Actualidad
Spanish Chinese (Traditional) English French German Italian Portuguese Russian

Se abre la puja para la venta como chatarra del portaaviones “Príncipe de Asturias”

El Boletín Oficial del Estado (B.O.E.) de este miércoles recogía el anuncio de apertura de la puja por el que fuera el buque estrella de la Armada española, el portaaviones “Príncipe de Asturias”. En el anuncio de la Junta Delegada de Enajenaciones y Liquidadora de Material del Cantábrico se especifica que el precio de salida es de 4.845.417,39 euros, y que las empresas interesadas en adquirirlo para achatarrarlo tendrán dos meses para presentar ofertas. Si quedara desierta, se volverá a abrir la puja hasta tres veces con un precio de salida inferior en un 15% en cada una de ellas.

El buque permanece en el dique 7 del astillero de Navantia en Ferrol desde el 8 de febrero del 2013 a donde llegó procedente de la base naval de Rota, realizando su última travesía. Posteriormente comenzó un periodo de desarmado y valoración de equipos y materiales entre útiles e inútiles que ya ha finalizado. Los elementos que han podido ser aprovechado se han desmilitarizado o retornado a la cadena logística.

Fue el 13 de diciembre de 2013 cuando llegó la fecha fatídica de baja tras 25 años de servicio. Hay que recordar que el Príncipe de Asturias fue dado de baja no por motivos técnicos sino por los efectos de la crisis económica que azotó al Ministerio de Defensa desde 2008 y que impidió asignar los fondos necesarios para su modernización, pendiente desde 2005. Desde que comenzaron en 2008 los recortes en el Ministerio de Defensa, la Armada ha tenido que dar de baja 25 buques, incluyendo al Príncipe de Asturias, cuando aún disponía de vida útil por delante.

Junto con los buques anfibios “Castilla”, “Galicia” y “Juan Carlos I”, el “Príncipe de Asturias” formaba el Grupo-2 de la Fuerza de Acción Naval de la Flota, encargado de proporcionar a la Armada la capacidad de proyección sobre tierra. Construido en los astilleros de Ferrol de la Empresa Nacional Bazán (hoy Navantia), el “Príncipe de Asturias” entró en servicio en 1988, convirtiendo a la Armada española en una de las seis marinas del mundo con capacidad para desplegar un grupo de combate aeronaval a disposición de organizaciones como la OTAN o la UE, o bien para garantizar cualquier operación en el marco de la defensa nacional que fuese requerida.

Tras no conseguir ningún cliente internacional, para el buque, la última esperanza llegó en mayo del año pasado cuando se puso en marcha una iniciativa para evitar que el portaaviones tuviera este triste final. Los senadores Manuel Altaya Lavall (PP) y Emilio Alvarez Villazán (PSOE) firmaron un manifiesto junto a otros integrantes del XXXIV Curso de Defensa Nacional del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN).

En ese manifiesto se recordaba el valor histórico del buque como símbolo de la España de la Transición y monumento de la España democrática. Se intentaba así dar una salida más honrosa al buque, opción que requeriría de algún tipo de patrocinio y compromiso de la Administración para mantener vivo un símbolo militar de la época de mayor progreso económico y social de nuestra Historia. Se propuso un uso museístico o reclamo turístico para lo que hacía falta no solo patrocinio, son una cultura de defensa a la altura de países como Estados Unidos o Reino Unido donde es habitual que este tipo de buques emblemáticos sea salvado del desguace. (Texto: José Mª Navarro García)

Fotografías:
·El Príncipe de Asturias espera su triste final en Ferrol (autor)
·El portaaviones en sus mejores tiempos (Armada)


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.