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Aviones de combate F-16: 37 años en la Aviación Militar de Venezuela

La incorporación del General Dynamics F-16 A/B Fighting Falcon al inventario de aviones de combate de la Aviación Militar de Venezuela (AMB) se realizó el 16 de noviembre de 1983, hace precisamente 37 años a la fecha, siendo la primera fuerza aérea de Latinoamérica en recibir un caza de última generación procedente de los Estados Unidos de América.

TUTOR ET ULTOR (Protector y Vengador), es la divisa del Grupo Aéreo de Caza Nº 16 de la aviación militar de Venezuela, teniendo bajo su responsabilidad la operación y mantenimiento del sistema de armas F-16 A/B operado por los escuadrones Caribes y Gavilanes.

La decisión de la FAV de adquirir los aviones General Dynamics F-16 a comienzos de la década de los años ochenta, planteó un gran reto tecnológico y operacional que fue asumido por la institución castrense con un alto sentido de responsabilidad y esmero en cada una de sus dependencias, superando con creces todas los objetivos, metas y expectativas planteadas. La transferencia tecnológica fue sido una labor ardua y exigente, que requirió de una gran dedicación y mística por parte de cada uno de los miembros del Grupo Nº16.

Los retos trazados durante estos treinta y siete años han sido materializados, donde cada una de las piezas fundamentales que integran la unidad han obtenido los más altos niveles de operatividad y funcionalidad. El éxito de ello ha radicado en la gran cantidad de horas de estudio y entrenamiento; constancia, dedicación, sentido del deber y apego al seguimiento de las normas técnicas y de seguridad por parte del personal de vuelo, así como también, el de mantenimiento.

Se han establecido importantes marcas y patrones, lográndose un alto nivel de rendimiento y excelencia, motivo por lo cual el Programa F-16 de Venezuela fue tomado en cuenta por el fabricante General Dynamics (hoy en día Lockheed Martin) como el Programa Modelo para todos aquellos países que poseen en su inventario o adquieran el sistema F-16.

Como testimonio de lo anteriormente mencionado, el Grupo Nº 16 ha recibido en tres oportunidades invitaciones de la USAF para participar en los prestigiosos ejercicios Red Flag, siendo la primera Fuerza Aérea Latinoamericana y además no perteneciente a la OTAN  en participar en este tipo de ejercicios de combate de gran renombre en el ámbito de la aviación militar mundial.

La actuación y figuración en estas maniobras de los pilotos, personal de mantenimiento y logística e inclusive los F-16, ha sido muy destacada colocando al Grupo Nº 16 y la AMV a un nivel de entrenamiento envidiable en el contexto internacional.

A pesar del embargo de tecnología y armamento impuesto por el gobierno de EEUU al régimen de Chávez y posteriormente Maduro, la AMV se las ha ingeniado para mantener en línea de vuelo operacional y listos para el combate a los F-16.

HISTORIA DEL GRUPO DE CAZA Nº16

En 1.980 el Alto Mando de la FAV inicia el estudio para la creación de una unidad de Caza que pueda llevar a cabo las necesidades de la defensa de la Nación hasta más allá del año 2.000. A mediados de los años setenta, en plena Guerra Fría, nuevos avances tecnológicos estaban revolucionando el mundo de la aeronáutica, quedando a la saga los sistemas de armas presentes en el inventario de la FAV.

En tal sentido, se establecen una serie de parámetros de comparación para evaluar los diferentes sistemas de armas que cumplan con el objetivo principal planteado. Para ello se tomaron como puntos de comparación, entre otros: maniobrabilidad, versatilidad, poder de fuego, radio de acción y sencillez de mantenimiento.

Entre los sistemas evaluados estuvieron los Dassault Mirage 2000 y Mirage 50, contemplando inclusive, la modernización de la flota de Mirage IIIE y 5 existente para el momento. El caza IAI Kfir C-7 fue evaluado igualmente, con características muy similares al Mirage; sin embargo,  el gran contendiente en este escenario fue el F-16, sistema que supero ampliamente en cada uno de los aspectos evaluados a todos los cazas en esta difícil decisión.

El Fighting Falcon se ajustaba a los requerimientos bosquejados y, por lo tanto, fue seleccionado tomando en cuenta también los criterios operacionales, logísticos y geopolíticos. Buena parte de los estudios de selección incluían análisis sobre la capacidad de la AMV para operar un sistema tan sofisticado que colocaría a Venezuela en una posición muy sólida en el contexto de su capacidad de defensa.

A finales del año 1.981, comienzan las conversaciones de Gobierno a Gobierno (Venezuela-EEUU) para la adquisición de 72 aviones F-16 con el fin de reemplazar la flota total de Mirage IIIE y 5 y, así activar la nueva unidad de caza. Tras largas discusiones por parte del Congreso de los Estados Unidos de América para aprobar la venta de estos sofisticados cazas a una nación latinoamericana, se acuerda vender solo 24.

En Mayo de 1.982 se firma el acuerdo para la compra de 18 F-16A y 6 F-16B del bloque 15, todo esto bajo el programa de venta de armas a naciones extranjeras Peace Delta, pero se presenta un escollo en el desarrollo de las negociaciones. En principio, el Congreso de USA recomendó la venta de la versión F-16/79. Este modelo posee prestaciones inferiores a las del F-16 A, primordialmente debido al cambio de la planta motriz P&W F-100 original, a la GE J-79 utilizada por el veterano F-4 Phamton.

Después de largas conversaciones entre los dos gobiernos, a finales del año 1.982, es aprobada la venta del F-16 con el turbofan P&W F-100, dando así inicio a la rigurosa selección del personal que operaría el sistema. El primer grupo estuvo conformado por seis pilotos y cincuenta y cuatro técnicos suboficiales, partiendo hacia Arizona, USA en Enero de 1.983.

Una vez finalizado el curso de entrenamiento, se logra obtener el primer récord de la unidad; el grupo pionero de pilotos y técnicos establecieron para la fecha, las máximas calificaciones nunca antes logradas por naciones que anteriormente habían realizado el entrenamiento, superando a la USAF, los países miembros de la OTAN que habían seleccionado el F-16 e inclusive la Fuerza Aérea de Israel.

El 31 de Agosto de 1.983 es creado mediante resolución del Ministerio de la Defensa el Grupo Aéreo de Caza Nº 16 conformado por los escuadrones 161 Caribes, 162 Gavilanes y 167 de Mantenimiento. Escasamente dos meses y medio más tarde, el día 16 de Noviembre del mismo año arriban al país los primeros seis F-16.

Alto Mando de la AMV el día de recepción de los primeros seis F-16 arribados a Venezuela hace 37 años.

El acto de recepción se realizó al día siguiente en la Base Aérea "El Libertador", contando con la presencia del Presidente de la República Dr. Luis Herrera Campíns, Alto Mando de las FAN, medios de comunicación y público en general.

Cinco de los aviones se encontraban en exhibición estática con diferentes configuraciones de carga bélica, pero lo más llamativo del acto, robando toda la atención de la concurrencia presente, fueron las maniobras aéreas realizadas por el Teniente Coronel Maglio Montiel (primer comandante del Grupo Nº16) a bordo de un F-16A, demostrando las excelentes cualidades de la aeronave, llegando a estar sometidos a 9G el binomio piloto-avión en algunas maniobras.

Maniobra 9G ejecutada por el Comandante Maglio Montiel

Dos años después, exactamente el día 20 de Noviembre de 1.985, la Fuerza Aérea Venezolana y en especial, el Grupo de Caza Nº16, se llenan de júbilo al recibir en la base aérea "El Libertador" procedentes de USA, los últimos F-16 de una flota total adquirida de 24 aviones.

En el acto de recepción, el Mayor de la USAF James Buckhey, adjunto del agregado aéreo militar de la Embajada de USA en Venezuela dio las siguientes declaraciones a la prensa nacional: " Los pilotos venezolanos están al mismo nivel de cualquier piloto del Mundo. Tienen una gran capacidad de asimilación que pusieron de manifiesto en los Estados Unidos durante su aprendizaje y ahora, aquí en Venezuela, cuando en tan corto tiempo todos los instructores ya son venezolanos".

Durante dos años estuvo arribando al país los F-16 en lotes de cuatro o seis aviones procedentes de Fort Worth, Texas, en vuelo directo hasta la ciudad de Maracay, abasteciéndose de combustible en el aire con la ayuda de los aviones cisternas KC-135 de la USAF.

En ese segundo aniversario, se logró la total autosuficiencia en la operación y mantenimiento del sistema, lo que anuló la necesidad de dependencia y apoyo técnico por parte de USA.

En total fueron 18 F-16 A con los siguientes seriales: 1041avión insignia, 0051, 6611, 8900, 0678, 3260, 7268, 9068, 8924, 0094, 6023, 4226, 5422, 6426, 4827, 9864, 3648 y 0220. Por su parte los F-16B poseen las siguientes siglas: 1715, 2179, 9581, 2337, 7635 y 9583.

Hasta la fecha solo se han perdido dos F-16 B y un F-16A; en el primero se lograron salvar su vida la tripulación durante un vuelo de entrenamiento, mientras que en el segundo, la tripulación no tuvo la misma suerte, con la lamentable pérdida de las vidas del Primer y Segundo comandante del Grupo Nº 16, en Noviembre de 1.997 durante una exhibición aérea en Aeroexpo 97.

Durante todos estos años de actividad, el Grupo Aéreo de Caza Nº 16 ha establecido varias marcas para las Fuerzas Aéreas usuarias del F-16, en la actualidad estas permanecen vigentes, teniéndose como las más importantes: más de 20.000 horas de vuelo sin accidentes en doce años de operación y, el mayor porcentaje de disponibilidad y operatividad con un promedio del 82%, superando ampliamente el 73% que poseen los países de la OTAN y la misma USAF. Ambas cifras estadísticas, indican el alto grado de preparación, logística y mantenimiento dedicados a su personal y al prestigioso sistema de armas.

Despegue de Alto perfomance de un F-16A del Grupo de Caza Nº16 de la AMV.

 

A mediados de los 90 los F-16A/B fueron dotados de un contendedor de designación de blancos (Precision Guide Monitor -PGM-) Rafael Litening I y, a finales de esa misma década, la empresa Samsung elevó las prestaciones de las turbinas Pratt & Whitney F100-PW-200 a la versión F100-PW-220. Posteriormente, en 2005, se inició el proceso de modernización Mid Life Update (MLU) de los F-16, que incluía la revisión mayor de la estructura a cargo de la empresa belga Sabca y, por parte de Elbis Systems, la modernización integral los sistemas electrónicos, incluyendo el radar warning, y la integración de los misiles aire-aire Rafael Python IV. Sin embargo, los trabajos no fueron completados  porque ambas empresas contratistas se vieron obligadas a suspenderlos por presión del gobierno de Estados Unidos.

RED FLAG

En 1.965 la Fuerza Aérea de Estados Unidos puso en práctica un ejercicio denominado Red Flag, en donde se emplea el poder aéreo táctico de mayor envergadura de todo el mundo, teniendo como finalidad el entrenamiento de sus pilotos y prepararlos más eficientemente en caso de conflictos bélicos.

Estos ejercicios tienen una duración de un mes y se realizan en la base aérea de Nellis en Nevada, realizándose de manera ininterrumpida por más de cuatro décadas, con la intervención de países miembros de la OTAN y naciones aliadas a USA. La Fuerza Aérea Venezolana marcó un hito en el contexto de la aviación militar latinoamericana, al ser la primera nación de la región al ser invitada para participar en estos ejercicios. El 18 de Junio de 1.992 partieron rumbo a Nellis, cinco F-16 junto con uno de los aviones cisterna de la AMV Boeing 707, para reabastecerlos de combustible en el aire en un vuelo de ocho horas de duración y 3.500 millas de recorrido.

El día 21 de Junio se inician los ejercicios; de allí en adelante, durante cada mañana se realiza el respectivo briefing donde se analizan los paquetes de ataque, se asignan los objetivos, se seleccionan las armas tácticas, se señalan los tipos de formación y la frecuencia, con lo cual queda planificada cada operación.

Los aviones parten con sus respectivas ordenes y dotaciones bélicas a escenificar un simulacro de empleo táctico del arma aérea, con la finalidad de alcanzar el blanco y "volver con vida" a la base de operaciones. Una vez que retornan, se procede al análisis de cada vuelo y misión, estableciendo los errores y aciertos, las principales dificultades detectadas, los blancos destruidos y cuantos aviones quedan aún operativos.

Los enfrentamientos se producen entre las Fuerzas Azules y las Fuerzas Rojas, teniendo la primera de ellas el objetivo de destruir y neutralizar diversos blancos militares bajo el fuego enemigo, que la dirección de inteligencia y combate estime necesarios. El encargado de dictar los lineamientos a seguir, es el oficial de inteligencia, y el éxito de la misión depende de cómo se cumpla la estrategia para los combates aire-aire, aire-tierra, reabastecimiento en el aire, maniobras aéreas y prácticas de tiro.

Francia con sus Mirage 2.000 D, Venezuela y algunas unidades de la USAF conformaron las Fuerzas Azules, mientras que la Roja estuvo integrada por una red de blancos que debían ser destruidos en su totalidad por los Rojos. Cada misión es un conflicto bélico de proporciones casi reales, donde se pone a prueba la habilidad de los pilotos, la operación de los sistemas, la validez de las tácticas y la confiabilidad de las aeronaves y su armamento.

Durante los ejercicios se logró mantener una disponibilidad del 95% de los F-16 de la AMV, lo cual representó un alto rendimiento según los patrones de la USAF. La invitación fue renovada en 1.996 participando de nuevo el Grupo Nº16 en Red Flag, en esa oportunidad acompañada por Bélgica, Dinamarca y USA. La próxima cita formal fue pautada para el mes de Febrero del año 2.000.

Maniobras de alto G de un F-16 en una demostración en la Base Aérea EL Libertador.

Las pasantías de la FAV por estos ejercicios de combate se pueden catalogar de exitosas; en ambas ocasiones el Grupo Nº16 no ha sufrido el derribo o perdida de sus aeronaves. Este gran logro se debe al hecho de trabajar en equipo y al seguimiento de las instrucciones impartidas. En la primera intervención el Grupo Nº16 actuó como interdictores y en la segunda como cazas, siempre trabajando en “simbiosis” con los aviones AWACS, lo que les ha dado una gran amistad y camaradería con las tripulaciones de estos aviones de alerta temprana.

HALCONES CONTRA AGUILAS

Con anterioridad a Red Flag, la AMV y USAF ya habían realizado ejercicios conjuntos tanto en territorio venezolano como en Puerto Rico con los Vought A-7D Corsair II del 156th Tactical Fighter Squadron del Air National Guard.

En 1.991 ocho aviones caza bombarderos McDonnell Douglas F-15 E Strike Eagle, pertenecientes a la 8th Tactical Fighter Squadron, visitaron la base aérea "El Libertador" para realizar ejercicios conjuntos con el Grupo Nº 16. En esa ocasión, el Teniente General de la USAF Thomas Baker, comandante de la 12th Air Force, quien acompañaba a los F-15 declaró: "La alta profesionalidad demostrada por los pilotos venezolanos en el manejo del F-16, los coloca entre los mejores del Mundo". Agregando a las declaraciones anteriores, que los ejercicios se repetirían en el año 1.992 pero con F-16 del inventario de la USAF.

También la aviación naval de USA ha participado en ejercicios conjuntos con los F-16 de Venezuela. En Julio de 1.987, estuvo en aguas venezolanas el portaaviones nuclear USS Dwight Eisenhower, razón por la cual se aprovecho la oportunidad de realizar enfrentamientos simulados protagonizados por los Grumman F-14 D Tomcat de la US Navy y los F-16 de la AMV.

En 1.998, el Ejército del Aire Francés de paso por el continente Americano, visitó la base aérea "El Libertador" con los Mirage 2.000 N para realizar las maniobras conjuntas denominadas Miranda 98 participando la AMV con sus F-16 y Mirage 50 EV.

F-16A luciendo cola del 25º aniversario

GUARDIANES DE LA PAZ

Debido a las reconocidas capacidades del F-16, este caza se ha convertido en un arma disuasiva que lo convierten en un centinela de la PAZ. Pareciera contradictorio que un sistema de armas genere tranquilidad y paz, pero hay hechos fidedignos que así lo confirman durante la historia de la humanidad.

Lo que a continuación se narra acontecimientos que ocurridos en Agosto de 1.987 durante la incursión de la Corbeta Caldas de la Armada de Colombia en aguas territoriales de Venezuela, específicamente, en el Golfo de Venezuela. En el libro La Corbeta Solitaria, del Ingeniero colombiano Jorge Bendeck Olivella quien fuera Ministro del Gabinete del ex Presidente Virgilio Barco de Colombia, se presentan las operaciones militares que se desarrollaron en Agosto de 1.987 entre Colombia y Venezuela.

En la página 107 del mencionado libro escribe, y se cita: " A las 6:00 el Ministerio de la Defensa de Venezuela ordenó el despegue de dos aviones F-16 de manufactura norteamericana, y de las más modernas aeronaves del mundo, recientemente vendidas a Venezuela. Sobrevolaron amenazadoramente durante 15 minutos la Corbeta colombiana y volvieron a la base". Era el día 09 de Agosto, apenas se había detectado la incursión de la Corbeta Caldas en mar territorial venezolano.

Para el día 18 de Agosto, cuando las tensiones entre ambas naciones estaban en su clímax, al borde la guerra, el Ingeniero Bendeck continúa su narración y, en la página 117 describe lo siguiente, se cita”: De iniciarse el ataque por parte de los buques venezolanos, el comandante colombiano lanzaría seis de sus ocho cohetes Exocet, dos en cada una de las tres posiciones principales de las unidades venezolanas, el submarino Tyrona (armada de Colombia) haría el resto. La cañonera ARV Libertad (patrullera de la armada venezolana) estaba en la mira de la artillería. Era un blanco fácil. La reacción de la Fuerza Aérea Venezolana se sentiría a partir de las 5:45 horas del 18 de Agosto. Sería una lucha desigual. Lo sabía hasta el último marinero de la corbeta".

Más adelante en otro párrafo indica: "La Fuerza Aérea Venezolana ordena la dispersión de sus aviones para hacerlos menos vulnerables y completa sus planes de expansión de las hostilidades para bombardear las refinerías de Barrancabermeja y Cartagena, la Base Naval de Cartagena, el puente Laureano Gómez (Pumarejo) de Barranquilla, y las unidades blindadas de Cúcuta y Buena Vista en la frontera".

Mapa del Golfo de Venezuela donde se señala la posición de la Patrullera Libertad (ARV), la corbeta Caldas (ARC) y la trayectoria de los F-16 de la AMV.

Por su parte, el Capitán de Fragata Alfredo Castañeda Giral, comandante de la patrullera misilística LIBERTAD de la Armada Venezolana, quien fuera protagonista de rigor en los acontecimientos de Agosto de 1.987, al enfrentar a la Corbeta Caldas, plasmó en su libro "El día que iba a lanzar el misil" los sucesos que a continuación se narran del día 09 de Agosto, cuando detecta la presencia de la corbeta Caldas en el Golfo de Venezuela.

De las páginas 49 y 51 se cita: "Arriba en cubierta, reina la quietud ante la presencia de la CALDAS, y la LIBERTAD navegando a popa muy cerca de ella. Estamos a una distancia de 100 yardas de la unidad intrusa, cuando de pronto el jefe de Electrónica me informa de detección por radar de dos aviones en marcación 125º, con radial 305º, procedentes de las costas Falconianas (Falcón es un estado Noroccidental de Venezuela). A las 10:45 horas los llamamos y se identifican como dos F-16, atendiendo el llamado que le hicimos. Esa ha sido siempre la respuesta de la Fuerza Aérea. Les ordeno como Comandante del Área de Contacto proceder a efectuar vuelos rasantes para presionar la corbeta a retirarse".

"Ya la silueta de los FIGTHING FALCON F-16 se hace visible por sobre el horizonte, iniciando una rata de descenso que les permite ejecutar el patrón de ataque hacia el blanco, representado por la CALDAS; solo que en esta ocasión se trata de pasajes rasantes".

A continuación el C/F Castañeda narra la conversación entre la Corbeta Caldas (ARC) y la patrullera cañonera Libertad (ARV):

"-Libertad, Libertad de Caldas, cambio"

"-Adelante Caldas, aquí Libertad"

"-Señor Comandante del ARV Libertad, nos sentimos amenazados con aviones, creo que son F-16 que nos hacen pasajes rasantes…..Interrogativo……Interrogativo……Cambio".

"La voz del Comandante del Caldas denotaba agitación y temor".

"Caldas de Libertad, quienes se sienten amenazados somos nosotros con su presencia arbitraria en aguas jurisdiccionales venezolanas, por lo que le ordeno nuevamente -ya en un tono más fuerte - proceder al Norte; la Armada y la Fuerza Aérea Venezolana estamos dispuestos a hacer valer nuestra soberanía…….Cambio. El Comandante del Caldas no contesta a esta imposición".

En la página 53 continúa la narración de los hechos de la siguiente manera; se cita: “Los F-16 efectúan varios pasajes rasantes sobre la corbeta, y luego les ordeno proceder a un punto, para mantenerse en PAC (Patrulla Aérea de Combate) durante 25 minutos más; pero por instrucciones de su comando deben retirarse a tierra firme”.

Afortunadamente la sensatez, el sentido común y la razón de la dirigencia política y los militares prevalecieron en esta situación tan difícil y critica, evitando por completo el desborde de las pasiones y los sentimientos patrioteros en ambos lados de la frontera, teniendo los F-16 una participación disuasoria.

Las invalorables gestiones realizadas por parte del Presidente Alfonsín de Argentina y la Organización de los Estados Americanos evitaron consecuencias y males mayores.

Práctica vuelo rasante de un F-16A con de lanzamiento de bombas Mk-82 retardadas con paracaídas.

FUTURO

Es razonable asumir que el embargo de armas y tecnología en el año 2006 por parte del gobierno de EEUU hacia las fuerzas armadas de Venezuela ha tenido consecuencias adversas para conservar los altos estándares de operatividad de los F-16. Desde entonces, a la Aviación Militar venezolana se le ha dificultado obtener piezas de recambió o realizar programas de actualización para mantener operativos a sus F-16; aún así, los cazas continúan en línea de vuelo, ejecutando misiones de entrenamiento, vigilancia fronteriza y combate al narcotráfico.

En la actualidad, el inventario del Grupo Aéreo de Caza N° 16 está conformado por 14 F-16A y cinco F-16B. Los años en servicio y la ausencia de programas de actualización y mantenimiento mayor conllevan a asumir en posibles sistemas para remplazo de los F-16, en tal sentido,  han sido considerados el Sukhoi Su-35, el Dassault Rafale y los Chendu J-10B y JF-17 Thunder, pero no se conoce ninguna decisión oficial al respecto.

F-16A en la Base Aérea El Libertador, Palo Negro, Estado Aragua.

Texto y fotos: Erwin Fuguet


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