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Choques de poderes en El Salvador por el presupuesto para dotar a Fuerzas Armadas y Policía

El domingo 9 de febrero, el presidente de la República de El Salvador, Nayib Bukele, cuestionó la decisión de los parlamentarios en fallar en la aprobación de un presupuesto para modernizar las fuerzas de seguridad y desató una crisis institucional cuando, bajo sus órdenes, docenas de policías y soldados irrumpieron en la Asamblea Legislativa.

En disputa está la aprobación de un préstamo por $109 millones para completar la fase III del Plan Control Territorial.  El PTC, como se le conoce, ha generado excelentes resultados en la reducción de los homicidios, desaparecidos y extorsiones. Dichos logros han sido reconocidos por la Fiscalía General de la República (FGR), la Embajada de los Estados Unidos y otros instituciones locales y organismos internacionales.  Desde el inicio del Plan Control Territorial en julio del corriente, la Asamblea Legislativa ha aprobado $466 millones para financiar la Fase I y Fase II de un plan que consta de siete Fases. El dinero lo prestaría el BCIE, a un plazo de 20 años con 36 meses de gracia, y de acuerdo con el Ministerio de Hacienda cuyos fondos beneficiarían a 1.963 agentes de la PNC, 17.000 soldados y 31.000 derechohabientes de la Fuerza Armada (FAES).

El estancamiento de los $109 millones para la adquisición de equipos para dotar a la policía y la Fuerza Armada desató un intenso enfrentamiento entre dos de los tres Órganos del Estado.  Poco antes del día del 9 de febrero, los diputados de la Asamblea Legislativa retiraron de la discusión el dictamen para aprobar dichos fondos.  Esto provocó la reacción del presidente Bukele y abrió la controversia.

La inversión se destinaria de la manera siguiente: 

•       Equipo e infraestructura de videovigilancia - $25,9 millones
•       Movilidad estratégica - $46,9 millones
•       Equipo táctico - $17,4 millones
•       Modernización hospitalaria - $15,5 millones

En concreto, se trata de cámaras de videovigilancia, UAVs, hasta 3 helicópteros, 166 patrullas, uniformes, chalecos antibalas, ambulancias, equipos de laboratorios y un buque.  Pero la duda de los fondos, particularmente de los $25,9 millones destinados para el equipamiento e Infraestructura de videovigilancia, se desató después que se supo que un viaje del viceministro de Justicia, Osiris Luna Meza, realizado en octubre a México buscando la inversión de esos fondos, había sido por invitación y bajo pago, del grupo SeguriTech Integral Security de México.

Inversiones

Fuentes directas nos informan que la inversión de equipos tácticos se destina  a dotar a todos los elementos de la FAES (Fuerzas Armadas de El Salvador) con sus respectivos uniformes, cascos balísticos, chalecos de protección personal y sistemas portátiles de comunicación. 

En cuanto a los helicópteros, la información inicial indicaba que se buscaba un Bell-412EPI para a Fuerza Aérea, un Bell 429 para la Policía Nacional Civil, y la conversión de un UH-1H a Huey II de la misma PNC.  El asunto cambiaría a un Bell 412EPI para la FAS, otro para la PNC y finalmente un Bell 429, también para la PNC.  Sin embargo, opinamos que se obtendría un mejor rendimiento y eficiencia concentrando equipos y maximizando recursos. El Grupo Aéreo de Policía no tiene una infraestructura desde la que puede operar y mantener su flotilla aérea, por lo que opinamos que todo debía pasar a una Escuadrilla de Asistencia Policial, dentro de la orgánica del Escuadrón de Helicópteros, y parte de la FAS – algo que podría facilitar fondos no solo de defensa sino de la nómina del Ministerio de Seguridad. 

Así, los dos Bell 412EPI servirían mejor bajo la FAS, a lo que se podría agregar el Bell 412 (FAS-254), que fuese requisado por el entonces presidente Antonio Saca como el aparato Presidencial, porque no le parecía el propio Bell 407 (c/n 53508 Modelo 2001) con registro YS-1001N adquirido para ello.  Estas tres aeronaves se sumarían a dos, FAS-250 y el FAS-252, pudiéndose además recuperar uno más, el FAS-253, cuya turbina se quemó en el 2002, para darles una fuerza de seis maquinas Bell-412EP. Actualmente, el estado del FAS-253 podría emprenderlo una empresa mexicana afiliada a Bell.

En cuanto al Bell 429, entregado a la FAS en lugar de la Policía, podría servir de punto de partida para finalmente remplazar al UH-1H en manos salvadoreñas.  Es un helicóptero utilitario multipropósito con un coste unitario de unos $7,5 millones (2014 - configuración básica).  Uno de sus atractivos es que tienen dos turbinas en lugar de una, asegurando su vuelo.  Ya se determinó en el país de un requerimiento entre Defensa y Salud por un helicóptero ambulancia, y de hecho, al menos dos de esos modelos son necesarios y tres sería el numero ideal.  El Bell 429 ya sirve en este papel en Europa.  Con tres máquinas Bell 429 el número se acerca al necesario para pensar en el remplazo del UH-1H, que definitivamente ya no da.  Por el momento, se considera al menos la conversión de cuantos UH-1H se pueda a Huey-II. 

Visitamos las instalaciones de la 1ª Brigada de la FAS y corroboramos que funcionan tres UH-1H, con dos mas en mantenimiento, y un M funcionales.  Otros tres fuselajes están en hangares y disponibles para dicha tarea si se obtienen los fondos.  Sorprendentemente, más fuselajes podrían estar disponibles en el “baratillo” (el cementerio de helicópteros) ya que lo importante para la conversión es el esqueleto de la máquina, y no su fuselaje en sí.  Unas doce conversiones a Huey-II podrían mas que compensar las necesidades y hasta se podría pensar en otras tres conversiones para los modelos ambulancias, el asunto es que de hacerse una inversión fuerte se prefiere una maquina nueva, pues si una renovación necesita un 40% de presupuesto, mejor lo nuevo.

El FAS-116, el BT-67 recientemente accidentado adorna todavía la pista, mostrando considerable daño.  Sin embargo se nos dice que podría ser recuperable.  Por otro lado, vimos al FAS-118 que se encuentra arrinconado, supuestamente también en condiciones reparables.  Un transporte aéreo se hace indispensable, por lo que se ha recuperado un segundo Arava 202.  Pensamos que el Cessna C-408 sería una buena opción si se pudiesen obtener de la línea de construcción, y la que en 2020 estaba muy ocupada con la construcción de 100 unidades para FEDEX, en remplazo del C-208B. 

En cuanto al buque necesario, no se nos proveyeron detalles, pero se entiende que hay interés en un modelo adicional del 85-Defiant, bajo el programa NCPV de la US Navy, que solo requiere una prima de una cuarta parte de la nave, y al menos un buque de capacidades oceánicas.  Durante nuestra visita a la Comandancia Naval se discutieron diversas alternativas. 

El viernes 14 de febrero, el presidente Bukele admitía parcialmente su error al aceptar la indicación de la Corte Constitucional que le pidió "abstenerse de usar la Fuerzas Armadas en actividades contrarias a los fines constitucionales”. A lo que respondió que la decisión de la Corte podría entorpecer el trabajo de su Gobierno. (Julio Montes, corresponsal de Grupo Edefa para Centro América)

Fotografía: FAS 116 despues de su accidente (J  Montes)


PM11 (J  Montes)


Bell 412 en Ilopango (J  Montes)


Los dos Arava 202 aun en funcionamiento (J  Montes)

 


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