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La Marina estadounidense lanza por primera vez misiles Hellfire desde un buque LCS

La Marina estadounidense ha informado de la primera prueba de lanzamiento, a finales del pasado mes de febrero, de misiles superficie-superficie Hellfire desde uno de los buques de combate del litoral (LCS), concretamente el USS Detroit (LCS 7). Se realizó el lanzamiento de tres misiles Hellfire del tipo Longbow, que emplean guiado por microondas, variante elegida por la Marina frente a otras opciones para equipar los buques de combate del litoral. El lanzamiento formaba parte de las llamadas Pruebas Estructurales de Lanzamiento (Structural Test Firing o STF) en las costas de Norfolk, Virginia, en la costa atlántica. Se evalúa la capacidad de las estructuras y equipos del buque para operar satisfactoriamente tras el lanzamiento de los misiles y estudiar los niveles de ruido, emisión de humo o vibraciones en el buque.

Estas pruebas forman parte del programa de desarrollo del llamado Módulo de Misiles Superficie-Superficie (Surface to Surface Missile Module o SSMM), que a su vez forma parte de Paquete de Misión de Guerra de Superficie. Estas pruebas han supuesto la primera vez que se realizaba un lanzamiento vertical de misiles desde un buque LCS y la primera vez que se lanzaba un misil desde el SSMM desde un LCS.

El paquete de misión de guerra de superficie (Surface Warfare Mission Package o SUW MP) está destinado a destruir amenazas de superficie de escasa entidad o asimétricas o bien contra objetivos a corta distancia en el entorno del litoral. A finales de este año comenzarán otras pruebas similares en el USS Milwaukee (LCS 5), que permitirán obtener la Capacidad Operativa Inicial (IOC por sus siglas en inglés) en 2018.

Está formado básicamente por dos cañones MK 46 de 30 mm., (Gun Mission Module) los misiles Hellfire (Surface to Surface Mission Module), el armamento del helicóptero MH-60R embarcado (Aviation Module) y dos embarcaciones hinchables de casco rígido de 11 metros de eslora (Maritime Security Module). Con estos sistemas de armas se pretende disponer de medios para destruir ataques de enjambres de buques ligeros o embarcaciones rápidas más allá del alcance de los cañones de MK 46.

A diferencia de los Hellfire empleados desde helicópteros o vehículos no tripulados, el empleado por los LCS enciende su sistema de guiado por ondas milimétricas tras el lanzamiento. Una ventaja es que el helicóptero del LCS, un MH-60R, o incluso vehículos aéreos no tripulados puede actuar designando el objetivo sin necesidad de emplear laser.

Antes de validar el lanzamiento vertical de los Hellfire desde un LCS se realizaron en octubre del año pasado pruebas para comprobar la viabilidad del llamado Missile Exhaust Containment Structure o MECS, el cargador para los misiles Hellfire que debe soportar y evacuar las elevadas temperaturas y el fuego y los gases que se producen durante el lanzamiento de cada misil.

El USS Detroit (LCS-7) es uno de los buques LCS de la clase Freedom, que dispone del denominado espacio multimisión  en la popa de la superestructura, entre los dos módulos de cañones de 30 mm. y el lanzador de misiles Sea-Ram. Los LCS de la clase Independence disponen del espacio multimisión para estos misiles posiblemente en la zona de cubierta en proa, tras el cañón Bofors de 57 mm. y delante del puente.

Defensa contra enjambres

La protección contra la amenaza que suponen las embarcaciones pequeñas y rápidas que atacan en gran número supone un reto para los buques de guerra actuales. Para ello se están dotando de armamento y sistemas de detección que les permitan conocer lo antes posible la presencia de estas embarcaciones y destruirlas a la mayor distancia posible.

Un ejemplo reciente fue el ataque que sufrió el pasado 30 de enero la fragata saudí Al Madinah a cargo de tres lanchas yemeníes. Posteriormente se ha afirmado que la lancha que impactó contra la fragata sería no tripulada, desarrollada con tecnología de procedencia iraní. Así al menos lo afirma el vicealmirante estadounidense Kevin Donegan, comandante de la 5ª Flota, precisamente la que opera en el Golfo Pérsico, Mar Rojo, Mar Arábigo y la costa este africana. Tal como nos hicimos eco en defensa.com, una de las tres lanchas impactó con la fragata, provocando una explosión y un incendio, la muerte de dos marinos y heridas a otros tres

Donegan no solo afirma que se emplearon medios a control remoto, sino que asegura que esa tecnología procede de Irán. Se basa en las incautaciones de armas en Yemen procedentes de Irán, régimen que estaría apoyando a los hutíes que se enfrentan a la coalición árabe liderada por Arabia Saudí. Por tanto no se trataría de embarcaciones suicidas, sino de lanchas modificadas para ser empleadas como armas y controladas a distancia desde otra embarcación o desde tierra. Hay que recordar que uno de los primeros sitios donde se concibió el uso de embarcaciones operadas remotamente como arma es precisamente el estrecho de Ormuz, donde Irán habría desarrollado esta tecnología como forma de enfrentarse a los medios occidentales, especialmente los estadounidenses.

Acciones como esta dejan claro la necesidad de muchas marinas de guerra modernas de dotarse con tecnologías y sistemas de armas contra-enjambres o counter-swarms, siendo el de las embarcaciones ligeras armadas o suicidas precisamente el caso más ilustrativo para este tipo de amenazas. En este entorno los objetivos son de escasa entidad, no blindados y sobre todo “time-critical”, es decir se presentan y desaparecen rápidamente.

En muchas ocasiones, los buques no disponen de armamento ni sistemas de detección adecuados para esta amenaza, resultando ineficaces los cañones navales de grueso calibre o los misiles antibuque de largo alcance. Este tipo de sistemas emplea diferentes opciones, que van desde cañones multitubo como los empleados para defensa aérea próxima, estaciones de armas de empleo remoto de calibres que van desde los 12,70 mm. a los 30 mm, munición prefragmentada para los cañones principales del buque o misiles ligeros que puedan ser disparados en salvas.

La cercanía a la costa y el ataque múltiple reducen el tiempo para la toma de decisiones, con lo que, de no poder abatir todas las amenazas, se corre el riesgo de sufrir serios daños en un buque, sin haber recurrido a sofisticados misiles antibuque. Algunos fabricantes ofrecen estaciones de armas de empleo remoto con los habituales cañones de 20 a 35 mm. pero también se incluyen misiles anticarro de corto y medio alcance como complemento del arma principal, encontrando ejemplos con misiles del tipo Spike, Griffin o Hellfire, caso de los LCS como hemos visto. (José Mª Navarro García)

Fotografías:

·Lanzamiento del Hellfire desde el LCS (US Navy)

·Uno de los misiles abandona el buque (US Navy)

·El Missile Exhaust Containment Structure o MECS (US Navy)

·El USS Detroit (LCS-7) próximo a las costas de Mayport (US Navy)

Vídeos: (US Navy)


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