La industria naval chilena, encabezada por los Astilleros y Maestranzas de la Armada (ASMAR), sigue consolidando su reputación internacional gracias al éxito del Rompehielos AGB-46 “Almirante Viel”, incorporado a la Armada de Chile en julio de 2024 y que ya ha realizado con éxito sus primeras operaciones antárticas a inicios de 2025.
En una reciente entrevista concedida al canal 24 Horas, el vicepresidente ejecutivo de CORFO (Corporación de Fomento de la Producción) José Miguel Benavente, destacó el impacto del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval (PNCCN), firmado por el Presidente Gabriel Boric, que establece que todas las futuras unidades de guerra de la Armada se construyan en territorio nacional. "Hoy día la política pública del PNCCN estipula que todos los barcos de guerra, a partir de ahora, se construyen en Chile", señaló Benavente, recordando el reciente éxito con el “Almirante Viel”. "Nosotros hace poco construimos un Rompehielos, en estos momentos Canadá, que es un país que está cerca del Ártico, nos acaba de pedir que construyamos dos Rompehielos. Eso significa que las capacidades que tiene ASMAR son fundamentales", agregó.
Estas declaraciones ponen de manifiesto el creciente reconocimiento internacional a las capacidades desarrolladas en ASMAR Talcahuano, donde se construyó íntegramente el “Almirante Viel” el primer Rompehielos de su clase fabricado en el Pacífico Sur y premiado en 2025 como el mejor del año 2024 por la publicación especializada Baird Maritime.
Aunque hasta el momento no se han confirmado solicitudes formales específicas de Canadá, país que avanza en su propio programa de renovación de flota polar con construcciones locales y extranjeras. Las palabras de Benavente reflejan el interés manifestado por naciones aliadas en plataformas basadas en el diseño del buque chileno, tal como ya informó este medio en octubre de 2025, cuando se reveló que Chile había recibido consultas de países amigos para la construcción de Rompehielos similares.
En un contexto donde la demanda global de buques polivalentes para operaciones en condiciones extremas va en aumento, el PNCCN impulsado a través de la Política Nacional de Construcción Naval 2025-2040 posiciona a la Armada de Chile y a ASMAR no solo como garantes de la soberanía antártica nacional, sino también como un país relevante en el mercado internacional de la construcción naval especializada.
Este avance refuerza la estrategia de autonomía tecnológica y proyección marítima del país, priorizando siempre las necesidades operativas de la institución armada mientras se exploran oportunidades de colaboración externa que contribuyan al desarrollo industrial chileno. (Luis Andrés Lautaro)






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