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La Escuela de Suboficiales del Ejército Argentino cumple 140 años (con galería fotográfica)

El 26 de marzo, el único centro de formación de suboficiales del Ejército Argentino, la Escuela de Suboficiales del Ejército “Sargento Cabral”, cumplió 140 años. Tiene la esencial tarea de dotar de suboficiales jóvenes a los elementos del Ejército Argentino, a lo largo y a lo ancho del país. Incluso en etapa de pandemia, durante el 2020, la Escuela certificó el egreso de más de 1000 cabos, quienes se sumaron a las varias decenas de miles que egresaron del instituto en toda su historia.

A pesar de sufrir diversos cambios y fusiones durante su trayectoria, la Escuela de Suboficiales siempre mantuvo su misión y su visión: formar y perfeccionar a los futuros suboficiales de las diferentes armas, especialidades y servicios que integren la Fuerza. Es objeto de permanentes cambios tanto en lo académico como en lo específicamente militar, siendo un polo de referencia en la instrucción de técnicas y procedimientos operacionales. También es un baluarte en la formación en las virtudes y valores que distinguen al soldado argentino. Todo el proceso siempre aplicado con el objetivo de convertir a los jóvenes aspirantes en los líderes militares de las menores fracciones.

El instituto actual es producto de la fusión de dos institutos y del crecimiento académico constante, adaptándose a las nuevas exigencias y realidades.

En 1881 se conformó la Escuela de Cabos y Sargentos de Artillería, un lugar donde se impartían cursos teóricos y prácticos sobre el combate de no más de 5 meses. En 1897 pasó a llamarse Escuela Normal de Clases del Ejército, y agrupó las diferentes armas que existían en ese momento: Infantería, Caballería, Ingeniería y Artillería. En 1933, la institución se pasó a llamar Escuela de Suboficiales Sargento Cabral, en honor al soldado Juan Bautista Cabral, quien perdió la vida salvando al por ese entonces Coronel José de San Martín, en el Combate de San Lorenzo el 3 de febrero de 1813.

A su vez, en 1908, se creó la primera Escuela de Operarios del Ejército,  la cual se renombró en Escuela de Mecánica del Ejército Teniente Coronel Fray Luis Beltrán, donde se formaban los suboficiales mecánicos y especialistas de diferentes áreas. Años después se fundó el Centro de Instrucción de los Cuerpos Auxiliares del Ejército, con el objetivo de preparar al personal de sanidad, administración, justicia y veterinaria para la conducción de dichos servicios así como también perfeccionarlos militarmente. En 1951 cambió su nombre por la Escuela del Cuerpo Profesional Auxiliar General Lemos. En 1963, tras una restructuración de la Fuerza, ambos institutos de especialistas se fusionaron en la Escuela de los Servicios para Apoyo de Combate General Lemos.

Vale destacar, además, la inclusión de la mujer en 1960 con la creación de la Escuela de Enfermeras del Ejército, que luego, al incorporarse más carreras se llamó Escuela de Cuerpo Profesional Femenino, la que luego fue absorbida por los institutos de oficiales y suboficiales para formar en el mismo centro a hombres y mujeres de cada escalafón. A principios y mediados de los 90´ las escuelas de suboficiales comenzaron a incorporar personal femenino, primero en los servicios y luego en las armas.

A inicios de los 2000´se fusionaron las Escuelas de Sargento Cabral y General Lemos para dar nacimiento, ahora sí, a la institución que conserva el nombre de la primera: Escuela de Suboficiales del Ejército “Sargento Cabral”. Quedando el nombre de Sargento Cabral ya que es el suboficial icónico de la historia del Ejército Argentino.

Hoy la Escuela forma aspirantes en cursos de dos años ofreciendo la posibilidad de variadas carreras de suboficial, desde las armas de combate y de apoyo, las especialidades de cuerpo comando de arsenales e intendencia, las especialidades relacionadas a la sanidad, a la mecánica de distintas armas y equipo, desde fusiles hasta aeronaves, a la veterinaria, y funciones del tipo administrativo. Además de otorgar títulos secundarios ya se encuentra en curso la instalación de los planes educativos de tecnicaturas.

Los egresados, con el grado de cabo, se presentan a las unidades en condiciones de mandar las fracciones menores de cada arma, de operar o reparar distintos equipamientos y medios, según su especialidad, o de enfrentar importantes desafíos como la responsabilidad de la guarda y administración de distintos recursos logísticos.

También la escuela termina de formar, en un curso de 6 meses, a los mejores soldados de las filas del ejército que, antes de cumplir 26 años cumplen con todos los ciclos del soldado voluntario y reúnen las condiciones para ser suboficiales.

Así el Instituto continúa con su labor en la formación de ciudadanos como líderes militares en el escalafón de suboficiales, siendo reconocida por su excelencia académica y compromiso con la formación integral de las personas. (Luis Piñeiro)

 


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