El ministro de Defensa Nacional de Chile, Fernando Barros, se refirió en la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados a las especulaciones sobre una posible participación estadounidense en la modernización de instalaciones portuarias en Ushuaia, Argentina, y su impacto en los intereses estratégicos de Chile. La intervención tuvo lugar durante la sesión del 14 de abril, cuando el diputado Carlos Cuadrado Prats consultó al ministro sobre infraestructura portuaria vinculada a Estados Unidos en puntos clave del Pacífico y Atlántico sur, particularmente en el sur de Perú y Ushuaia, y si ello representaba una preocupación para la defensa nacional chilena. El contexto incluía el rol estratégico de estas zonas como accesos a la Antártica, en vista de las revisiones previstas al Tratado Antártico en los próximos años.
Barros respondió con mesura. Destacó que todos los asuntos relevantes para la defensa y seguridad del país reciben atención permanente de las unidades de inteligencia de las Fuerzas Armadas y del Comando Conjunto. Sobre el proyecto en Ushuaia, precisó que, según la información disponible hasta ese momento proveniente principalmente de reportes de prensa, se trataría de un eventual financiamiento para la transformación o habilitación de una base naval existente.
“Es un proyecto que está entre los acuerdos que los países pueden tener y no es una materia que genere preocupación para Chile”, señaló el ministro. Agregó que, al igual que ocurre con la modernización y equipamiento de las fuerzas de los países vecinos, estos temas se siguen con atención en función de sus posibles efectos sobre los intereses nacionales, pero sin que representen, por ahora, un motivo de alarma. Respecto a las relaciones bilaterales, Barros enfatizó que el diálogo estratégico y la cooperación con los países vecinos continúan su curso normal.
El diputado Carlos Cuadrado Prats profundizó entonces en la inquietud por la eventualidad de dos bases con respaldo norteamericano en accesos al Atlántico y Pacífico sur, considerando el rol de estas rutas hacia la Antártica y las revisiones al Tratado Antártico previstas para 2048. El ministro reconoció que el tema antártico presenta desafíos más complejos. Aunque faltan años para esas fechas, ya se observan ciertas tensiones ambientales ligadas al vencimiento de plazos y crece el interés de diversas potencias, no solo vecinos, sino también Estados Unidos y otros actores en la región.
“Hay mucho interés como ministerio. Nosotros tenemos particulares en el tema de la Antártica y ya lo hemos trabajado”, afirmó Barros. Destacó que tanto Cancillería como el Ministerio de Defensa cuentan con equipos de alto nivel y conocimiento profundo sobre la materia. Invitó incluso a los diputados a una reunión conjunta con especialistas de ambas carteras, para compartir la rica experiencia acumulada en el desarrollo de la presencia chilena en el continente blanco.
Refuerzo en la zona austral de Chile y territorio antártico
El titular de Defensa recordó ejemplos concretos de la proyección chilena: hace poco, un barco pesquero noruego que operaba en la zona bajo las normas vigentes del tratado recurrió a Chile en busca de ayuda. Asimismo, un joven norteamericano que llegó al aeródromo antártico violando normas internacionales fue detenido y procesado por autoridades chilenas. Asimismo un amplio operativo de búsqueda y rescate disponible para cuando se requiera “Tenemos un área de influencia enorme y una presencia de Chile enorme e indiscutible”, subrayó.
Barros concluyó que, como gobierno, se considera prioritario avanzar en pasos concretos tanto en la zona austral de Chile como en el territorio antártico. Entre ellos mencionó el desarrollo de infraestructura logística y portuaria en el sur, tema que se alinea con las prioridades definidas por las tres ramas de las Fuerzas Armadas en reuniones recientes del primer mes de gestión.
Hasta abril de 2026, el proyecto de la Base Naval Integrada de Ushuaia sigue en desarrollo por parte de Argentina, con avances modestos en infraestructura logística antártica, aunque persisten especulaciones sobre posibles apoyos o financiamientos externos, incluyendo interés del Comando Sur de Estados Unidos en el marco de la competencia geopolítica regional. Santiago mantiene su enfoque en fortalecer su propia presencia antártica respaldada por el Plan Estratégico Antártico 2026-2030 y en preservar el espíritu de cooperación del Tratado Antártico, sin percibir amenazas directas en los proyectos informados hasta la fecha.
La sesión reflejó el interés parlamentario por monitorear los equilibrios estratégicos en el Cono Sur y la Antártica, en un escenario donde Chile reafirma su rol como puerta natural de entrada al continente blanco y su compromiso con la paz, la ciencia y la protección ambiental en la región. (Luis Andres Lautaro)







2 comentarios