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Recuperación del Boeing 757 VIP de la flota presidencial argentina

En los próximos días comenzará a volar el Tango 03, un Boeing 737-500, uno de los aviones de la flota presidencial argentina que comenzó a recuperar el gobierno de Alberto Fernández y que habían caído en desuso en el año 2015. La aeronave debía estar operativa hace unos meses. El Gobierno argentino decidió invertir entre 8 y 12 millones de euros para recuperar a una condición de vuelo el T-01, el Boeing 757-200 de transporte presidencial, adquirido durante el mandato de Carlos Saul Menen en 1992 por 60 millones de dólares. Se trata de la aeronave más grande de la flota de la Agrupación Aérea Presidencial de la República Argentina y fue declarado en desuso por la Administración de Macri en enero de 2016, tras 24 años en servicio y sumar 14.000 horas de vuelo, pocas para ese tipo de avión. Posteriormente se anunció una licitación internacional para adquirir un nuevo aparato a través de la OACI (Organización de Aviación Civil Internacional), organismo que depende de la ONU.

Pero el proceso, para la cual se disponían de unos 60 millones de dólares, no se completó. Fernández, la primera dama Fabiola Yañez, el secretario general de Presidencia, Julio Vitobello, y el secretario de Medios de Comunicación, Juan Pablo Biondi, se trasladaron a México recientemente en el avión privada que le alquiló el futbolista Lionel Messi, operación gestionada por el empresario Gustavo Carmona, quien coordina el uso de ese aparato comprado en diciembre de 2018 por 15 millones de dólares. El costo del traslado fue de 160.000 dólares durante los cuatro días que se precisó y generó críticas de la oposición, ya que consideraron como desmesurado el gasto y diciendo que podría haber viajado en un vuelo regular, como el resto de la comitiva, argumentaron. Los trabajos en el T-01 demandarán una inversión anual de unos 220.000, entre gastos de personal, repuestos y el pago regular a Boeing del programa de mantenimiento LUMP (Low Utilization Maintenance Program).

Si bien han pasado unos seis años desde el último vuelo, realizado por la actual vicepresidente, Cristina Fernández de Kirchner, está en buenas condiciones. En los próximos meses llegará al país el Boeing 737-700 adquirido por la Fuerza Aérea Argentina (FAA) para aumentar la capacidad de transporte de la Fuerza Aérea Argentina y cubrir vuelos de la red de Líneas Aéreas del Estado (LADE). Desde hace tiempo la FAA no cuenta con los Boeing 707 para el transporte estratégico de largo alcance y los Fokker F28 para cortas y medias distancias. La Decisión Administrativa 997/2020 de la Jefatura de Gabinete de Ministros, a cargo de Santiago Cafiero, firmada el 8 de junio dispuso de una partida especial asignada para la compra de 1 Boeing 737, financiado con con una reducción de créditos al ministerio de Defensa.

En los considerandos de la Decisión Administrativa de la Jefatura de Gabinete de Ministros se expresa que: Es menester incrementar el presupuesto del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea, organismo desconcentrado actualmente en el ámbito del Ministerio de Defensa, para la adquisición de una aeronave 737 de transporte estratégico de personal y carga, necesaria para las urgencias de transporte aéreo que derivan de la situación sanitaria actual. Como ocurrió con el T-01, el Gobierno de Mauricio Macri también intentó vender el T-04 pero la operación no se concretó. Algunos expertos lo habían aconsejado, ya que este último es un modelo antiguo, fabricado en 1994. En 2014, durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, se le realizaron algunas modificaciones y de las 67 plazas originales pasó a 50 en la clase económica y 8 en el área presidencial.

En 2015, al T-04 se le habían vencido el mantenimiento y la Administración anterior lo realizó y lo sacó a volar junto al T-10, pero volvió a necesitar mantenimiento y ya está operativo. No sucedió lo mismo con el T-03. Con la llegada del Frente de Todos a la Casa Rosada, la decisión se revirtió y se estableció un cronograma para la puesta a punto de varios aviones de la flota presidencial, siendo este último la primera unidad favorecida. La idea de Alberto Fernández es que la aeronave sea utilizada para trasladar al Gabinete al interior del país. El T-04, de 26 años de edad, no volvió a ser modificado. Es una aeronave que Cristina Fernández había comprado a Aerolíneas Argentinas y su matrícula es LV-AYE. Desde el 11 de febrero de 2020 su mantenimiento quedó a cargo de ARSA. Con el T-03 ocurrirá lo mismo, siendo un 737-500 que se incorporó a la flota de presidencia en 2014 y fue bautizado con el nombre de monseñor Enrique Angeleli.

La aeronave fue adquirida como reserva del T-01. Los trabajos del T-03 demandaron varios meses, y si bien estaba en muy buenas condiciones, hacía casi seis años que no volaba. Entre otros trabajos, fue sometido a una revisión y renovación del interior de la cabina. Este avión, según funcionarios de la Administración de Macri, había quedado desprogramado en 2015 por los altos costos que requería mantenerlo operativo. Durante todo su Gobierno se mantuvo esa decisión. A través del proceso de compra 23-0039-CDI20, bajo el nombre deConvenio interadministrativo entre la Secretaría General y ARSA por inspección C Check T-04, el Gobierno solicitó un reciclaje completo de esa aeronave y se realizó la inspección mencionada y diferentes servicios en el interior de cabina, que incluía el reemplazo de fundas de las butacas de la zona presidencial. aplicando el escudo nacional en estampado en alto relieve.

También se llevó a cabo una profunda limpieza, reacondicionamiento, pulido y lustrado de superficies laqueadas de mesas presidenciales y ejecutivas, reemplazo de alfombras y cortinas y el enchapado completo de las piezas de los cinturones en color dorado antiguo satinado. El costo final habría sido de unos 490.000 dólares. Hasta ahora, el único avión de la flota presidencial en uso es el T-11. un Learjet 60SE que compró la Fuerza Aérea Argentina en Estados Unidos. El resto de la flota presidencial la componen el recuperado T-04 y el T-01, cuyos trabajos aún no comenzaron. El T-10, que es un Learjet: el T-02 y el T-03 son 2 Fokker F22; y hay 3 helicópteros, que están en perfecto estado de mantenimiento. Los 02 y 03 son Sikorsky S-76B y el 01 es en el que habitualmente se mueve Fernández, un Sikorsky S-70A Black Hawk.

Fotografía: El Boeing 757 VIP de la Fuerza Aérea argentina.


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