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Bicentenario de la Marina de Guerra del Perú marcado por la continuidad del plan de modernización de la Fuerza

En la Plaza Grau, ubicada en El Callao, se conmemoro el 200º aniversario de la Marina de Guerra y el 142º de la heroica gesta del Gran Almirante del Perú Miguel Grau Seminario, al mando del legendario Monitor “Huáscar”, en el Combate Naval de Angamos en 1879 durante la Guerra del Pacífico.  En su discurso de orden, el Almirante Alcalá Luna, tras resaltar los principales acontecimientos que marcaron el inicio de la Marina de Guerra del Perú, recordó la gesta del 8 de octubre de 1879, en Punta Angamos, manifestando que “el Gran Almirante Don Miguel Grau Seminario, heroico comandante del Monitor Huáscar, escribió con su sangre, y la de su valerosa tripulación, la más brillante página de nuestra historia naval, al ofrendar sus vidas por defender nuestra soberanía, con valentía y nobleza”.

Más adelante, indicó que la Marina de Guerra del Perú continúa con el Plan de Modernización de sus Fuerzas Navales, a través de la incorporación de unidades construidas en los Astilleros del Servicio Industrial de la Marina (SIMA), como las Patrulleras Marítimas BAP “Río Tumbes” (PM-208) y BAP “Río Locumba” (PM-209), así como de las Patrulleras de Interdicción Marítima “Punta Sal” (PI-1302) y “Cabo Blanco” (PI-1303), las cuales tienen “por misión realizar actividades de control marítimo y represión de la pesca ilegal, fortaleciendo nuestro sistema de monitoreo, control y vigilancia dentro de nuestras 200 millas náuticas, con el fin de cautelar nuestra soberanía, la biodiversidad marina y nuestros ecosistemas”. Además, destacó  los avances de los Programas de “Creación de los Servicios de Interdicción Marítima en el Dominio Marítimo Nacional”, financiado por el Ministerio de la Producción (PRODUCE), que prevé la construcción de 24 Patrulleras de Interdicción Marítima por parte del SIMA, y de “Mejoramiento y Ampliación del Servicio de Tráfico Marítimo del Puerto del Callao”, el cual – además de convertirlo en uno de los más modernos de la región, permitirá dirigir el tráfico de naves,  incrementando la seguridad y competitividad.

A su turno, el Presidente Pedro Castillo - que instó a la Marina de Guerra “a seguir con su vocación de servicio a la patria, con compromiso y dedicación, teniendo como ejemplo Miguel Grau Seminario, en favor del engrandecimiento del país” - destacó su aporte al desarrollo de la nación señalando que “este desarrollo debe estar salvaguardado con seguridad de nuestro mar territorial, provista por el aporte ejemplar de nuestra Marina de Guerra del Perú. Sin seguridad no hay desarrollo, compatriotas, para establecer una sociedad democrática y justa para todos los peruanos”.

Asimismo, destacó que “desde el 2012 la Marina concibiera un nuevo enfoque institucional, con las Plataformas Itinerantes de Acción Social (PIAS) que contribuyen con el desarrollo del país mediante intervenciones multisectoriales en la Amazonía”, agregando que “en el Bicentenario se requiere que la industria nacional despegue, tarea en que la Armada Peruana trabaja con el SIMA-Perú, con construcciones emblemáticas como el Buque Escuela y la modernización de unidades submarinas”. (Alejo Marchessini, Corresponsal de Grupo Edefa en Lima).

Discurso por el 200º aniversario de creación de la Marina de Guerra del Perú y el 142º aniversario del Glorioso Combate Naval de Angamos

Almirante Alberto Alcalá Luna, Comandante General de la Marina de Guerra del Perú

“La Marina de Guerra del Perú, institución tutelar y emblemática de la nación, que ha albergado a notables marinos peruanos de extraordinaria trayectoria, celebra con patriótico júbilo doscientos años de servicio a la nación con honor, coraje, decisión y totalmente comprometida con la misión de velar por la defensa, seguridad y desarrollo de nuestro país.

Desde el nacimiento de nuestra nación, así como desde la inmolación de nuestro Héroe Nacional, el Peruano del Milenio, Don Miguel Grau Seminario cuya gesta histórica se mantiene latente en el sentimiento y, en el pensamiento de todos los peruanos, hemos comprendido el valor de lo que significa la fuerza naval decisiva. Durante estos 200 años, hemos sido, y seguimos siendo hoy, una nación marítima, dependiente del mar, quiero hablar sobre el nacimiento de nuestro poder marítimo, lo que es, actualmente, y lo que es más importante, lo que será a futuro.

En una fecha tan memorable, permítanme resaltar los principales acontecimientos que marcaron el inicio de nuestra Marina, convirtiéndola a lo largo de este tiempo, en una institución sólida y cohesionada, imbuida de valores y virtudes legados por el Héroe de Angamos.

Los antecedentes tanto organizacionales como misionales de nuestra Marina, se remontan a los Siglos XV y XVI, periodo del Virreinato, donde la amalgama cultural marítima de dos grandes civilizaciones, la Inca y la Hispánica, crean un nuevo tipo de hombre de mar, el marino peruano. Esa herencia marítima nativa, tiene su origen en la Cultura Caral y en la expedición del Inca Túpac Yupanqui, donde la tecnología y técnica de navegación permitieron evolucionar al antiguo navegante peruano, apreciando el mar como un puente de progreso y desarrollo sostenible.

El afianzamiento de nuestra institución se consolidaría al arribo de la Expedición Libertadora del General Don José de San Martín y con la captura del pailebote “Sacramento” por parte de los hermanos Cárcamo, constituyéndose la naciente marina nacional con su primer buque y primera plataforma enarbolando la flamante bandera nacional sobre el Océano Pacífico. En este primer período se destaca el Vicealmirante Martín Guise, distinguido oficial de marina de origen inglés, quien, encarna el empuje de la naciente institución naval: coraje, entrega, sacrificio, profesionalismo y amor real al Perú.

La proyección del poder naval se manifestó concretamente en las expediciones al Océano Pacifico, con el zarpe del bergantín “Gamarra” hacia las costas de California en Estados Unidos de américa y posteriormente, con la circunnavegación de la fragata “Amazonas”; así como la defensa marítima contra los corsarios de potencias europeas, hechos que marcarían la continuidad de la vocación naval de un país marítimo como el Perú.

He de recordar, a los valerosos marinos quienes, en el Combate del Dos de Mayo de 1866, defendieron con coraje y valentía, la tan ansiada independencia de la corona española, como el Secretario de Guerra y Marina, José Gálvez, al mando de las baterías de costa, escribieron con letras de oro una página de gloria en nuestra historia republicana; en esta sucesión de acontecimientos históricos trascendentales, resalta la ingeniería y creatividad de los marinos peruanos en la construcción naval, los cuales conllevaron significativamente al progreso del país. Ejemplo de ello, fue la construcción del monitor “Victoria”, así como el primer sumergible ideado por el ilustre europeo Federico Blume construido en nuestro territorio.  Herencia que hoy continúa a través de los Servicios Industriales de la Marina en la construcción de unidades navales de alto bordo, como el petrolero BAP “Zorritos” -el primer buque de alto bordo construido en américa del sur- así como fragatas misileras, el buque multipropósito BAP “Pisco”, el Buque Escuela a Vela BAP “Unión”, la modernización y corte de casco de nuestras unidades submarinas, patrulleras, puentes en diferentes regiones de la costa, sierra y selva, unidades mercantes, embarcaciones pesqueras, entre otras; lo que ha permitido elevar el producto  bruto interno, y trayendo progreso  y  trabajo a miles de peruanos.

En esta larga singladura, las acciones de la Marina se destacaron por la entrega y el valor de sus hombres y mujeres, siendo una constante, el marcado sentido del cumplimiento del deber, aun si este mereciera la propia inmolación, la cual, en nuestra institución, no ha distinguido, ni distinguirá rango o jerarquía. Un hito trascendental y que marco los destinos de nuestra marina y de la nación, sucedió el 8 de octubre de 1879, en Punta Angamos, donde el Gran Almirante Don Miguel Grau Seminario, heroico comandante del Monitor "Huáscar", escribió con su sangre, y la de su valerosa tripulación, la más brillante página de nuestra historia naval, al ofrendar sus vidas por defender nuestra soberanía, con valentía y nobleza, durante el histórico Combate Naval de Angamos.

Lo que pasó en el mar no es leyenda, es la realidad. Todas las virtudes personales del gran Almirante del Perú: sencillez, modestia, franqueza, valor, fortaleza, cumplimiento del deber, todas se unen para justificar los títulos que la posteridad le ha otorgado de: “El Caballero de los Mares” y “El Peruano del Milenio”. El inmortal sacrificio de aquellos marinos peruanos nos ha dejado un legado eterno, una enseñanza de valores profundos que son un diario ejemplo y guía para las generaciones actuales y futuras; la gesta de aquel enfrentamiento, ha sido reconocida por muchas marinas en todo el mundo, situando al Gran Almirante Miguel Grau Seminario y a sus hombres en un lugar especial en la historia universal.

Los marinos de ayer y hoy, somos herederos de los valientes hombres del Monitor “Huáscar” y sabemos que el compromiso, honor y lealtad, no son solo palabras, sino dogmas de vida, aplicadas a una vocación de servicio, que cada uno de nosotros ponemos cotidianamente para garantizar que nuestros compatriotas disfruten de una plena paz y libertad.

A lo largo de estos 200 años, la Marina de Guerra a la par de su misionamiento constitucional de garantizar la soberanía nacional, cumple diversos roles para consolidar el ambiente propicio para el desarrollo de nuestro país: participación activa en la pacificación nacional, lucha contra las actividades ilegales en el ámbito acuático, y contra la minería y tala ilegal, respuesta inmediata de apoyo para asistir a poblaciones afectadas por desastres naturales, contribución al progreso económico de la nación a través de la industria naval, promoción del desarrollo e innovación tecnológica, así como la contribución a la política exterior del estado incluyendo naturales intereses antárticos.

El aporte humano de la Marina a la construcción del Perú durante estos dos siglos se evidencia en muchas acciones, particularmente ante la difícil situación a causa de la pandemia del coronavirus, que no ha mellado nuestro accionar, muy por el contrario hemos enfrentado la situación con decisión, profesionalismo y creatividad que nos ha caracterizado a través de la historia, desplegando la misma férrea voluntad e indesmayable espíritu, que heredamos de quienes nos antecedieron y que nos transmitieron de generación en generación, la solidez de los valores y principios que deben estar presentes en todos y cada uno de los que vestimos el uniforme que nuestra patria nos entregó y así poder servir a la misma.

En este entorno, de retos y desafíos que el presente y futuro nos demandan, nuestra Marina busca permanentemente el importante balance que permita contar con medios y recursos para cumplir su rol principal, para ello dentro de nuestro plan estratégico institucional se han establecido programas a desarrollar y metas a alcanzar en las diversas áreas del que hacer institucional, que garanticen y contribuyan con el crecimiento económico y productivo del país.

Es así que, en el ámbito de la soberanía e integridad territorial la Marina de Guerra del Perú continúa con el plan de modernización de sus fuerzas navales, a través de la incorporación de unidades construidas en nuestros astilleros, como las Patrulleras Marítimas BAP “Río Tumbes” y BAP “Río Locumba”, así como de las Patrulleras de Interdicción Marítima “Punta Sal” y “Cabo Blanco”, las cuales tienen por misión realizar actividades de control marítimo y represión de la pesca ilegal, fortaleciendo nuestro sistema de monitoreo, control y vigilancia dentro de nuestras 200 millas náuticas, con el fin  de  cautelar  nuestra  soberanía, la  biodiversidad  marina  y  nuestros ecosistemas.

El alistamiento de nuevas unidades navales permite garantizar la seguridad de la vida humana en la mar, la protección del medio ambiente acuático y la represión de actividades ilícitas, en los ámbitos marítimo, fluvial y lacustre, así como enfrentar con éxito las tareas de ayuda humanitaria y apoyo, hacia las poblaciones que han sufrido como consecuencia de los desastres naturales. Al mismo tiempo, el trabajo en conjunto con diferentes entidades del gobierno para la ejecución de la estrategia de acción social con sostenibilidad se materializa a través de la construcción, mantenimiento y operación de las Plataformas Itinerantes de Acción Social – PIAS, las cuales permiten llevar los principales servicios del estado hacia las comunidades más vulnerables de nuestra Amazonía y del Altiplano.

En este proceso cabe destacar la ejecución de proyectos de inversión para la autoridad marítima nacional, que contemplan la construcción de veinticuatro patrulleras de interdicción marítima a cargo de los servicios industriales de la marina. cabe mencionar que la construcción de las seis primeras lanchas han sido financiadas por el ministerio de la producción. Otro importante proyecto de inversión es el mejoramiento y ampliación del servicio de tráfico marítimo del puerto del callao, que permitirá dirigir el tráfico de naves a fin de incrementar la seguridad y competitividad, haciendo de este puerto uno de los más modernos de la región.

Asimismo, consideró oportuno resaltar lo importante que viene siendo la firma de una serie de Convenios de Cooperación Interinstitucional con diversas instituciones públicas y privadas, que coadyuvarán a fortalecer la conciencia e intereses marítimos y por ende la identidad nacional. Resaltar también que la Marina de Guerra del Perú, es líder en el foro sudamericano y regional, habiendo logrado con éxito congregar y entrenar durante los Ejercicios UNITAS 2021 a más de cinco mil setecientos hombres y mujeres de veinte países, operar conjuntamente con unidades navales, aéreas y submarinas y personal de naciones hermanas, y de nuestro Ejército y Fuerza Aérea del Perú así como haber tenido una notable participación en el “Simposio Internacional de Poder Naval” realizado en los Estados Unidos de América.

Dichos Ejercicios han sido los únicos en su tipo en la región, al haber sido desarrollados simultáneamente en nuestras costas, así como en la imponente y majestuosa amazonia peruana. en estas líneas, no podemos dejar de mencionar, a los héroes y mártires de la pacificación nacional, quienes a través de su sacrificio en defensa de la patria y de todos los peruanos, son los nuevos tripulantes del Monitor “Huáscar”, su legado no hace más que reafirmar nuestra vocación de servicio, nuestra formación profesional y son el motor que nos motiva a seguir trabajando sin desmayo para conseguir el país que todos deseamos. Asimismo, sería injusto no mencionar a nuestros camaradas de armas quienes encontrándose en primera línea contra el coronavirus y a causa de ello partieron a la eternidad. por ello, en esta tradicional ceremonia, rendimos un profundo homenaje hacia nuestros compañeros que ya no están con nosotros, marinos que de alguna u otra forma han entregado su vida por la patria, al servicio de ella y por todos nosotros.

Al conmemorarse el Bicentenario de la Marina de Guerra del Perú, los marinos peruanos nos sentimos privilegiados de llevar el mismo uniforme que usó el Gran Almirante del Perú Don Miguel Grau Seminario y en especial, de continuar la senda de ilustres marinos como Guise, Aguirre, Ferré, Palacios, Medina entre otros quienes dieron su vida por defender y proteger nuestra nación.

Hoy, después de doscientos años, nos sentimos orgullosos de nuestros hombres y mujeres que continúan construyendo el legado de nuestra marina de guerra, y aprovecho la oportunidad para honrar a los miembros de las familias de nuestro personal, los cuales están a su lado siempre.

Marinos de hoy: la Marina de Guerra necesita de todos ustedes para poder brindar el mejor servicio a todos nuestros compatriotas, teniendo siempre en cuenta que el Perú tiene una gran marina de guerra. gracias por esa demostración de profesionalismo y entrega a lo largo de estos años de vida institucional.

Gran Almirante del Perú Don Miguel Grau Seminario y Peruano del Milenio:

Aquí estamos hoy, 142 años después para honrar su memoria, aquí está nuestra escuadra frente a su efigie, en el mar que lleva su nombre, siguiendo su estela al cumplir con la sagrada misión que la nación nos encomienda.

Aquí está la Marina de Guerra que usted forjó, cohesionada y fortalecida, pero por sobre todo conformada por hombres y mujeres de elevada moral, sólidos principios y seguidores de su mística y ejemplo, y que esta mañana renuevan el juramento de seguir su estela de valentía, honor, sacrificio y compromiso con los sagrados intereses del Perú y con nuestra gloriosa institución.

¡Gloria a usted, Almirante del Perú!

¡Viva la Marina de Guerra del Perú! “

 


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