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Aviación del Ejército Argentino durante la pandemia

El mundo se vio afectado por un virus, el SARS-CoV-2, más conocido como COVID-19, que en apenas dos meses cambió la vida del planeta. Se ha  transformado en un arma que, a modo de un “blitzkrieg”, ataca venciendo a los más variados recursos que se le interponen, convirtiéndose en un  único “jinete del Apocalipsis”, que se cobra cientos de miles de vidas y deja otras otras en el desamparo, que provoca la quiebra de la economía por medio de cuarentenas decretadas  anticipadamente y a destiempo, sin medir consecuencias a futuro y que se prolongan.

En lo que concierne a Argentina, con unos pocos casos confirmados, el 19 de Marzo del 2020 el Gobierno nacional decretó una cuarentena que se  ha extendido hasta ahora. Cómo bien lo deja ver el decreto presidencial, se estima que, con algunos cambios y morigeraciones, esta se extenderá por un lapso de un año, o si fuera posible hasta que la vacunación masiva dé inicio, acción también, hasta el momento, poco clara por las reacciones de una administración que no tiene actitudes claras en cuanto a las vacunas a utilizar. El segundo rebrote u ola de contagios -no solamente en Argentina, sino en todo el mundo- es una realidad, agravada por la mutación del virus lo que torna incierta la efectividad de las vacunas hasta el momento desarrolladas.

Ante esta inédita situación, el Ministerio de Defensa, elaboró una serie de recomendaciones con el objetivo de llevar a cabo acciones de protección civil ejecutadas por medio de las Fuerzas Armadas (FFAA) en la emergencia, delegándolas en el Estado Mayor Conjunto (EMCO) a cargo del General de Brigada Juan M. Paleo, acciones estas que comenzaron a desarrollarse a través de la denominada Operación General Manuel Belgrano. Tiene como protagonistas principales a las tres Fuerzas Armadas y de Seguridad (FFSS) y deberían ponerse al servicio para asistir a la población mientras dure la emergencia, permitiendo que todas sus capacidades logísticas de transporte, sanitarias y de seguridad queden a disposición de los distintos ministerios.

Es así que, en principio, se pudo observar el despliegue de hospitales de  campaña de la Fuerza Aérea y del Ejército argentinos (FAA y EA), siendo uno de estos instalado en terrenos adyacentes al Hospital Militar de Campo de Mayo. Al tomar intervención directa el EMCO, era previsible que el componente aéreo del EA, a través de su Comando de Aviación y de la FAA, tendrían un papel fundamental en el transporte en sus distintas facetas, ya que las misiones a realizar abarcaban desde la repatriación de ciudadanos argentinos varados en el exterior, llevar insumos médicos de todo tipo y el traslado de personal de sanidad civil y militar a lo largo y ancho de la nación.

Comando de Aviación del Ejército en acción

En la implementación de la Operación Belgrano, y ante la situación de  pandemia que se cernía sobre el país, la Aviación de Ejército debería tomar una serie de recaudos, no solo para cumplir los  requerimientos de emergencia sanitaria, sino que debería –esa era la meta- cumplir con las misiones ya planificadas en el año militar, es decir, instrucción de nuevos pilotos y personal técnico por parte de la Escuela de Aviación, el mandatorio mantenimiento de todas las aeronaves del Comando, los diversos ejercicios operacionales apoyando a unidades de Infantería, Caballería, Artillería, el programado ejercicio con el Ejército del Brasil; y se agregarían situaciones que, aunque no programadas, están previstas, cómo el apoyo a brigadistas en la lucha contra incendios forestales, nevadas e inundaciones.

Todo esto significaba un desafío casi sin precedentes. Únicamente se había vivido algo parecido en el año 1982, durante la Guerra de Malvinas. Cómo tarea adicional a la faz educativa que se lleva adelante mediante el Curso Conjunto de Pilotos de Helicóptero, que se dicta en Campo de Mayo, los de especialidades técnicas y el novedoso implementado en el presente año que permite a jóvenes egresados de  escuelas técnicas de orientación aeronáutica ingresar al EA, cómo suboficiales mecánicos de aeronaves, lo que se dio en llamar Curso para Cabos Artículo 11.

Ante esta atípica situación se debieron tomar recaudos en previsión de acontecimientos que  serían inevitables, básicamente situaciones de contagio del personal, así como adquirir capacidades para alojar a personal que fuera a cumplir una cuarentena prevista. Es el caso de los pilotos que debían viajar a Estados Unidos para cumplir horas en simuladores de vuelo o miembros de tripulaciones que hayan tenido contacto con personas positivas de COVID-19. El comandante de Aviación de Ejército, coronel Alexis Ivan Dubowik, encomendó a su jefe de Estado Mayor, coronel Luis A. Benardi, que tomara las medidas tendentes a habilitar los medios de contención para el personal que  pudiera ser alcanzado por un contagio.

Cómo primera medida se tendría que conseguir alojamientos adecuados para realizar cuarentenas y, en el caso de constatar casos positivos, espacios adecuados para el aislamiento del personal. Para esto, Benardi hizo uso de las instalaciones de una vieja enfermería en desuso y procedió a habilitarla para llevar a cabo las cuarentenas obligatorias. El edificio, compuesto de dos habitaciones, cocina y sanitarios, fueron recuperados y dotados de las comodidades necesarias para sobrellevar los días de aislamiento, instalándose calefacción, TV y Wifi. En otro edificio en el Comando de Aviación, se realizaron las mejoras correspondientes para alojar al personal que, comprobado se había contagiado, quedaría aislado, siendo atendidos por personal del Hospital Militar de Campo de Mayo, bajo el cual estaría el control del personal afectado.

Reserva de Aviación de Ejército

El volumen de las tareas que esperaban dio paso a la necesidad de convocar al Escuadrón de la Reserva de Aviación del Ejército (AE). La Orden Preparatoria es recibida el día 18 de marzo, un día  antes de la  firma del  decreto presidencial de comienzo de la  cuarentena. El jefe de la Reserva de AE (RAE), mayor de reserva Daniel Vera, de profesión abogado, comienza un proceso organizativo para obtener medios que ayuden en el  esfuerzo, que se intuía sería importante.  Para esto se pudieron obtener 4 aviones y 1 helicóptero con sus tripulaciones, todos los elementos, sean máquinas y personal de vuelo con la documentación habilitante al día. Cabe mencionar que los elementos de Reserva no perciben retribución  alguna.

En lo que se refiere a las máquinas, estas quedarían en reserva a la espera de ser utilizadas si las circunstancias lo demandaran. La plantilla de reserva reunida alcanzó las 45, alcanzando el estado operativo el 26 de marzo. Entre las  tareas de apoyo concretadas por la RAE se encuentra la de informar en forma continua a las 14 zonas de  emergencia las condiciones meteorológicas, imprescindible para el desarrollo de las operaciones de cada Comando, además de realizar misiones tendentes a individualizar zonas de aterrizaje cercanas a hospitales para que, llegado el caso, los helicópteros de AE pudieran operar en el traslado y evacuación de personal o civiles afectados por el virus.

Foto: La pandemia no interrumpió los lanzamientos de fuerzas especiales.

Estas informaciones son complementadas por un volumen de datos recibidos desde 14 países de Latinoamérica (casi todos) y del resto del mundo, manteniendo contacto con naciones como Estados Unidos, Reino Unido, Francia. Italia y Alemania. De todos ellos se reciben datos, informes concretos de cómo afecta el  virus en los empleos específicos de las FFAA, especialmente en lo que concierne a la aviación y de cómo se han organizado con respecto al empleo de sus reservas en los operativos.

Para ejemplificarlo, el oficial de inteligencia del Comando (G2) elabora todos los días un  informe trabajando en forma remota y se vuelcan los recolectados por 15 efectivos de la Reserva (oficiales,  suboficiales y soldados) dónde constan todas las novedades detalladas, específicas y confiables que se producen en torno al virus. Por ejemplo, al día de hoy se reciben datos de Italia acerca de cómo es la evolución de la situación en torno a la segunda ola de contagios. Eso permite conocer cuáles son los medios empleados y las medidas adoptadas, para así asumir esa experiencia y aplicarlas.

Otra experiencia que se obtuvo de los elementos de la RAE fue el aporte particular de algunos de sus miembros. Se pueden mencionar algunos, como el de un miembro es licenciado en Seguridad e Higiene, especialista en  descontaminaciones. En este caso específico, gracias a su capacitación y experiencia se pudo armar un equipo que contribuyó a descontaminar aeronaves, tripulaciones e instalaciones del Comando de AE y, a requerimiento, se han completado estas acciones en el repliegue de efectivos del Centro Argentino de Entrenamiento Conjunto para Operaciones de Paz (CAECOPAZ) del Colegio Militar de la Nación (CMN) y de la Escuela de Infantería.

Otra de las importantes tareas cumplidas por  la Reserva ha sido la recuperación de los  simuladores de vuelo por medio de un  ingeniero de sistemas, realizado ante la imposibilidad de que personal de empresas externas realizaran el trabajo. Facilitó que varios de los elementos de la  reserva, pilotos civiles y comerciales, hayan recibido instrucción en simulador y cabina y de esa forma habilitarlos cómo copilotos de Cessna 208B Grand Caravan y de Bell UH-1H/Huey2. Para este logro se montó un curso virtual, instruyéndolos en operaciones de procedimientos normales, procedimientos anormales y emergencias; siendo el objetivo el de tener disponibles una  cantidad de personal que complementara a los aviadores de  Ejército en el caso de que los  contagios afectaran en forma directa al personal de vuelo, cosa que  felizmente no ha ocurrido.

Adicionalmente, se montó una plataforma virtual para que sirviera como factor de instrucción a distancia para los elementos de la reserva, que, adicionalmente, fue empleado en los exámenes a distancia de la segunda promoción de los cabos Artículo 11, ya que en esta había efectivos provenientes de todo el país. Se tomaron en las secciones de Aviación del interior. Finalmente, destaca el aporte que realizan muchos efectivos de la Reserva que se desempeñan en empresas aeronáuticas y hacen su aporte de conocimiento.

Es importante mencionar que, aleatoriamente a las tareas desempeñadas en la asistencia a la  pandemia, otros reservistas lo han hecho desde sus lugares de residencia, por ejemplo en la lucha contra el fuego en la Provincia de Santa Fé. Para asistir en estas tareas fueron enviados cuatro Bell Huey II a Alvear, donde habita un oficial reservista, el que diariamente se hacía presente en el Aeroclub de esa localidad, desde dónde operaban esas aeronaves, para ayudar en las tareas de su alistamiento y cómo solucionar los problemas que se presentaban a las tripulaciones. Los elementos de la RAE continúan prestando una ayuda invaluable a todas y cada una de las  unidades y secciones de AE en todo el país. Lo que sigue es la enumeración de las misiones realizadas.

Batallón de Aviación de Apoyo de Combate 601

Esta unidad, a cargo del teniente coronel Roberto Mur, opera misiones de apoyo, comando y enlace dentro del organigrama de la AE y en apoyo del Estado Mayor General del Ejército, comandos de Brigada, el de la Fuerza de Despliegue  Rápido y a la Inspectoría General del Ejército. Sin interrupción alguna, durante todo 2020 ha volado a lo largo y ancho del país, brindando el apoyo necesario a las distintas unidades que requerían sus servicios, a fin de cumplir con las misiones de comando y enlace y de sostenimiento logístico a la fuerza EA, manteniendo los relevos de los despliegues en la Operación Marval, consistente en mantener los apoyos a las distintas unidades que se adiestran en el Norte de Argentina por medio de los relevos de tripulaciones de helicópteros desplegados en las  Provincias de Salta y Jujuy, que permiten un recambio de personal y que se mantengan adiestradas constantemente.

Al mismo tiempo se posibilitaba cumplir con los procedimientos establecidos por el Comando de Aviación en la protección del personal contra el COVID-19. Para llevar a cabo estas tareas, el Batallón cuenta con aeronaves De Havilland of Canada DHC-6-200 y DHC-6-200+; CASA (hoy Airbus) C212 Aviocar; Cessna 208B Grand Caravan y 550B. En cuanto al DHC-6-200 Twin Otter, el jefe de unidad confirmó que en el primer trimestre del 2021 esta máquina sería trasladada al Área Material Quilmes (AMQ) de la FAA para someterse a una  modernización a fin de convertirlo a la versión 200+, igual que la máquina restante, también actualizada en el AMQ.

foto: La preparación de los artilleros de puerta es continua, ya que hay un buen número de ellos prestando servicios.

Los despliegues de la  unidad se llevaron a cabo durante todo el año anterior, integrándose además a la Operación General Belgrano. Hacia fin de año, las actividades se acrecentaron a través de un despliegue  a la  Provincia de Córdoba, dónde fueron enviados los Twin Otter y C212 para participar de los ejercicios de la Agrupación de Fuerzas de Operaciones Especiales y de la Escuela de Tropas Aerotransportadas, realizando ambos sistemas lanzamientos de paracaidistas. Estas misiones se complementan además con las desarrolladas en la formación de nuevos paracaidistas militares, actualización de procedimientos y cursos de infiltración para tropas especiales, lo que hace sumamente necesario contar con medios aéreos propios para ejecutar estos lanzamientos con una total independencia y disponibilidad de medios.

Las máquinas del Batallón cumplen una misión fundamental, al formar parte del mantenimiento programado y no programado de las aeronaves de la  fuerza, apoyando durante todo el año a las distintas secciones de la AE en el interior del país. Esto se realiza  por medio del transporte de personal técnico y de  repuestos, lo que asegura la continua operación de más de una veintena  de helicópteros en Campo de Mayo, distribuidos en esas secciones del interior del país. Estas misiones demandaron un total de 130 horas de vuelo, transportando 15 ton. de carga, además del personal.

La unidad desplegó sus medios para el transporte de personal y materiales a hospitales militares del país ubicados en las Provincias de Córdoba, Entre  Ríos, Neuquén, Mendoza y Buenos Aires. Esta tarea se vio favorecida por la capacidad de carga del C212, mediante los cuales se llevaron todo tipo de elementos sanitarios, como respiradores, equipos de protección personal (EPP) test reactivos para la detección del virus y vacunas; así como se llevaron a cabo vuelos para a reemplazar personal de sanidad a la Provincia de Santa Cruz, realizados con los Cessna 208B.

Adaptación a las misiones

Estas misiones se realizaron en un contexto  que escapa al normal de cualquier año anterior, ya que se concretaron en medio de una pandemia global. Transporte de oficiales superiores, personal técnico, carga, repuestos, entrenamiento operacional, todo esto fue eclipsado por una tarea hasta el momento no programada, pero que había sido evaluada. El estudio para preparar una nave con el equipamiento necesario para un traslado de infectados comenzó a analizarse desde el momento mismo en que la AE fue requerida para ello. Para  esto tomó contacto con la empresa Geotex, que  de inmediato se puso a trabajar contrarreloj en el diseño y fabricación de un módulo de bioseguridad. Para instalar el nuevo equipamiento fue seleccionado el Cessna 208B matriculado como AE225.

Los técnicos comenzaron a trabajar de forma inmediata, tomando las medidas de la cabina de carga del Grand Caravan, para, una vez construido el prototipo, agregar componentes y realizar modificaciones en el diseño, a fin de dejarlo conforme las especificaciones requeridas por la Dirección General de Aeronavegabilidad Militar Conjunta (DGAMAC). Además de la búsqueda de la optimización del diseño, el cual quedó listo y aprobado por las autoridades sanitarias dependientes del EMCO. Este kit, denominado Geotex C208B tiene la particularidad de poder ser instalado en solamente 30 min.

Está fabricado y certificado bajo normas Internacionales NFPA 2112 y también intervinieron en el diseño el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), bajo normas IRAM-INTI CIT G 7577:991. Para su fabricación se utilizaron materiales impermeables e ignífugos libres de plomo, que proveen un nivel de  bioseguridad 2. Un kit similar ha sido desarrollado para ser instalado en los helicópteros Bell UH-1 H, Huey II, 212 y 412. En lo que se refiere a este punto  la AE ha recibido en donación el prototipo de este último kit para ser instalado en uno de sus helicópteros. Concretamente la AE está evaluando convertir su único Bell 212 en una ambulancia dotada de este kit.

Es removible y apto para el traslado seguro de pacientes afectados por enfermedades infectocontagiosas, en este caso COVID-19. Para el traslado del paciente se proveería al personal de vuelo del equipo necesario, donado por oficiales retirados de la AE. Finalmente, la oportunidad de emplear el equipamiento desarrollado se produjo el 6 de noviembre de 2020, cuando la Dirección General de Salud realizó un requerimiento para transportar por vía aérea un paciente afectado por COVID-19, el cabo primero Luis Rojas, desde San Carlos de Bariloche a la Capital Federal. Para el vuelo se selecciona  la tripulación compuesta por piloto y copiloto y un mecánico de vuelo, una médico y una enfermera.

Luego del arribo a Bariloche, el personal médico tomó contacto con el paciente, quién fue evaluado para constatar que se encontraba en condiciones para efectuar el vuelo de traslado, examen que se aprobó y planificó el vuelo para el día siguiente. El 7 de noviembre se hizo el traslado hasta el Aeródromo Militar de Campo de Mayo, donde ya se encontraba personal sanitario del Hospital Militar Central, que tomaría a cargo al paciente para su traslado. Esta aeroevacuación  quedó cómo la primera realizada por las FFAA de un paciente de COVID-19, sentando las bases para proseguir potenciando esta capacidad y así hacer llegar una rápida solución a quien lo requiera.

Si bien se podría pensar que la pandemia impediría la realización de cursos fundamentales para mantener habilitado al personal de vuelo de los  distintos sistemas de la unidad, esto no sucedió. Distintas tripulaciones viajaron a Estados Unidos y Canadá para adiestrarse en procedimientos normales y de emergencia en los distintos sistemas de ala fija, por medio de simuladores de vuelo. Las tripulaciones de C-208B viajaron hasta Charlotte (Carolina del Norte) para entrenarse en esos dispositivos de la empresa Fly Right, mientras que las de los DHC-6 lo hicieron en Flight Safety, en Toronto (Canadá). Finalmente, las de Cessna 550B, compuestas por 4 oficiales, viajaron a Orlando (Florida), lo que para la AE ha significado un esfuerzo presupuestario muy importante. A modo de resumen, el Batallón de Aviación de Apoyo de Combate 601 con sus aparatos de ala fija cumplieron hasta el final de noviembre un total de: 276,8 h. en C-208B; 290,8 en DHC-6; 185 en C212 y 119,1 en Cessna 550B.

Batallón de Helicópteros de Asalto 601

El Batallón de Helicópteros de Asalto 601 es ya una histórica unidad equipada con helicópteros Bell Huey II y Bell UH-1H, que en ningún momento dejó de llevar a cabo las tareas que se programaron al comenzar el año pasado, centrándose principalmente en la denominada Operación Integración Norte, desplegando aeronaves a las provincias de Salta y Formosa, misiones que se desarrollaron sin interrupciones durante la General Manuel Belgrano. Inició la integración Norte en diciembre de 2018 y continúa, ejecutándose sin inconvenientes, manteniendo en los lugares asignados personal y aeronaves, además de los profesionales que se requiere para dar apoyo técnico y logístico a las unidades empeñadas en el permanente despliegue en este punto caliente fronterizo.

foto:  El Regimiento de Asalto Aereo, adiestra continuamente con su elemento natural, el helicoptero

Además de mantener el esfuerzo operacional, ha sumado una capacidad que hasta el momento no poseía, desarrollando acciones de Fast Rope (soga rápida) desde el momento en que se comenzó a recibir el equipamiento necesario para ello. Si bien hasta ahora se ha instalado el sistema en uno de los UH-1H, el programa contempla modificar un segundo aparato. Decimos modificar, porque los componentes del sistema, una vez fijados en el interior de la cabina de carga del helicóptero, quedan fijos a la estructura, sin posibilidad de retirarlos para instalarlos en otro aparato o estibarla en el pañol de la unidad a la espera de ser utilizados. El proceso de instalación de los componentes ha sido homologado por la Dirección de  Aeronavegabilidad Militar Conjunta. En la actualidad, la totalidad de las tripulaciones del Batallón de Asalto Aéreo están certificadas para ejecutar operaciones de Fast Rope, habiéndose logrado desde tiempo atrás un alto grado integración entre esta unidad y el Regimiento de Asalto Aéreo 601.

La capacidad para operar con gafas de visión nocturna NVG (Night Vision Google) es uno de los aspectos más importantes del adiestramiento de las  tripulaciones. El comienzo del desarrollo de estas capacidades fue años atrás y se mantiene y, a  la vez, las experiencias son compartidas por medio del Curso Conjunto de Pilotos de Helicópteros que se imparte en la Escuela de Aviación del EA a pilotos de  la FAA y de la ARA (Armada de la República Argentina). El proceso se inicia con la calificación individual, que finaliza con la certificación de elementos para operar en forma integrada más allá de ser aeronaves aisladas.

La unidad está certificada para operar de noche con NVG en forma integrada a elementos de  exploración y ataque propios de la AE. Esta actividad se lleva a cabo con equipamiento propio y altos niveles de seguridad y confiabilidad. Durante el  Ejercicio Vicuña en el horizonte, en el Noroeste, se ejecutaron varias operaciones aeromóviles nocturnas, empleándose  aeronaves y equipos en tierra, en  lo que se denomina Ambiente Geo­gráfico Particular, muy exigente y difícil, que requiere poseer un alto nivel de adiestramiento que posibilite este tipo de acciones.

Al igual que con el Fast Rope, cuando se recibieron los accesorios necesarios para el retorno al servicio de las grúas de rescate Goodrich 42305, se inició un proceso de certificación y la calificación de las tripulaciones, tanto de mecánicos cómo de pilotos, para la operarla. Una vez superada esta etapa, se pasó a una segunda fase, la habilitación de la tripulación completa. El equipo lo emplea un team de dos mecánicos de la aeronave. En la actualidad todas las tripulaciones se encuentran certificadas para ello.

Desde hace ya más de diez años la AE asumió la tarea de apoyar a los brigadistas en la lucha contra incendios, llevando carga y personal y realizando evacuaciones, tareas estas que deben ser cumplidas en muy poco tiempo sobre grandes espacios, generalmente inaccesibles por tierra. Se opera en el ataque directo al fuego por medio de un sistema denominado Bambi-Bucket, más conocido como helibalde, que puede arrojar hasta 1.500 l. de agua en cada intervención. Se incorporaron 4 equipos durante 2020 realizando las primeras pruebas junto a los cuerpos de bomberos de la Policía Federal durante la primera quincena de agosto. Durante estas pruebas se produjo un fallo en el sistema de disparo del balde, en una caja de mando del sistema. Ante la imposibilidad de  conseguir las refacciones con la celeridad requerida, es el Batallón de Abastecimiento y Mantenimiento de  Aeronaves 601 el que tomó la decisión de  diseñar y construir un sistema alternativo.

En tiempo record se comprobó que el funcionamiento es correcto y se envió la información al fabricante para homologar el empleo del sistema y, a su vez y cómo establece la normativa, lo certificó la autoridad nacional competente. Superadas estas alternativas comenzó el proceso de habilitación de las tripulaciones, que la lograron en agosto, lo que permite que inmediatamente se desplegaran 4 Huey II en la Provincia de Santa Fe, afectada por incendios de gran magnitud, utilizándose el sistema por primera vez en una situación de real combate al fuego. Todas las tripulaciones del Batallón están certificadas en el empleo del Bamby Bucket.

La unidad tomó parte de un ejercicio con el Ejército de Brasil en el campo de instrucción de Barao de Sao Borja, en Santa María y Rosário do Sul. Para su rea­lización se dispuso el envío de 3 Huey II con 18 oficiales y suboficiales. Para concretar este despliegue de máquinas y hombres fueron fundamentales las acciones complementarias del Batallón de Abastecimiento y Mantenimiento de Aeronaves 601; apoyo de combustible con unidades del Comando de AE en Entre Ríos y de la Sección de Aviación de Ejército 3 de Paso de los Libres (Corrientes), además del apoyo del personal de otras unidades necesario para cumplir con las exigencias de soporte a efectivos del EA en las operaciones en desarrollo. Las misiones realizadas durante el ejercicio se cumplieron bajo la forma de una fuerza de tareas combinadas a nivel de Brigada.

El Batallón de. Asalto 601 participó en la unidad combinada junto a elementos del Comando de Aviación de Ejército de Brasil. En esta oportunidad se llevaron a cabo operaciones donde se recurrió a Fast Rope y se ejecutó el adiestramiento en vuelo; alistamiento de aeronaves y equipos de misión; confección de documentación y coordinación necesaria para salir del país y con personal del Ejército de Brasil para el ingreso y movimiento aéreo dentro de ese país, cuarentena previa a la salida; movimiento aéreo dentro de Brasil; ejecución de operaciones aeromóviles en las localidades de Santa María y Rosario do Sul; regreso a Campo de Mayo y cuarentena posterior.

Escuadrón de Aviación de Exploración y Ataque 602

El Escuadrón de Aviación de Exploración y Ataque 602 ha sido una de las unidades más activas, ya que no solo participó mucho de la Manuel Belgrano, sino que además llevó a cabo todas las operaciones previstas para el año militar. Se pueden enumerar las siguientes: cursos de vuelo con NVG, navegación táctica aérea, tiro aéreo diurno y nocturno con cohetes de 105 mm., pod de ametralladoras coaxiales de 7,62 mm. y apuntadores de puerta, ejercicios estos llevados a cabo en la Guarnición Militar de Campo de Mayo y en el campo de instrucción Los Cerrillos, en la localidad de Azul. en la Provincia de  Buenos Aires.

Con estos cursos se pudieron certificar las tripulaciones en los diferentes procedimientos de vuelo, imprescindibles para realizar las misiones de apoyo por medio de sus propios medios aéreos al componente terrestre, apelando a un elemento real, no a través de imágenes o gráficos. Recibió los primeros 4 helicópteros Agusta–Bell 206B-1 de un total de 20 que está previsto incorporar. Se concretó el apoyo mediante personal y aeronaves a la  Operación Marval en las localidades de Orán y Tartagal, en la Provincia de Salta, y el soporte al sistema nacional de manejo del fuego en la de Santa Fé.

Escuela de Aviación de Ejército

La Escuela de Aviación de Ejército, anteriormente denominada Departamento Escuela del Comando de Aviación de Ejército, cuando tenía un rango inferior, comenzó a funcionar en 1971 formando a los pilotos tanto en aviones cómo en helicópteros. En 1989, por Decreto firmado por el presidente Carlos Saúl Menem, se creó y a partir de este momento ha formado aviadores militares de avión, no solo para el Ejército sino para la Armada Argentina con la cual se desarrolló un fuerte vínculo de coo­peración, siendo esta la que adiestraba a los pilotos de ala fija del Ejército y este a los de rotatoria de la Marina. Adicionalmente, se llegó a instruir a otros de Fuerzas Armadas de países vecinos, cómo  Uruguay, Paraguay y Chile; y de fuerzas de seguridad de Argentina: Policía de la Provincia de Buenos Aires, Gendarmería Nacional y Prefectura Naval.

A partir del año 2009, el Ministerio de Defensa (MINDEF), en la búsqueda de unificar la formación básica de pilotos de helicóptero de las FFAA y de esa manera, adicionalmente, abaratar costos operativos, decide crear un solo centro que forme a los pilotos de helicóptero. Es por eso  que selecciona al Ejército para que sea este el formador de todos, al ser el mayor operador de ese tipo de aeronaves del país. Es así que comenzaron los estudios para diseñar un plan de estudios que abarque a las tres Fuerzas Armadas, que condujo a  lo que es hoy el Curso Básico Conjunto de Pilotos de Helicópteros, que desde sus inicios no ha dejado de recibir y formar a aviadores de países vecinos, como de la Armada de Uruguay.

foto: El mantenimiento de las aeronaves es permanente y efectivo, disponiendo de personal altamente capacitado y herramental adecuado

Con el transcurso de los años la formación de pilotos ha ido mutando en busca de un ideal, que se logró en 2018. La nueva metodología consistió en que el total de los cursantes completen una iniciación en el vuelo a partir de un simulador de Frasca que permite entrenar en el vuelo instrumental, para luego pasar al entrenador terrestre, el Cicaré CH-4, fundamental para el adiestramiento, pues en él se pueden observar las reacciones y coordinación del cursante de forma tal que mantenga dominado al helicóptero. Superados estos pasos, realizan hasta 80 horas de vuelo en Bell 206B3 y los recientemente incorporados Agusta–Bell 206B1. Esto es sólo la formación práctica, que esta complementada por un cúmulo de horas de cátedra dónde se estudian las distintas materias.

Las secciones de Aviación de Ejército

Las secciones de Aviación de Ejército distribuidas en el país también realizaron todo tipo de misiones operacionales previstas y las que se implementaron a  partir del Operación Manuel Belgrano.

-Sección de Aviación de Ejército de Montaña 5 (Provincia de Salta): Realizó el apoyo la 5ª Brigada de Montaña y unidades dependientes a través de vuelos de traslado de su comandante; instrucción de apoyo de Aviación de Ejército; inserción y extracción de patrullas, ejecución de maniobras de rappel y diseminación de buzos. También transportó en varias oportunidades a autoridades. Dio apoyo directo a las operaciones en el contexto Integración Norte/Marval desde las localidades de Tartagal y Orán; y a la AE en el Operativo de Fronteras, así como evacuaciones sanitarias para Protección Civil.

-Sección de Aviación de Ejército de Montaña 6 (Provincia de Neuquén): Llevó a cabo a lo largo del año 2020 vuelos de apoyo a los cursos dictados por la Escuela Militar de Montaña; instrucción de embarque y desem­barque al personal orgánico del Batallón de Ingenieros de Montaña 6 y Compañía de Comunicaciones de Montaña 6. Las fuertes nevadas producidas en el  invierno  provocaron vuelos de apoyo a la comunidad: 1 Huey II se trasladó a Laguna Blanca, donde después de coordinar con las autoridades de la Provincia y de Protección Civil del Ministerio de Seguridad y Justicia se transportaron, 100 módulos alimentarios y medicinales a pobladores aislados por un temporal en la Provincia de Río negro; y se prestó apoyo sanitario a los ejercicios finales de las unidades dependientes del Comando de la Brigada de Montaña 6. La Escuela Militar de Montaña da inicio al año militar con el Curso de Actualización de Instructores y Subinstructores Militares de Andinismo, el de Montaña Estival y el de instructor Militar de Andinismo. Para llevar a cabo estas misiones la Sección efectuó vuelos de transporte de personal y carga en los sectores de instrucción de los cerros Catedral y Tronador y pampa linda. Complementariamente, realizó misiones de evacuación  sanitaria, por lo que se pudo asistir a personal de cursantes, instructores y subinstructores que lo requirieron. La actividad se prolongó todo el año y continuó con el  apoyo a la Brigada de Montaña 6 y envió un helicóptero al Campo de instrucción Pulmari para prevención  sanitaria a las acciones de condiciones de tiro con armas portátiles, mortero y tiro de artillería que se realizaron por parte del Regimiento de Infantería de Montaña 21, el Grupo de Artillería 16 y el Grupo de Artillería de Montaña 6.

-Sección de Aviación de Ejército de Montaña 8 (Provincia de Mendoza): Realizó  similares acciones que el resto de las unidades de la AE, cumpliendo las misiones que imponía la Operación Manuel Belgrano, ubicando los sitios para que operaran los helicópteros para el traslado de pacientes afectados. En lo que respecta a las actividades propias del Ejército, efectuó las siguientes: clases de perfeccionamiento teórico-prácticas relativas a montaña y carga externa, capacitación imprescindible para las tripulaciones para poder realizar operaciones y procedimientos de vuelo específicos de la actividad en alta montaña y estar en condiciones de brindar apoyo aéreo al componente terrestre, la Brigada de Montaña 8, con ascensiones al cerro Aconcagua para la búsqueda y rescate de una patrulla del Regimiento de caballería de Exploración de Montaña 15; reconocimiento aéreo y apoyo a cursos dónde era necesaria una eventual evacuación sanitaria. La Sección construyó un  entrenador terrestre con la finalidad de adiestrar virtualmente a las tripulaciones en los procedimientos de cabina, comunicaciones, vuelo instrumental y aplicaciones de instrucción con un bajo costo y reducida inversión, logrando así vincularlo en forma remota con el  proyecto ETAR (Entrenador táctico de Aviación en Red), desarrollado en la Escuela de Aviación de Ejército, entrenando en operaciones aéreas específicas. En lo que respecta al material de vuelo, en los Aérospatiale (hoy Airbus Helicopters) SA315B Lama, se llevó a cabo la inspección especial por  corrosión programada cada 24 meses al AE-387 y una mayor al AE-390, que estaba inactivo desde hacía dos años, con la cooperación de personal del Grupo Técnico de la IV Brigada Aérea de El Plumerillo de la FAA.

-Sección de Aviación de Ejército 9 de Comodoro Rivadavia (Provincia de Chubut): se retomaron operaciones que  habían sido dejadas de lado junto a la Brigada Mecanizada 9, perteneciente a la Guarnición Militar Comodoro Rivadavia, con vuelos nocturnos y carga externa; de instrucción, teoría de procedimientos aeromóviles al personal de la Brigada Me­ca­nizada 9, que permitieron la ejecución de misiones de tiro, utilizándose ametralladoras MAG de 7,62 mm. por el artillero de puerta, para lo cual se dividió en dos partes, teórica y práctica, que se realizó en diciembre. El año 2020 fue un año de intensas nevadas en la Patagonia argentina, por lo que las secciones de AE se vieron envueltas en misiones de asistencia a los pobladores que quedaron aislados por la nieve. En el caso de esta Sección  se recibió un pedido de ayuda del Gobierno de Chubut, desplazando los medios disponibles a la zona de El Maiten/Cushamen junto al personal de defensa civil de esa Provincia. Se realizaron otras acciones, como apoyo  aéreo para búsqueda y rescate de personal civil extraviado en el área de Comodoro Rivadavia; ejercicios realizados junto al Hospital Militar de esa ciudad en las que se realizaron misiones de MEDEVAC/CASEVAC de evacuación médica y de heridos; apoyo aéreo a la Brigada Mecanizada 9 efectuando reconocimientos médicos para la incorporación a aspirantes a soldados voluntarios en Esquel, Río Mayo; Sarmiento, Trelew y Puerto Madryn, además de diversos traslados de jefes de unidades del EA.

-Sección de Aviación de Ejército 11 de Río Gallegos (Provincia de Santa Cruz): Lo mismo que el resto de las unidades, estuvo marcada por el apoyo a la Manuel Belgrano. Brindó apoyo al Comando de la Brigada Mecanizada 11, en diversas actividades de esa gran unidad de combate, ya sea trasladando personal a grandes distancias entre las guarniciones militares de Rospentek, Santa Cruz y Comandante Luis Piedrabuena. Desarrolló trabajos de mantenimiento de y vuelos de entrenamiento para cumplir con las exigencias básicas mínimas emanadas del  Comando.

foto: La clave de la efectividad, su gente

-Sección de Aviación de Ejército de Monte 12 (Provincia de Misiones): apoyó al Curso Básico de Monte a través de maniobras de sembrado de nadadores de combate mediante maniobras de rappel a nivel de subunidad. Se llevó a cabo también un ejercicio con la Brigada de Monte XII, con la inserción de patrullas del Escuadrón C Monte 12, efectuando carga interna de abastecimiento, así como prácticas de primeros auxilios y extracción de personal dentro de  aeronaves. Se efectuaron otros con la Compañía de Cazadores 18 en su zona de responsabilidad y el apoyo al traslado del ministro de Defensa en la Brigada de Monte 12.

- Batallón de Abastecimiento y Mantenimiento de Aeronaves 601, ubicado en el Aeródromo de Campo de Mayo y es el taller y depósito central de mantenimiento aeronáutico que posee la Fuerza. Cuenta con habilitación de Organismo Técnico de Mantenimiento Aeronáutico (OTMA) EA-001. De vital importancia, cuenta con una red de talleres satélites (OTMASAT) desplegados a lo largo y ancho de Argentina, que forman parte orgánica de las diferentes unidades de vuelo, compuestas por 8 secciones de Aviación y 4 en  Campo de Mayo. Es una unidad táctica dependiente del Comando de Aviación de Ejército que debe estar en capacidad de proporcionar el apoyo directo y el general de II y III nivel de abastecimiento y mantenimiento sobre la totalidad de las aeronaves de la AE. Sin duda alguna su mayor capacidad es la adquirida para la conversión de los UH-1H a Huey II, que implica la habilitación para instalar el kit estructural y realizar la conversión del motor y transmisión. De la mano de esta transformación ha adquirido capacidades adicionales, como la inspección mayor del motor Honeywell T-53 y de componentes dinámicos de Bell UH-1H, Huey II, 212, 206B3 y AB206B1, que han permitido que, bajo la modalidad de traslado de taller se haya podido formar al personal de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) y brindar entrenamiento durante el trabajo (on the job training) a su personal y posibilitar así que la empresa estatal obtenga su propia habilitación, objetivo estratégico autoimpuesto por el Comando de AE. Destaca como gran fortaleza su capacidad de desplegar equipos móviles de mantenimiento en poco tiempo por todo el territorio nacional con propios medios de la AE para apoyar al mismo ritmo en que se producen las operaciones del componente aéreo de la fuerza.

Texto: Luis Piñeiro

Fotos: Guillero Sentis y EA


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