Llevamos años oyendo hablar de que la presencia de flotas en las inmediaciones de una costa hostil o posiblemente hostil era prohibitiva. Que la inserción de medios aéreos, y en especial de operaciones anfibias con helicópteros desde la costa eran inviables. Lo sucedido en los últimos meses en aguas del Caribe y en especial los hechos acaecidos en la madrugada del 3 de enero en Venezuela, demuestran que la inviolabilidad de una costa defendida con medidas Anti-Acceso/Denegación de Área, (A2AD), no dejan de ser más que siglas de un acrónimo, sin más fuerza que su fama, no probada.
Las actuales amenazas A2AD tienen su origen cuando los soviéticos en la Guerra Fría, sabedores de su desventaja en el ámbito naval y su desfavorable posición para acceder a los océanos, crearon una serie de medios, aviones y misiles principalmente, para limitar la libertad de acción de los grupos de portaaviones americanos. La tercera crisis del Estrecho de Taiwán (1995/96), en la que el Presidente Clinton envió a la zona hasta tres grupos de portaaviones, supuso para los chinos una tremenda humillación que les hizo reflexionar y reaccionar para que esa superioridad no volviera a producirse. Los análisis de inteligencia chinos sobre la operación Desert Storm dedujeron que la clave del éxito fue la habilidad de desplegar fuerzas dentro del Teatro de Operaciones con un mínimo de riesgo o interferencias del enemigo. De ello concluyeron que, en caso de una guerra con EEUU, había que impedir el despliegue de sus fuerzas. Para ello desarrollaron las capacidades A2AD. (1)
Consideraciones
El ex CNO de la US. Navy, Alte John Richardson, en octubre del 2016, algo cansado de escuchar la dificultad de sobrepasar las medidas A2AD, dijo: “La Marina evitará utilizar el término A2AD como acrónimo independiente, ya que puede significar muchas cosas para diferentes personas o casi cualquier cosa para cualquiera”. Richardson consideró que el término A2/AD era una palabra de moda, vaga y excesivamente simplista que describía no tanto una realidad cómo un deseo, que no tenía un resultado garantizado, y estaba demasiado centrada en la defensa, lo que obstaculizaba el pensamiento estratégico.
Instó a la US Navy a centrarse en superar esas barreras en los mapas y desarrollar kill webs (integración de los dominios en una sola red o web), para futuras operaciones, y potenciar la flexibilidad, y la acción conjunta, viendo el concepto, más como una forma nueva de hacer la guerra, que como una barrera nueva e insuperable. Richardson sostuvo que dibujar arcos en un mapa tergiversaba la realidad y que había que potenciar capacidades, como la obtención generalizada de imágenes en tiempo real y la guerra cibernética, y electrónica y centrarse en conceptos adaptables.
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Capas (A2AD) de China en 2016. Fuente: Imagen de la Oficina de Inteligencia Naval.
Para Richardson evitar la aproximación de una fuerza aeronaval con A2/AD, era complejo, y el término implicaba prohibir, de forma errónea, una zona de exclusión para las fuerzas navales (3). Consideraba el Alte que el término A2AD, era un "cajón de chatarra intelectual", una acrónimo que combinaba diversos desafíos pero carecía de un significado preciso. (4) Para Richardson, el término se centraba demasiado en la defensa y la negación, ignorando la posibilidad de que las fuerzas operaran de manera diferente, la flexibilidad anfibia, por ejemplo, en entornos disputados. (5)
Operación Absolute Resolve
La incursión llevada a cabo durante la madrugada del 3 de enero de 2026 fue el resultado de una operación multi-dominio, cuidadosamente planeada, en la que la superioridad aérea, como en cualquier operación anfibia, fue condición sine qua non frente a un adversario que, contaba con una defensa considerable. La Operación Absolute Resolve, para efectuar una hot extraction del ex Presidente Maduro y su mujer, combinó superioridad aérea, ISR persistente, guerra electrónica, ciberespacio y una inserción quirúrgica de fuerzas especiales en su bunker de Caracas.
Conocer primero para romper la burbuja defensiva
La operación comenzó meses antes. Plataformas ISR estratégicas y tácticas, incluyendo RQ-170 Sentinel, activos espaciales y sensores aerotransportados, permitieron reconstruir con precisión el orden de batalla antiaéreo venezolano, identificar ciclos de operación de radares, ventanas de mantenimiento, redundancias C2 y patrones de reacción. También contó con agentes de inteligencia infiltrados en Caracas desde hace meses, quienes confirmaron, el orden de batalla (ORBAT) y la disposición real de las defensas alrededor de la capital, dejando claro, cuáles eran las capacidades nominales y las realmente operativas, para definir los sistemas que debían ser destruidos, degradados electrónicamente y los que sólo deberían ser aislados del sistema de mando. Con esta información el mando de la operación supo en todo momento cual era el estado real del sistema de defensa aérea venezolano, actualizado en tiempo real, durante la noche de la operación.
Una defensa potente pero de papel
En enero de 2026, Caracas estaba protegida por una defensa aérea multicapa que incluía:
- S-300VM Antey-2500, como vector de negación de área de largo alcance.
- Buk-M2E y S-125 Pechora-2M, cubriendo capas media y baja.
- Sistemas de guerra electrónica de origen chino, orientados a interferencia radar y enlaces de datos.
- Su-30MK2, asignados a la defensa aérea de área y punto.
- Drones de origen iraní ensamblados localmente, empleados para vigilancia y disuasión.
Este conglomerado proporcionaba una arquitectura A2/AD potente para el ámbito de Hispanoamérica. Sin embargo, su diseño resultó insuficiente para detener la Incursión Anfibia de Estados Unidos, con un volumen de medios, adiestramiento, y capacidad de ISR que muy pocos países pueden tener.
La rápida Supresión/Destrucción de Defensas aéreas enemigas (SEAD/DEAD)
La fase aérea inicial se desarrolló durante las primeras horas del 2 al 3 de enero. En menos de 30 minutos, el Componente Aéreo Conjunto ejecutó una campaña SEAD/DEAD de alta densidad, para eliminar cualquier riesgo operativo para la inserción y extracción del Grupo Aero-táctico que desplegó a las unidades para llevar a cabo la incursión. Pero para ello colaboraron, además de los buques de la US Navy, más de 150 aeronaves, basadas en la mar y en bases terrestres:
F-22 Raptor y F-35A/B Lightning II, en misiones de penetración stealth.
EA-18G Growler, degradando sensores, radares y comunicaciones.
F/A-18E/F Super Hornet y B-1B Lancer, empleando municiones de precisión.
E-2D Hawkeye, E-3G Sentry y nodos BACN, gestionando el espacio aéreo.
Drones ISR y armados, confirmando daños y redirigiendo fuegos en tiempo casi real.
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La Defensa Aérea de Venezuela, defensa.com (Felipe Ríos, 1 de marzo de 2020)
Las Defensas aéreas enemigas, baterías S-300VM, Buk y Pechora habrían intentado responder, pero al parecer lo hicieron de forma fragmentada y sin coordinación efectiva, por lo que quedaron rápidamente fuera de combate o desconectadas del sistema de mando. Ataques contra infraestructuras, de energía y comunicaciones, aceleraron el colapso funcional de la red defensiva.
Incursión con superioridad aérea total
Con la red Surface to Air Missile (SAM) degradada, el siguiente paso fue impedir cualquier reacción desde el aire. Se neutralizaron pistas, hangares y nodos logísticos, mediante misiles de crucero lanzados desde plataformas navales, que impidió intervenir a los Su-30MK2. Por ello no hubo combates aire-aire y la superioridad aérea estadounidense fue total. Una vez garantizada la neutralización de la defensa antiaérea, comenzó la operación de extracción.
Helicópteros MH-47G y MH-60M del 160th Special Operations Aviation Regiment (Airbone) (SOAR) se infiltraron a muy baja cota desde el Caribe, protegidos por una burbuja aérea de cazas, drones armados y plataformas ISR. En la aproximación final y durante la extracción se registraron combates, incluidos impactos a uno de los helicópteros, que no alteraron los planes de la ejecución, lo que confirma que la defensa aérea venezolana ya no operaba como sistema, sino en focos aislados. (6)
Conclusiones
Lo sucedido en las primeras horas del 2 de enero, es un buen ejemplo de que ciertos tópicos como la inviolabilidad de una zona, en especial en la costa, protegida con medidas Anti Acceso - Denegación de área (A2AD), no es cierta. Un estudio metódico de inteligencia, el análisis de los medios adversarios que realmente tiene, su adiestramiento, su moral, su mantenimiento, y una acción decidida, pueden lograr que ese espacio que se consideraba invulnerable, se caiga como un castillo de naipes.
El colapso de la defensa venezolana bajo la Operación Absolute Resolve confirma que la eficacia de una arquitectura A2/AD no reside en la suma de sus componentes, sino en la resiliencia de su integración. La madrugada del 3 de enero demostró que un orden de batalla robusto en teoría, es irrelevante si el adversario posee la capacidad de fragmentar el mando y control (C2) antes de la fase de contacto.
La operación debe entenderse como el capítulo final de una larga campaña de erosión técnica y de inteligencia que provoco que las defensas venezolanas actuasen en un vacío informativo total. La misión tuvo éxito, no tanto por la precisión y velocidad de las fuerzas sobre el terreno, que también, sino porque el entorno operativo fue modificado para que cualquier resistencia resultara, técnica y tácticamente, improbable. (Juan Ángel López Díaz, Coronel de Infantería de Marina (Ret.). Miembro de AEME, Centro de Pensamiento Naval, Eurodefensa España)
1. La Amenaza A2AD vs. el concepto air-sea battle (asb)/joint concept for acces and maneuver in the global commons (jam-gc), Juan A. López Díaz, Coronel de Infantería de Marina (Ret.), CPN, nº25, 2018
2. From outside in to Mosaic Warfare, T.F. Behr, Alfundi Journal, 01/03/21
3. Being Realistic About Engagement with China and the A2/AD Threat, Steven Stashwick, The Diplomat, 23-09-2016
4. Moving beyond A2AD, Chris Dougherty, Center for a new American Security (CNAS), 03-12-2020
5. Rear Adm. Manazir Speaks On Allied Force Transformation, A2AD, Ed Timperlake and Robbin Laird , Breaking Defence, 11-10-2016
6. Cómo el dominio aéreo de EE. UU. desmanteló la defensa antiaérea venezolana para capturar a Nicolás Maduro, Gaston Dubois, Aviacionline2026, 04-01-2026






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