paracaídas.

Como primer material de vuelo, la Escuela empezó a utilizar aparatos veteranos de la Guerra Civil española, como el Savoia-Marchetti SM-81, y sobre todo el también trimotor CASA-352 (versión española del mítico Junkers Ju-52/3m alemán), que militarmente se denominó en España como T.2.

Tras el exitoso papel de los Ju-52/3m en la Guerra Civil española, entre 1936-1939, en 1942 el Gobierno adquirió en Alemania la licencia de fabricación de este trimotor, iniciándose ese mismo año su producción en serie por parte de CASA (Construcciones Aeronáuticas Sociedad Anónima, actualmente Airbus Defence and Space), en su fábrica de Getafe (Madrid).

Fueron designados por la industria como CASA-352, volando en 1944 el primero de ellos propulsado con los motores alemanes originales BMW 132, que dotaron a 106 de los 170 CASA 352 construidos en total. La segunda serie estuvo equipada, al no poderse conseguir más BMW tras la derrota alemana en la Segunda Guerra Mundial, con motores Elizalde (más tarde ENMASA) E9.B1A y E9.B3 de 750 CV, siendo designados como T.2B.

La mayoría fueron dados de baja hacia 1974, cuando la Escuela Militar de Paracaidismo ya contaba con los transportes americanos DC-3 y en vísperas de recibir, en 1975, los primeros CASA C-212, siendo trasladados en vuelo a Cuatro Vientos, donde se hizo cargo de ellos la Maestranza Aérea de Madrid (MAESMA).

Sin embargo, con muy buen criterio de los entonces mandos de la base, permaneció en Alcantarilla el matriculado T.2B-181 (indicativo 721-10), que hace alusión a la Unidad de vuelo de la Escuela Militar de Paracaidismo, el 721 Escuadrón. El destino de esta aeronave, a la que todavía le quedaban algunas horas de vuelo, fue preservarla junto a la vieja torre de control de la instalación murciana del entonces Ejército del Aire.

El CASA-352 era la versión española del mítico trimotor Junkers Ju-52/3m. (foto Julio Maíz)

Según la revista histórica Aeroplano, a finales de enero de 1977 el T2B-181, que no volaba desde hacía casi un año, fue revisado y puesto a punto para un último vuelo en el que se debería lanzar a un grupo de veteranos Cazadores Paracaidistas. Así, el 1 de febrero de 1977 iniciaba su último despegue, pilotado por el entonces coronel Jefe de la Escuela Militar de Paracaidismo Javier de Alamitos Peralta como 1º piloto y el teniente Carlos García Barcelona como 2º piloto, llevando a bordo a varios veteranos del Escuadrón Paracaidista uniformados con sus viejos trajes de origen alemán y sus características chichoneras.

Pero su ilusión se frustró, el viento reinante, superior a 15 nudos, impidió el lanzamiento, regresando el viejo “Junkers” 45 minutos más tarde al aeródromo y realizando su último aterrizaje. Luego quedó preservado en la base, en donde, tiempo después, fue situado junto a la antigua torre de control.

Finalmente, la baja de este avión se recibió en Alcantarilla por un Escrito del 6 de julio de 1978, referido como el de baja del último T2B, remitido por el teniente general Jefe de la 2ª Región Aérea por recibido del Jefe del Estado Mayor del Aire (JEMA) del 28 de Junio de 1978, aunque la MAESMA no lo propuso para baja hasta el 19 de septiembre de 1979, siendo aceptada el 4 de octubre.

Durante muchos años el aparato, que estaba pintado con el indicativo 721-10, ha sido el fondo de las fotos de los participantes en los múltiples cursos realizados en la Escuela Militar de Paracaidismo “Méndez Parada”, pero los años no pasan en balde y se ha ido degradando, sobre todo la pintura.

Así, para mantener en las debidas condiciones este legado histórico de la construcción aeronáutica española se encargó a una empresa especializada la restauración exterior y el repintado del denominado oficialmente como CASA C-352L A1, cambiando su referido indicativo por el 721-1.

Con estos trabajos la Escuela Militar de Paracaidismo ayuda a preservar el magnífico legado histórico de la aviación militar española, restaurando una aeronave que cualquier museo de aviación internacional estaría más que deseoso de incorporar, y de los que  en España se preservan  sólo 4. En concreto, aparte del de Alcantarilla, podemos ver dos en el Museo del Aire de Cuatro Vientos, y otro más en la cercana base aérea de Getafe. (Julio Maíz)


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