Actualidad
Spanish Chinese (Traditional) English French German Italian Portuguese Russian

A falta de colocarle el último bloque, Navantia bota el BAM Furor

Tras posponerse por dos veces la ceremonia oficial de botadura en Ferrol (La Coruña), debido a la conflictividad laboral extremada por el sindicato nacionalista gallego CIG, Navantia, en el marco de un acto interno de trabajo ha puesto a flote el futuro Buque de Acción Marítima (BAM) Furor.  Dado que no se ha celebrado una de las habituales ceremonias de bautizo y botadura, el futuro navío, al que falta por instalar el último bloque que incluye el puente de mando y el palo, se sigue denominando construcción nº 216.

La construcción de este nuevo BAM para la Armada española se estaba realizando prácticamente en paralelo a la otra del mismo tipo, el Audaz, en San Fernando (Cádiz), y que era amadrinado por la ministra de Defensa María Dolores de Cospedal y botado en marzo, tal como  informó defensa.com. Desde hace meses, una huelga encubierta por la no aplicación del término de asimilación en el III convenio colectivo, que los sindicatos de las factorías de la Ría de Ferrol denominan como “medidas no colaborativas”,  tiene paralizado el montaje del último bloque del futuro BAM Furor. La solución de la situación se cerraba negativamente tras una reunión del comité de empresa, celebrado el 7 de septiembre, en el que tres de los sindicatos que componen el comité (CC.OO, UGT, y MAS) estaban a favor de finalizar con el bloqueo a la construcción en tanto el sindicato CIG decidió seguir con la huelga.

La postura del CIG (Confederación Intersindical Gallega), un sindicato de corte nacionalista extremo, ha sido compartida por buena parte de la plantilla, lo que determinó que la empresa se decidiese a poner a flote la construcción nº 216 en un acto de trabajo que tenía lugar a las 18:38 horas, aprovechando la pleamar, del 8 de septiembre, por lo que el futuro navío ya está atracado en los muelles de la empresa de Ferrol. A pesar de esta conflictividad, la empresa se ha comprometido con la Armada en que entregará el barco en la fecha establecida en el contrato, prevista para el próximo año.

La postura del CIG perjudica además a los trabajadores de la industria auxiliar, que no puede acometer una serie de trabajos sin estar completado el BAM, como los de pavimentación, cableado, forraje, etc. Incluso esta falta de carga de trabajo para las auxiliares, la máxima reclamación de los sindicatos de la Naval, llevaría a propiciar despidos en éstas, según manifestó el actual presidente del comité de empresa, Javier Galán (CCOO), al Diario del Ferrol.

Una vez en el agua se espera que la construcción continúe sin problemas. Estas políticas sindicales no favorecen la obtención de más pedidos para los astilleros de Navantia en Galicia, ya que los potenciales clientes podrían solicitar que se construyesen en la Bahía de Cádiz o Cartagena. (Julio Maíz Sanz)

Fotografía: Imagen de la puesta del bloque de quilla del BAM Furor. Foto: Navantia.


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.