La Industria Militar Colombiana, Indumil, iniciará en breve el proceso para la adquisición de 10 cañones destinados a equipar los primeros 10 fusiles prototipo que serán entregados a las Fuerzas Militares de Colombia para sus pruebas iniciales. Este paso marca el inicio formal de la fase de evaluación del nuevo fusil colombiano, un proyecto estratégico con el que el país busca avanzar hacia la autonomía tecnológica en armamento individual.
El nuevo fusil, todavía sin nombre oficial, ha sido desarrollado por la Industria Militar de Colombia con un alto porcentaje de componentes producidos localmente. Aunque el presidente de la República propuso denominarlo “Miranda”, este nombre no ha sido adoptado de manera oficial y continúa únicamente como una propuesta simbólica.
El arma ha sido diseñada con el objetivo de reemplazar progresivamente el fusil Galil de origen israelí actualmente en servicio. Su arquitectura utiliza calibre 5,56×45 mm estándar OTAN y emplea aproximadamente un 65 % de polímeros de alta resistencia en su estructura y su estructura principal utiliza tan solo tres pasadores, lo que permite reducir el peso total sin comprometer su solidez. La plataforma es modular, incorpora rieles Picatinny para miras ópticas y accesorios tácticos, y dispone de un mecanismo de mantenimiento simplificado adaptado a las necesidades de las tropas colombianas.
Varias configuraciones
Indumil ha desarrollado varias configuraciones del fusil con longitudes de cañón de 8, 13 y 18 pulgadas, alcanzando pesos aproximados de 3,4 kg, 3,5 kg y 3,6 kg respectivamente. Estas opciones permitirán adaptar el arma a distintos perfiles de misión, desde operaciones especiales y combate cercano hasta empleo general por unidades convencionales.
Una vez producidos, los 10 prototipos equipados con los nuevos cañones serán sometidos a rigurosas pruebas en diferentes ambientes representativos del territorio colombiano. Las evaluaciones incluirán escenarios selváticos, zonas desérticas, áreas montañosas, entornos marítimos y operaciones en condiciones de alta humedad, temperatura extrema o salinidad. El objetivo es validar la resistencia, fiabilidad, ergonomía y desempeño real del fusil frente a las exigencias operacionales del país.
Si los resultados son satisfactorios, Indumil contempla fabricar un lote adicional de 50 unidades para pruebas operacionales ampliadas por parte de distintas unidades del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. De acuerdo con los planes de la industria, la producción en serie podría arrancar a partir del segundo semestre de 2026, consolidando así uno de los proyectos más ambiciosos de la industria militar colombiana en décadas. (Carlos Vanegas)






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