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Mando de Operaciones Especiales, Unidad de élite del Ejército de Tierra español

Siete de la mañana: Un grupo de boinas verdes del Ejército de Tierra (ET) español se reúne, como cada mañana, para programar algunos detalles de su jornada. Están en Irak, en el marco de la Operación “Alfa/India” para adiestrar a unidades de operaciones especiales locales CTS (Counter Terrorism Service)  en la lucha contra francotiradores, artefactos explosivos y brindarles capacidad de enfrentarse a la amenaza del Estado Islámico.

Lejos de allí, en Mali, otro grupo de militares de su misma cualificación lleva ya unas horas trabajando. Lo hace en la Operación EUTM/Mali, que busca entrenar, asesorar y enseñar a los militares del país para que puedan conducir operaciones militares que neutralicen la amenaza que supone la presencia de varios grupos terroristas. En el mismo Continente, pero en Senegal, despliegan más de estos soldados de élite. Trabajan dentro de la Operación Sierra Charlie, que incide en aspectos de seguridad cooperativa con las Fuerzas Armadas locales. Bien distinta es la actividad que compañeros de los anteriores realizan en la Libre Hidalgo, que se desarrolla en Líbano para vigilar el cese de hostilidades entre las partes en conflicto, apoyar la aplicación de los acuerdos de Taif, impedir el contrabando de armas o asegurar el acceso de ayuda humanitaria a la población civil.

Son lugares bien alejados unos de otros y actividades distintas de otras. Las llevan a cabo militares del ET español en general y del Mando de Operaciones Especiales (MOE) en particular, grupo de élite conocido también con el apelativo de boinas verdes, por el color de la prenda de cabeza que usan en actos formales, pero que no es habitual en zona de operaciones, para no delatar su presencia. Hoy el MOE es vital para los intereses españoles en el exterior. Su personal lleva desde principios de siglo realizando cometidos muy lejos de nuestras fronteras, misiones que buscan incidir en la seguridad propia apoyando a terceras naciones o actuando contra los intereses del autoproclamado Estado Islámico o Daesh.

En estas páginas queremos presentarles el momento actual de un Mando especialmente activo. Vive en su seno un proceso de transformación y de implementación de capacidades que es interesante y les sirve para proyectar su eficacia hacia aquellos aspectos que más requieren su atención en cada momento. Antes de avanzar, concretamos que sus capacidades actuales son bien distintas de aquellas que durante muchos años caracterizaron a los conocidos como guerrilleros, con una profesionalización y tecnificación de todo su personal que es mucho más intensa en dedicación y exigente en tiempo.

Larga evolución

España fue invadida a lo largo de su historia por romanos, árabes, cartagineses o franceses y los llegados siempre han sido expulsados gracias al valor, arrojo, determinación,… de los hispanos. Ese carácter propio para organizar pequeños grupos de guerrillas y de actuar contra el adversario cobró una especial relevancia tras la II Guerra Mundial. El ET comenzó en 1956 a explotar la idea de organizar núcleos de guerrilleros para realizar acciones de lucha irregular, realizándose en la entonces Escuela Militar de Montaña cursos que permitieron obtener en 1957 los siete primeros diplomados. Más cursos y más personal facilitaron la creación experimental de las primeras unidades de OE (UOE), las nº 71 y 81. En 1962 adoptaron la boina verde como prenda que les identificaba y, a partir de 1965, se decidió encuadrar una de ellas en cada batallón de las brigadas de Defensa Operativa del Territorio. Las UOE dieron paso a organizaciones del tipo Compañía (COE), de las que se crearon 18 más hasta 1969 y alguna más con posterioridad.

foto: Los vehículos con los que trabajan son de varios tipos, pues cada vez es más importante su empleo en cualquier operación para la que se pueda recabar su presencia (foto Octavio Díez Cámara).

A partir de 1979 se decidió concentrar varias de ellas en los grupos de Operaciones Especiales (GOE), de los que se llegó  a tener seis, uno más si contamos a la Bandera de OE de La Legión (BOEL). El siguiente paso, tras la Orden Ministerial 184/1997 de octubre de ese año, fue la constitución del MOE, que quedó ubicado en Jaca bajo el Mando del coronel Sancho de Sopranos. Desde el año 2000, en el que se varió su emplazamiento al actual, sería un general quien ostentara su Jefatura. En esta década y media fue variando su capacidad para liderar mandos componentes de OE, o SOCC (Special Operations Component Command), y se ha transformado y ampliado su estructura y asumido despliegues que les han llevado a Bosnia-Herzegovina, Albania, Kosovo, Irak, Afganistán, Líbano, Malí, Mauritania o Senegal. Se les activó para la Operación Cantado de 2002, que liberó el islote de Perejil, participando en ella 37 hombres del GOE III.

El MOE hoy

Este Mando, encuadrado dentro de la estructura de Fuerza Terrestre (FUTER), se encuentra ubicado en el alicantino acuartelamiento Alférez Rojas Navarrete, localizado en Rabasa, una amplia instalación donde además de edificios administrativos hay espacios para los distintos GOE (Grupo de Operaciones Especiales), zonas para realizar prácticas de asalto vertical, entornos donde preparar algunas simulaciones, una amplia explanada con capacidad para varios helicópteros y, entre otros, almacenes para el almacenamiento de sus materiales más significativos. Por si ello fuese poco, disponen cerca de las instalaciones de Agost y Fontcalent, con campos de tiro de diversos tipos y zonas bastante amplias donde moverse con vehículos o realizar prácticas de patrullas y de un emplazamiento costero, el llamado destacamento Teniente Morejón, donde programan algunos de sus temas relacionados con las operaciones anfibias.

foto: Dentro del MOE hay un núcleo de élite entre la élite, al que se conoce como Unidad de Operaciones Especiales (UOE). Todos sus integrantes son mandos (foto Octavio Díez Cámara).

Hoy, y desde finales de 2014, su máximo responsable es el general de brigada Demetrio Muñoz García, que está incidiendo en el impulso de las capacidades y en la mejora del potencial de los cerca de 800 efectivos que están bajo sus órdenes, más de 300 de ellos oficiales y suboficiales. Se distribuyen en una organización que ha ido cambiando para adaptarse mejor a lo que de ella se demanda. Así, actualmente, este Mando incluye su Cuartel General, que podríamos asimilar a lo que es un Estado Mayor Clásico de varias secciones, y un Grupo de Cuartel General.

En éste encontramos la Compañía de Cuartel General; la Unidad de Instrucción, que asume tareas de adiestramiento del personal; la Compañía Inteligencia, que cubre cometidos como HUMINT (Human Intelligence) o el IMINT (Image Intelligence); la Unidad de Experiencias, que se encarga de la experimentación de nuevos sistemas y materiales; la de Embarcaciones, que está en proceso de constitución para centralizar los medios para desplazarse por el agua; la Unidad de UAV (Unmanned Aerial Vehicle); que contará con aeronaves controladas a distancia; o la Unidad de Operaciones Especiales (UOE). Ésta consiste en un grupo de élite entre la élite, formado sólo por mandos y entrenado para realizar las misiones más complejas, que impliquen desde actuaciones contraterroristas a la liberación de rehenes en países no amigos y varios GOE.

Estos últimos son cuatro, tras activarse a principios de 2016 uno adicional a los tres con los que se le proveyó en la estructura aprobada en el Real Decreto 416/2006. Son el GOE Granada II(1), el GOE Valencia III, el GOE Tercio del Ampurdán IV y el GOE Caballero Legionario Maderal Oleaga XIX. Cada uno de ellos tiene a un teniente coronel como máximo responsable, comprende centenar y medio de hombres y mujeres y está organizado de forma idéntica: Jefatura, Núcleo de Apoyo al Mando, Plana Mayor de Mando, Compañía de Plana Mayor de Mando y varios Equipos Operativos (EO), liderados cada uno por un capitán y caracterizados por una especialización genérica y otra más específica en temas de agua, montaña, movilidad o tiro de precisión con rifles de diferentes alcances y prestaciones.

Recursos

Operativamente hablando, todos esos elementos son conjugados de forma hábil para dar lugar a una serie de recursos que se desplegarán para adiestramientos, determinadas misiones o despliegues internacionales. Así, siguiendo lo que se establece en la normativa propia de OE de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), suelen constituirse  grupos operativos de OE, o SOTG (Special Operations Task Group), en los que se integran diferentes capacidades, se cuenta con estructura de Mando y Control (C2) propia y donde cabrían aportaciones de otras organizaciones para dar lugar incluso a los SOATG que incluirían helicópteros y aeronaves de ala fija. Asimismo, generarán unidades operativas de OE, o SOTU (Special Operations Task Unit), que pueden englobar elementos terrestres, aéreos(2) o marítimos constituidos por personal SOF (Special Operations Forces). Usualmente, tanto los SOTG como los SOTU operarían desde bases avanzadas, las llamadas FOB (Forward Operations Base). En términos generales, los SOTU tienen que ser capaces de desplegarse durante no menos de diez días recurriendo a sus propios apoyos logísticos, más si los obtienen de terceros.

foto: Trabajan regularmente con los helicópteros de las FAMET y para ellos es especialmente útil la capacidad de los CH-47 “Chinook” para desplazar sus equipos operativos y material (foto MOE).

Sus capacidades se enmarcarían en aspectos como los que les vamos a detallar: llevar a cabo el planeamiento y la conducción de OE de forma autónoma, formando parte de un SOTG o contando con el apoyo de Fuerzas de Apoyo a OE (FAOES); asumir la infiltración o la exfiltración(3) desde y hacia áreas operacionales que se les especifiquen, movimiento que pueden materializar por tierra, mar o aire; desarrollar sus operaciones en todo tipo de entornos –urbano, ártico, desértico, alpino, jungla,…–, en áreas hostiles o en áreas remotas por periodos largos y contando con un mínimo apoyo externo; desarrollar, organizar, equipar, entrenar y supervisar fuerzas locales de naciones amigas o aliadas; operar, en función del escenario de trabajo, de forma abierta, discreta o encubierta; apoyar acciones como las de rescate de combate, las de neutralización de blancos sensitivos en el tiempo, las de reconocimiento o las de apoyo a fuerzas de reacción rápida QRF (Quick Reaction Forces); llevar a cabo acciones ofensivas de destrucción, eliminación o captura de personal, equipo o infraestructuras; dirigir de forma precisa fuegos que tengan su origen en plataformas aéreas, terrestres o navales; proporcionar información en tiempo real y desde distintas áreas a los órganos de Mando propios o externos; realizar operaciones de explotación táctica o, entre otras más, tener capacidad para recibir reabastecimientos a través de medios aéreos, terrestres o marítimos.

Para generar esas estructuras operativas se parte de elementos como los EO que están liderados por un capitán. Estos combinan una serie de especializaciones genéricas con un mayor conocimiento de todos los que los integran en una técnica determinada, lo que los hace más acordes para desarrollar temas tácticos, de montaña, de agua, de paracaidismo HALO/HAHO (High Altitude Low Opening/High Altitude High Opening) o de movilidad, aunque cada vez más esta última especialización está siendo más transversal, de forma que se generalizará en todos los EO. Dentro de las anteriores, y como apoyo que cobra cada vez más importancia, actuarán complementando a los EO del MOE, otros equipos aportados por las FAOES, o SFSU (Special Forces Support Units).

Son unidades que se caracterizan por una determinada especialización, que puede ser especialmente útil para asumir ciertas actuaciones o para llevar a cabo cometidos muy concretos. Se trata de determinadas compañías convencionales(4) más habituadas a trabajar junto a este Mando realizando acciones, como las de cobertura de un objetivo; paracaidistas de la Compañía de Reconocimiento Avanzado (CRAV) que aportan su gran conocimiento de las técnicas del salto manual tipo HALO/HAHO; especialistas operando con sofisticados equipos de guerra electrónica; o personal especializado en temas como la desactivación de explosivos, la operación en áreas contaminadas con sustancias NBQ (Nucleares, Biológicas o Químicas) o los guías de perros expertos en temas de ataque, búsqueda o localización de artefactos explosivos improvisados o convencionales.

foto: En el MOE ya desde hace unos años se incide en la confidencialidad de aquellos que forman parte de sus plantillas, pues será normal que se desplieguen en distintas zonas de operaciones (foto Octavio Díez Cámara).

Sobre las misiones que podrán asumir quienes forman parte del MOE, son básicamente tres grandes grupos. Bajo el nombre de Acción Directa, o DA (Direct Action), se engloban actuaciones que suelen tener una duración limitada y buscan destruir determinados objetivos y, en especial, los de alto valor HVT (Hight Value Targets), capturar a personas concretas o proceder a su eliminación precisa, rescatar rehenes en manos de grupos terroristas o de fuerzas convencionales, realizar golpes de mano puntuales sobre aquellos emplazamientos que se decida atacar, señalizar objetivos para que otros medios acaben con ellos y otras más.

Si esas son relevantes dentro de su carácter específico, las que se conocen como de reconocimiento y vigilancia especial, o SSR (Special Surveillance and Reconnaissance) han cobrado nueva importancia últimamente, pues implican desplegar pequeños núcleos de especialistas para que observen un determinado lugar o emplazamiento e informen, sin ser detectados y empleando sofisticados medios que permiten enlaces a miles de km. de distancia, de una determinada actividad, de la localización de un sistema o equipo concreto, o de la presencia de una persona que sea pertinente localizar. A ambas, más clásicas, se une una tercera, ahora muy de moda, la de asistencia militar, o MA (Military Assistance), que se desarrolla en otros países a los que se proporciona adiestramiento o apoyo, de forma que sus unidades sean más combativas y puedan ser autónomas a la hora de asumir el rol que les caracteriza.

Adiestramiento exigente e intenso

Llevar a cabo cometidos como los reseñados en entornos que pueden ser hostiles, estar muy alejados de las fronteras propias o caracterizados por un adversario muy bien posicionado en la zona, requiere de un personal militar de un carácter bien distinto del de las tropas convencionales. Este personal del ET asume una preparación muy exigente, exhaustiva y que no se detiene mientras está en activo, ampliándola cada vez más con técnicas más elaboradas y capacidades que se añaden a las clásicas. Los oficiales y suboficiales tienen que añadir a lo que es su formación genérica un periodo específico de capacitación inicial, que se desarrolla en la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales (EMMOE) de Jaca (Huesca).

Con la edición en curso se han realizado ya 61 de los anteriores, siendo usual que a los mismos, que tienen la duración de un año lectivo, asistan unos cuarenta alumnos preseleccionados de un número de postulantes que es del doble. No todos finalizarán en una preparación de la que ya les hablaremos en un próximo artículo sobre ese Centro formativo tan importante. En todo caso, lo que se les enseña se centra sobre todo en el liderazgo y en su capacitación técnica multipropósito. Sí nos entretendremos en exponerles cuál es el que caracteriza a los soldados y cabos que conforman la tropa. Entre 200 y 400 solicitantes piden ser admitidos cada año en la convocatoria del Curso de Aptitud para Desempeñar Funciones Básicas en Unidades de OE (CABOE), del que se han convocado ya once ediciones. Los asistentes reciben una capacitación inicial para integrarse en los EO.

Los peticionarios tienen que concretar una serie de aspectos, lo que les da puntos para un baremo. De ellos, una porción(5) son llamados a una preselección física y específica que dura unas dos semanas y comprende ejercicios para valorar su decisión, valor, resistencia, madurez o agilidad. Los más aptos –unos cuarenta– son convocados a un adiestramiento presencial de cinco meses, en el que los instructores enseñan y ellos aprenden. Lo primero, es superar un módulo básico, en el que aquellos que no la posean son capacitados como paracaidistas en la modalidad automática. Después tiene lugar un módulo específico en el que tocan temas de táctica, combate, escalada o explosivos. Le sigue el de aplicación, que puede incluir algunas semanas en diversos puntos peninsulares para tratar temas de evasión, escape o supervivencia, finalizando con una prueba de evaluación final.

foto: Esta foto, tomada recientemente, nos muestra cuál es la uniformidad y equipamiento propios de aquellos que forman parte de este Mando (foto Octavio Díez Cámara).

Aproximadamente, la mitad de los que inician el Curso lo acaban. A esa Aptitud Básica le sigue, ya en el GOE donde sean destinados, otros seis meses más para el Periodo Avanzado, proceso más técnico que, con temas de agua, nieve, transmisiones, movilidad,…, es el paso anterior a ser destinados en un determinado EO. Con sus compañeros seguirán adiestrándose y formándose, pues se estima que se requieren tres años o más para que un soldado pueda ser considerado como operativo y tener capacidad de trabajar en diferentes entornos o tomar decisiones precisas en determinados momentos. Recibirán capacitación individual adicional en el paracaidismo manual, el tiro con armas largas, las aperturas, patrón de embarcaciones, buceo de combate y un largo etc. de técnicas que les caracterizan y que pueden ser tanto genéricas de todos, como específicas de unos pocos.

En general, tanto mandos como tropa están muy cualificados y siguen un intenso programa formativo que combinan con periodos en los que cumplen misiones en el exterior, se readiestran o se preparan para un nuevo despliegue, de forma que siempre hay unidades disponibles para cumplir nuevas misiones. Además, se cuenta con otro recurso, la UOE(6) que tiene potencial de actuar con inusitada inmediatez si se requiere de alguna de sus muchas capacidades. Lo que caracteriza al personal del MOE, y le hace diferente de otras unidades, es que están cualificados en muchas áreas del espectro militar más exigente.

Distintas capacidades

Las misiones y organizaciones operativas que se encomiendan al MOE requieren también del empleo de materiales que no son para nada convencionales, y les confieren más capacidad y eficiencia a la hora de lograr sus objetivos. En cuanto a la vestimenta individual, señalamos el uso de chalecos portaequipo/antibala CIRAS (Combat Integrated Releasable Armor System) de Eagle, fundas de pernera, mochilas como las de Elite Bags o cascos avanzados de última generación con anclajes para diferentes complementos. Su armamento personal está formado por un fusil de asalto G36 de 5,56x45 mm., que suele ser del tipo K o C más compacto e incluye numerosas modificaciones en guardamanos o medios de puntería; y la pistola USP Expert de 9x19 Parabellum, ambos de Heckler & Koch (H&K) y complementados con armas de apoyo, que incluyen morteros ECIA (Esperanza y Compañía) Commando de 60 mm., lanzacohetes desechables C90C de Instalaza, ametralladoras pesadas Browning M2 del 12,7 mm. con visor de puntería Trijicon o rifles de precisión tan novedosos como los Accuracy AX del .338 Lapua Magnum con visor Schmitd & Bender 5-25x56mm PMII.

foto: En sus ejercicios es normal ver también a militares de OE de otras unidades españolas. Se puede ver un “Hummer” de la Fuerza de Guerra Naval Especial, junto a los VAMTAC del MOE (foto Octavio Díez Cámara).

Entre sus medios más técnicos se incluyen visores térmicos Meprolight NOA 7x para sus rifles antimaterial Barrett M95SP de 12,7x99 mm., potentes embarcaciones fuera borda, vehículos de alta mobilidad adaptados a sus patrullas, que van desde los recientes Uro VAMTAC ST5 blindados a los designados VECOE (Vehículo de Combate de OE) y VELOE (Vehículo Ligero de OE), mochilas con material de explotación táctica TEO (Tactical Explotation Operation), sistemas aéreos controlados a distancia como los AeroVironment RQ-11 Raven, terminales de comunicaciones como las radios Harris RF-7800T ISR con monocular para recibir imágenes de video o las de enlace por satélite Safari que operan con protocolos ATQH (At The Quick Halt), monitores para enlaces de telemedicina Tempus Pro, gafas nocturnas personales binoculares AN/PVS-23 y hasta potentes camiones 8x8 Iveco Trakker 450E6 con plataforma VEMPAR, que les son especialmente útiles en cometidos logísticos.

Preparación

Cuando se preparan para una misión concreta lo hacen afrontando, tanto el Periodo de Preparación Específico (PAE) como el de Operativa (PAO). Más genérico es todo lo que se refiere a diferentes aspectos de la cualificación que les identifica. Lo hacen de forma especial en lo que es su capacidad de combate –lucha cuerpo a cuerpo, reacciones dinámicas, ocultación, operaciones en entornos urbanizados, concentración de potencia de fuego sobre un punto determinado, navegación, uso de equipos de comunicaciones,…–, la que les permitirá cubrir sus tres misiones básicas de DA, SSR y MA y de hacerlo en entornos difíciles, complejos, hostiles,…, teniendo en muchas ocasiones poco o nulo apoyo externo, porque para ellos la autonomía propia y el actuar de incógnito son valores que inciden en su efectividad.

Trabajan, aprovechando el periodo invernal y sobre todo con despliegues en Sierra Nevada (Granada) –allí disponen del refugio de la Hoya de la Mora– o en la zona de los Pirineos –Jaca o Cerler–, lo que es el combate, la supervivencia o el movimiento en zonas nevadas y heladas, incidiendo tanto en el uso de crampones y esquís para sus desplazamientos o en la construcción de refugios en los que superar tanto el frío, como el viento intenso, siendo comunes prácticas con helicópteros o hasta saltos paracaidistas en zonas nevadas.

Un valor común en estos militares, que usualmente tendrán que operar en pequeños grupos e incluso enfrentarse a adversarios de mucha mayor entidad, es el dominio de las diversas técnicas del tiro asociadas tanto a sus armas personales, en su caso fusil de asalto del 5,56x45 mm. y pistola del 9x19 Parabellum, como en aquellas de índole colectiva, llegando en algunos casos concretos a la especialización máxima que identifica a los que están asignados como tiradores que emplean rifles de alta precisión y potencia. El paracaidismo es otra aptitud que les caracteriza, pues todos dominan el salto en apertura automática realizado de día y de noche y con equipo de combate, que practican en lanzamientos que realizan tanto desde aviones como desde helicópteros. En determinados casos han avanzado hacia el salto manual en su modalidad más compleja, la HALO/HAHO en la que llevan incidiendo en los últimos tres años para contar con EO específicamente cualificados en su máximo aprovechamiento operacional.

Clásico en fuerzas de su tipo es todo lo relacionado con la supervivencia, una serie de capacitación que les ayudará a sobrevivir en condiciones adversas, pues les habilita para alimentarse, hidratarse, protegerse, desplazarse,…, y, lo que aún es más relevante, mantenerse mentalmente despiertos ante cualquier hipótesis no esperada que se les pueda presentar. Les caracteriza también el conocimiento que tienen de artefactos explosivos ordinarios, que les permitirán preparar cargas para demoliciones precisas, o el de los improvisados, para aprovechar sus cualidades a su favor o para neutralizarlos si se encuentran con algún IED (Improvised Explosive Devices) en el transcurso de una misión. El agua puede ser una buena amiga y aliada para ayudarles en sus tránsitos hacia el destino o para que la aprovechen en su supervivencia. Se les instruye en natación de combate, en el uso de neoprenos y equipos de aire comprimido, en la navegación con distintas embarcaciones, en el salto paracaidista sobre ella y hasta en su capacitación para usar equipos de circuito cerrado que no emiten burbujas delatoras de su presencia.

Lo reseñado lo completan con una cada vez mayor tecnificación para el uso y aprovechamiento de equipos de transmisiones, que les permitirá enlaces a grandes distancias o el envío de imágenes y datos que hayan captado o les sea pertinente corroborar, en las prácticas de escalada y movimiento por zonas montañosas, que son técnicas que facilitarán sus desplazamientos y les harán más resistentes en su capacidad física y psicológica o en lo que es su adaptación a los mas variados lugares, para lo cual completan prácticas específicas que les llevan a zonas desérticas, a puntos selváticos o hasta a aplicarse para resistir los fríos extremos característicos del invierno ártico. A su capacitación se añade el esfuerzo que se está implementando para formar a su personal en idiomas, como el francés o el inglés, o la preparación de especialistas, como los controladores de guiado terminal JTAC (Joint Terminal Attack Controller).

Para acabar, diremos que el MOE del ET es una fuerza especialmente operativa, capaz y con el más amplio potencial para asumir cometidos tan exigentes como los de OE, cualificación que les hace participar en numerosas misiones internacionales y en maniobras y ejercicios en los que comparten experiencias con fuerzas similares de otras naciones, haciendo gala de que su preparación está a nivel similar, si no superior, de la de otras fuerzas similares de nuestro entorno.

foto: Su labor para formar a fuerzas de países amigos o aliados en técnicas avanzadas requiere que sus equipos se trasladen a diferentes países para trabajar “in situ” con los locales (foto MDE.es).

Notas:

(1) Sólo unos meses después de constituirse, lo que tuvo lugar el 1 de enero de 2016, ha sido capaz de generar, preparar y desplegar un SOTG en la Operación A/I que se desarrolla en Irak y desplegar un equipo de instructores en Mali.

(2) Las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET) tienen constituidas unas agrupaciones que suelen ser de helicópteros de transporte y de ataque. Se las conoce como SOATU/RW (Special Operations Air Task Unit/Rotary Wing).

(3) Infiltración es el tránsito desde la base de partida hasta un punto próximo al de ejecución de la misión y exfiltración es el movimiento inverso al anterior.

(4) Se ha definido que esta contribución corresponde a las llamadas CAOE, de las que una se ha organizado en la Brigada de La Legión, otra en la Aerotransportada y una tercera en el Mando de Canarias.

(5) Usualmente 3 por plaza convocada.

(6) Se trata de un núcleo muy especializado y operativo, que suele actuar de forma especialmente discreta y del cual poco se conoce.

Revista Defensa nº 463, noviembre 2016, Octavio Díaz


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