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Entrega de vehículos y equipamiento modernizado al Ejército Argentino. El Guaraní de nuevo en el foco

A la espera se aborde de una vez la necesaria dotación me medios de combate real, el material adquirido recientemente por el Ejército Argentino  incluye 33 camiones, entre ellos 7 de tipo Oshkosh con sus respectivos acoplados; 28 ambulancias todo terreno; 13 minibuses con capacidad para 19 pasajeros cada uno, y 22 motos todo terreno, aptas para suelos hostiles. En cuanto al equipamiento reacondicionado, se potenciaron 23 camiones Unimog; 6 vehículos oruga M-113 y 2 helicópteros AB-206.

En total más de setenta vehículos nuevos y equipamiento modernizado han sido entregados al Ejército Argentino en un acto que tuvo lugar en la Dirección de Arsenales, en la localidad bonaerense de Boulogne Sur Mer, en las afueras de la ciudad de Buenos Aires. Presente en el acto, el ministro de Defensa argentino, Agustín Rossi se refirió al reequipamiento de las Fuerzas Armadas argentinas al ponderar el Fondo de la Defensa Nacional: "Significa un enorme impacto en el desarrollo de la industria nacional”, resaltó al tiempo que explicó que  “el primer escalón de la Ley FONDEF (Fondo Nacional de la Defensa) prevé extender la vida útil del equipamiento disponible; si esto no se hace, dentro de cinco años ese material se vende como chatarra”. Y continuó: “De esto se trata la reutilización de un sistema operativo como el TAM2C, donde colaboraron empresas nacionales en el proceso de modernización”.

Asimismo, Rossi expresó su satisfacción por la “participación de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) en las tareas de modernización de los helicópteros AB 206 que están siendo entregados a las instituciones y de INVAP en el desarrollo de radares para las tres Fuerzas”.

“Este proceso de recuperación de capacidades le permitirá a las Fuerzas Armadas cumplir adecuadamente con la misión que prescribe la Constitución Nacional”, señaló el ministro y auguró: “En diez años tendremos una industria para la Defensa capaz de abastecer los requerimientos del sistema nacional y con capacidades de exportación”.

“Es una industria estratégica -afirmó- fuertemente multiplicadora de la actividad económica, generadora de empleo y, además, con una destacada vinculación al proceso de inversión en investigación, más desarrollo, más innovación (I+D+I)”. Asimismo, el ministro hizo hincapié en la importancia de gestionar “una política de Defensa reactiva, cooperativa, disuasiva y autónoma, que sea subsidiaria de la política Exterior” en el marco de “un mundo multipolar, con un rol importante de países como Estados Unidos, Rusia y China, donde América Latina, y particularmente Argentina, no son descarte, sino un territorio en disputa donde las potencias buscarán alineamientos automáticos, o adhesiones, o espacios de influencia”.

En ese entorno de cooperativismo con países de la región, Rossi, acompañado por el embajador, Daniel Scioli, precisó: “La posibilidad de que nuestro Ejército adquiera el mismo blindado a rueda “Guaraní” que tiene y produce Brasil es un condimento geopolíticamente estratégico”. Cabe destacar que se expuso el blindado a rueda VCBR Guaraní, procedente de la empresa Iveco Defensa Vehículos de Brasil, que se encuentra en etapa de evaluación técnica operacional por parte de expertos del Ejército Argentino. El motor de este vehículo de combate, modelo Cursor 9 de 6 cilindros, se fabrica en el  país en la planta de Iveco Córdoba.

Por su parte, el jefe del Ejército, general de División Agustín Humberto Cejas, agradeció la gestión con el “país hermano” y celebró “la acción política que se transforma en ideas materiales” al referirse al “vínculo estratégico que mantiene el Ejército con la industria nacional, relación que a lo largo del tiempo permitirá disminuir la dependencia exterior”.

Además, destacó la implementación del FONDEF que promueve “la evolución” del arma “con distintos programas fundamentales para el equipamiento”. Allí mencionó “la renovación de los vehículos a rueda que además de las funciones de combate están pensados para extender la ayuda hacia los conciudadanos afectados por esta pandemia, que viven en los rincones del país más alejados”.

Falta más equipamientos de combate real

Esperamos que en las próximas exhibiciones de material, podamos apreciar equipamientos de combate real y no tantos elementos de apoyo logístico.

Sabemos que las FFAA han contribuido eficazmente a las tareas de apoyo sanitario y logístico en beneficio de la población civil, haciéndolo con notable eficacia al extremo que podemos preguntarnos, sin lugar a dudas, que hubiera ocurrido si las mismas no estuvieran en capacidad de ayudar a la población, durante esta pandemia.

Pero, en acuerdo al objetivo  inicial de las instituciones armadas, tal cual es la Defensa Nacional, ojalá veamos en las próximas presentaciones de equipos en Boulogne, material bélico y sistemas de armas que tanto hacen falta al glorioso Ejército Argentino. No solo camiones y ambulancias son necesarios, los cuales son bienvenidos, diferentes y diversos sistemas de combate son elementos sustanciales para la Defensa del país y se requieren para la eficaz seguridad de nuestra nación.

Hace años que la institución carece elementos de defensa antiaérea o antitanque, cuando ejércitos de menos entidad e historia en el continente, ya los tienen en sus arsenales y hacen gala de ello.

La constitución del ya famoso FONDEF, es una oportunidad para favorecer a la industria nacional que ha estado relegada por lustros,  recientemente, el MINDEF ha expresado que utilizara los dineros públicos  para movilizar a la industria autóctona. Sistemas como el sistema artillero CALA-30 o el lanzacohetes CP-30, permitirían movilizar a dicha industria rápidamente, con medios propios y sin dependencias  extranjeras y a valores ampliamente favorables, a la vez que lograrían restablecer equilibrios tácticos en forma rápida y eficaz, mientras  que podrían ocupar a personal técnico nacional.

Asimismo, la producción y exportación de elementos explosivos –como la nitrocelulosa-,  lograría volúmenes de ingresos impensados y que lograrían reestablecer un presupuesto acorde a las necesidades reales de un país como Argentina. (Luis Piñeiro / Fotos Guillermo Sentis)


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