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Retirados del servicio militares involucrados en la pérdida de tres lanchas artilladas de la Armada de Colombia en la frontera con Venezuela

Tras un extraño suceso el pasada sábado, 9 de mayo, en el que tres lanchas artilladas Boston Whaler de la Infantería de Marina de Colombia pertenecientes a la Fuerza Naval del Oriente, que portaban 2 ametralladoras Browning calibre .50, 4 ametralladoras M-60 calibre 7.62 y toda la munición de dotación,  se soltaron de sus amarres a orillas del río Meta, en la frontera entre Colombia y Venezuela, ayer, 12 de mayo, el comandante de la Armada Nacional de Colombia, el Almirante Evelio Enrique Ramírez Gáfaro, anunció el retiro del servicio del Teniente Coronel de infantería de Marina comandante del batallón de Infantería de Marina número 51 y del capitán jefe de la sección de operaciones y comandante de las unidades fluviales de esa unidad.

Las primeras investigaciones apuntan al incumplimiento de los procedimientos tácticos fluviales por parte de la tripulación del Elemento de Combate Fluvial No.51-2, que en la emergencia no estuvieran en capacidad de actuar de manera oportuna. Adicionalmente, y con el propósito de determinar la responsabilidad disciplinaria en esta u otras instancias, también se investigará  si los hechos ocurridos se dieron por dolo o culpa.

El comunicado oficial de la ARC en la mañana de ese  sábado explicaba que: “En hechos que son materia de investigación, tres botes de la Armada de Colombia que se encontraban en un Puesto de Control Fluvial amarrados a la orilla del río Meta, en el departamento del Vichada, en la frontera Colombo-Venezolana, y que en el momento se encontraban sin tripulación, fueron arrastrados por la corriente en la madrugada del día de hoy”.

“De acuerdo a la versión preliminar, el hecho se presenta cuando el centinela encargado de la seguridad de los botes se percata que, por efectos de la fuerte corriente, las embarcaciones son arrastradas por el río, sin tener la oportunidad de recuperarlas. Ante esta situación, se ordenó el desplazamiento de Unidades de la Fuerza Naval del Oriente de la Armada de Colombia para la recuperación de los botes; pero dada la cercanía con Venezuela, estos fueron llevados por el río adentrándose a territorio de este país, lo que le impidió a las Unidades colombianas la búsqueda y rescate de los mismos”.

Tras lo sucedido la Fuerza Naval de Oriente procedió a establecer comunicación con el Puesto Naval de la Armada Venezolana en Puerto Páez, con el fin de enterarlos de la situación y coordinar la recuperación de los botes, ante lo cual manifestaron su voluntad de apoyar, informando que efectuarían la ubicación de las embarcaciones y la entrega correspondiente, posteriormente, en el transcurso de la mañana de ese sábado, la Armada Venezolana confirmó haber encontrado los botes, los cuales serán entregados a la Armada de Colombia una vez se tenga la autorización del mando superior.

Lo grave es que junto con las lachas iban 2 ametralladoras Browning calibre .50, 4 ametralladoras M-60 calibre 7.62 y toda la munición de dotación de estas embarcaciones, la reacción del dictador Nicolás Maduro no se hizo esperar y condicionó la entrega de los equipos militares a una solicitud directa por parte del presidente de Colombia Iván Duque, aprovechando la situación para presionar en cierto modo un reconocimiento diplomático el cual es nulo a la fecha.

Algunos dirigentes de la zona, agradecen en cierto modo que los equipos fueran a parar a Venezuela, pues aseguran que de haberse apoderado de ellos los grupos armados ilegales y narco guerrilleros presentes de la zona, los daños a la población civil hubieran sido incalculables por el poder de fuego de estas armas, además, pusieron en evidencia las continuas negligencias que venía cometiendo el comandante de este batallón de infantería. (Carlos Vanegas, corresponsal Grupo Edefa en Colombia)


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