La Fuerza Aérea de Chile se beneficiará de un nuevo contrato adjudicado a Northrop Grumman Systems Corp. para el soporte técnico e ingeniería de los radares APG-66/68 de sus cazas F-16. El Departamento de Guerra de Estados Unidos informó el 28 de abril de 2026 que la empresa con sede en Linthicum Heights, Maryland, recibió un contrato indefinido de entrega y cantidad (IDIQ) a precio fijo, con un techo máximo de 488 millones de dólares. Este acuerdo cubre el apoyo al Programa del Sistema F-16 tanto para las necesidades de la Fuerza Aérea y la Armada estadounidenses como para Ventas Militares al Extranjero (FMS).
En concreto, el contrato contempla la ingeniería y el soporte técnico de los radares AN/APG-66 y AN/APG-68 instalados en los F-16 MLU y Block 50 respectivamente. Los trabajos se realizarán principalmente en las instalaciones de Northrop Grumman en Maryland y tienen previsto concluir el 31 de marzo de 2036.
Chile figura entre los países beneficiados por este acuerdo FMS, junto a otros operadores del F-16 como Bahréin, Bélgica, Dinamarca, Egipto, Grecia, Indonesia, Irak, Israel, Jordania, Corea del Sur, Marruecos, Países Bajos, Noruega, Omán, Pakistán, Polonia, Portugal, Rumania, Tailandia y Turquía. La adjudicación se hizo por fuente única (sole source) y al momento de la firma se comprometieron 2.644.922 dólares de fondos no asignados del año fiscal 2026 de la Fuerza Aérea y la Armada de EE.UU. El organismo contratante es el Centro de Gestión del Ciclo de Vida de la Fuerza Aérea, con sede en la Base Hill, Utah (contrato FA8232-26-D-B003).
Escenario de la flota chilena
La Fuerza Aérea de Chile (FACh) mantiene en servicio alrededor de 46 cazas F-16 de diferentes configuraciones, entre ellos los Block 15 MLU (en proceso de modernización al estándar M6.6) y algunos Block 50 más avanzados. Los radares APG-66/68 constituyen el corazón del sistema de control de fuego de gran parte de estos aparatos, por lo que el soporte técnico continuo resulta clave para garantizar su disponibilidad operativa y capacidad de mantenimiento a lo largo de la próxima década.
Este tipo de contratos de soporte a nivel global permiten a países como Chile acceder a ingeniería especializada, repuestos, actualizaciones de software y asistencia técnica sin necesidad de desarrollar capacidades propias para cada componente. En los últimos años, la FACh ha impulsado un proceso de modernización de su flota F-16 que incluye mejoras en aviónica, sistemas de armas y posiblemente elementos de radar, todo ello en un esfuerzo por mantener la interoperabilidad con aliados y la disuasión en el ámbito regional.
La noticia se enmarca en la habitual dinámica de contratos FMS que el Pentágono publica de forma periódica. Aunque el monto total del techo es elevado, el desembolso inicial es modesto y las cantidades específicas que Chile utilizará se definirán mediante órdenes de tarea posteriores según sus necesidades operativas. (Luis Andres Lautaro)







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