El Astilleros y Servicios Navales (ASENAV) y Astilleros y Maestranzas de la Armada (ASMAR) han realizado este martes el lanzamiento al agua de la primera barcaza de desembarco del Proyecto Escotillón IV, en las instalaciones a orillas del río Calle-Calle, en Valdivia. Este hito se produce a menos de un año del inicio de su construcción y representa un avance significativo en el Plan Nacional Continuo de Construcción Naval (PNCCN) de la Armada de Chile.
La barcaza, fabricada en acero naval, cuenta con una eslora de 19,78 metros, una manga de 5,6 metros y un calado de 1,1 metros. Está equipada con un sistema de propulsión twin-screw basado en dos motores diésel Cummins de 334 kW a 2.100 rpm, acoplados a cajas de contramarcha y hélices de paso fijo mediante ejes de acero inoxidable. Su diseño permite operaciones seguras en zonas de baja profundidad, con capacidad para transportar alrededor de 30 toneladas de carga, incluyendo vehículos pesados y equipos, en apoyo a misiones logísticas, operativas y humanitarias.
Esta unidad se integrará al futuro buque multipropósito de la Armada, que actualmente avanza en su construcción en ASMAR Talcahuano con un alto porcentaje de progreso estructural y cuya botadura está programada para el primer semestre de 2026. El proyecto contempla inicialmente dos barcazas para los dos primeros buques multipropósito (de un total de cuatro previstos en Escotillón IV), con la segunda unidad en fases avanzadas y entrega prevista para fines de abril de 2026.
.jpg)
El contraalmirante José Miguel Hernández Jacir, director de ASMAR, subrayó durante el evento que “este lanzamiento refleja la capacidad de ASMAR para conducir proyectos de construcción naval en coordinación con la industria nacional, aportando soluciones concretas a los requerimientos operativos de la Armada de Chile. La integración de esta barcaza al futuro buque multipropósito se enmarca en una planificación de largo plazo que fortalece la autonomía operativa y la continuidad del Plan Nacional de Construcción Naval, con foco en el cumplimiento técnico y los plazos comprometidos”.
Por su parte, Fernando Rodríguez, gerente general de ASENAV, destacó que “este lanzamiento demuestra que la industria naval del país cuenta con las capacidades técnicas para desarrollar embarcaciones de alto estándar en plazos competitivos. Y, sobre todo, refleja lo que se puede lograr cuando el mundo público y privado trabajan en conjunto de manera coordinada, poniendo en valor la ingeniería, la precisión y la soberanía tecnológica chilena”.
Tras la botadura, la primera barcaza entrará en su fase final de terminaciones, equipamiento y pruebas de mar, con entrega a la Armada prevista para fines de febrero de 2026. Este avance refuerza la colaboración público-privada impulsada por la Política Nacional de Construcción Naval y consolida el rol de la industria chilena en la modernización de las capacidades anfibias y logísticas de la institución naval. (Luis Andrés Lautaro)




Deje un comentario
Su e-mail no será publicado.
Los comentarios que no se atengan a las normas de participación podrán ser motivo de expulsión.