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Entrevista Carlos Suárez, director general de Indra

Por Eva CERVERA

Latinoamérica es el principal mercado internacional para  la empresa española Indra, que cuenta con filiales en la práctica totalidad de sus países. En el segmento de la Defensa, se ha convertido es un referente en la región, tanto en el ámbito de los radares como en el de los sistemas de mando y control y defensa aérea. Pero el potencial del mercado en esta zona es amplísimo para una empresa cuya cartera de desarrollos tecnológicos en estos segmentos goza de reconocimiento a nivel mundial. De todo ello nos habló su director general, Carlos Suárez, responsable del área de Defensa de Indra.

FDS.– El 40 por ciento de las ventas totales de Indra, que han ascendido en 2010 a 2.557 millones de euros, proceden del extranjero, destacándose un fuerte crecimiento de las obtenidas en Iberoamérica en las distintas áreas de actividad de la empresa. ¿Qué representa en ese volumen el mercado de defensa latinoamericano?

Carlos Suárez.– Defensa es una de las espinas dorsales de esta compañía y Latinoamérica el principal mercado exterior para Indra a nivel global en el conjunto de nuestras actividades, tanto por el número de filiales como por recursos humanos. Tenemos más de 7.000 personas en la región. El objetivo es claramente crecer en el área de defensa en Latinoamérica, segmento en el que las ventas están en el entorno del 5-6 por ciento, con un incremento anual de alrededor del 5 por ciento, y aspiramos a que siga siendo un negocio en alza en los próximos años.

 

FDS.– ¿Cómo son las sinergias de Indra en Iberoamérica entre la división de Defensa y el resto de áreas de actividad de la compañía?

C.S.– La metodología de dirección, control y gestión de proyectos es común  a toda la oferta de Indra. Así, las sinergias entre Defensa y otras áreas de negocio son muy altas, como ocurre en España. El tener una presencia importante nos permite contar con una plataforma local para el desarrollo de nuestra oferta en todos los ámbitos de negocio en los que opera Indra. Por tanto, aunque las tecnologías que se aplican en Defensa y Seguridad son específicas y únicas para dichos mercados, los métodos y procedimientos que los jefes de proyectos aplican son prácticamente similares y de obligado cumplimiento para todos, con independencia de su naturaleza civil o militar. Del mismo modo, existen sinergias importantes en la producción de SW (software), así como en los procesos de outsourcing o externalización.

FDS.– Cuentan con filiales en prácticamente todos los países de la región. Haciendo un poco de historia ¿qué nación y con qué producto se abrieron a  Indra las puertas del mercado de Defensa en Latinoamérica?

C.S.– Los primeros proyectos que desarrollamos en la Región fueron los centros de Mando y Control de Defensa Aérea de Perú y Uruguay. Casi en paralelo se firmaba un contrato de simulación con la Fuerza Aérea de Chile,  acompañando la venta de los C-101 al país, simulador que ya había sido desarrollado para España. A partir de ahí ha habido un desarrollo importante, sobre todo en las áreas de defensa aérea, radares, comunicaciones satelitales y simulación. Recientemente, los radares Lanza de Uruguay, el Centro de Defensa Aérea de Colombia y los sistemas de comunicaciones satelitales para el Ministerio de Defensa brasileño son buenos exponentes de la actividad creciente de Indra en el sector de la Defensa en América Latina.

FDS.– La implantación de filiales de producción y mantenimiento en los países a los que se vende y la transferencia tecnológica es una tendencia creciente y, en ocasiones, una exigencia para ganar un contrato. ¿Qué pasos da Indra en este sentido en Latinoamérica?

C.S.– Indra es plenamente consciente de que no debe que actuar en el área como una empresa meramente exportadora, sino que tiene que contribuir al desarrollo de la industria local y a la transferencia de tecnología. Esto se realiza a través de dos ejes: por un lado, el propio desarrollo industrial en las filiales; y, por otro, las alianzas estratégicas con socios locales o con las propias fuerzas armadas, a las que también transferimos tecnología desde el punto de vista de la formación, entrenamiento, capacidades logísticas, etc. Disponer de filiales locales favorece mucho ese proceso. En los últimos años, toda oferta de Indra lleva asociada un plan de participación de la industria local y de transferencia de tecnología directamente relacionada con el proyecto. Inicialmente, los planes de cooperación se centran la cesión del conocimiento para la formación del personal designado por el cliente para su formación en la operación de los sistemas de armas y su sostenimiento (mantenimiento y modernizaciones) a lo largo del ciclo de vida operativo. En definitiva, tanto el desarrollo de las filiales en el ámbito de la Defensa como las alianzas y la cooperación industrial con socios locales y con las propias fuerzas armadas constituyen los ejes de desarrollo del negocio de Defensa de Indra en América Latina.

FDS.– Brasil, pese a los recortes presupuestarios, es hoy el gran inversor en el área  de Defensa en la región. ¿Cuáles son las expectativas de Indra allí y en qué medida cree que el Gobierno de Roussef continuará la fuerte apuesta de modernización de las Fuerzas Armadas que inició Lula?

C.S.– Desde Indra y con una posición de máximo respeto, no hacemos valoraciones sobre las intenciones o la acción política de los distintos gobiernos. No obstante, entendemos que la dimensión geográfica, humana y económica de Brasil es excepcional y continuará siendo un país con un fuerte crecimiento económico y con una presencia y responsabilidad creciente en el ámbito internacional, lo que sin duda afecta a los ámbitos de la Defensa y la Seguridad. En este sentido, conviene resaltar los grandes proyectos de inversión en aviones de combate, submarinos, fragatas, vehículos blindados, satélites de observación o de defensa y protección de sus fronteras terrestres, fluviales y marinas. Brasil es una fuerte apuesta para Indra y, sin duda, un referente regional desde el punto de vista de la seguridad y la defensa y nuestra percepción es que seguirá invirtiendo en modernizar sus Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad en los próximos años. En este contexto, Indra tiene como objetivo llegar a ser una empresa de referencia y un socio estratégico para las Fuerzas Armadas brasileñas en áreas troncales de nuestra actividad como mando y control, defensa aérea, radares, protección de fronteras y vigilancia marítima, defensa e inteligencia electrónica, simulación, sistemas logísticos y ciberseguridad.

FDS.– Indra se ha afianzado como un importante suministrador de sistemas de comunicación por satélite para el Ministerio de Defensa brasileño,  con el que colaboran desde 2006, ¿Qué balance hace de estos años como proveedor y cuáles son sus perspectivas de crecimiento?

C.S.– Llevamos trabajando con Brasil en éste área desde 2006 y hemos ganado los contratos en competencia abierta. Indra tiene ya muchas referencias internacionales en el área de sistemas de comunicación satelitales en el área de la defensa, tanto en el segmento terrestre como en el naval, en barcos y submarinos. Nuestros contratos de suministro de sistemas de comunicaciones satelitales (SATCOM) se obtuvieron a través de durísimos concursos internacionales. Las perspectivas de Indra son, una vez demostradas nuestra competitividad y calidad en las entregas, ser considerados como un proveedor de referencia del Ministerio de Defensa brasileño.

FDS.– ¿Qué pueden aportar los sistemas de vigilancia e inteligencia electrónica de Indra a las enormes necesidades de Brasil en el ámbito de la vigilancia y seguridad fronteriza?

C.S.– La oferta de Indra en este campo es muy amplia y abarca prácticamente todas las necesidades en este espectro, que demandan distintos desarrollos. Disponemos de soluciones propias, con especificaciones OTAN, actualmente en operación de defensa de la soberanía nacional de diferentes estados, tanto de la Alianza Atlántica como de fuera de ella. Nuestras soluciones cubren todo el espectro de necesidades en este ámbito, desde sistemas de mando y control, radares, sistemas de inteligencia electrónica, sensores optrónicos, aeronaves no tripuladas (UAV) y sistemas de comunicaciones, hasta los medios de simulación, entrenamiento y de soporte logístico necesarios para garantizar la perfecta operación de todos estos sistemas.

FDS.– En el ámbito de los radares los desarrollos de Indra han tenido un importante éxito en la región. ¿En qué países están operativos, qué demanda existe actualmente y cuáles son las expectativas de venta en este campo? 

C.S.– Tanto en radares como en sistemas de mando y control de defensa aérea, nuestra presencia en la región es efectivamente muy fuerte. Las Fuerzas Aéreas de Uruguay, Argentina y Guatemala operan actualmente radares de Defensa Aérea de Indra. Nuestra familia de radares tridimensionales Lanza, en sus distintas configuraciones (fijos, transportables y móviles de largo y medio alcance) está siendo demandada y ofertada en todos los concursos que se están llevando a cabo en América Latina. Hay resaltar que el último concurso de radares OTAN ha sido adjudicado a Indra y más concretamente al radar tridimensional Lanza de largo alcance. Iberoamérica es desde luego un objetivo claro para nuestro negocio de defensa aérea y de radares.

FDS.– ¿Y en el campo de simuladores de vuelo, donde son un referente a nivel internacional?

C.S.– Indra tiene una oferta amplísima en simulación aérea, no sólo de aviones de combate. La demanda de simuladores de vuelo de aeronaves de combate no está siendo especialmente amplia en la región. Somos un centro de referencia en simulación de helicópteros, con varios contratos en Latinoamérica, y estamos ampliando el ámbito n a otras áreas: vehículos terrestres, tanto civiles como militares, armas tácticas, de submarinos, etc. La oferta de Indra en el ámbito de simulación nos lleva a asegurar que cualquier demanda en este campo tiene una solución para aeronaves de ala fija y helicópteros, tanto militares como civiles. Actualmente estamos produciendo simuladores de helicópteros militares para la Fuerza Aérea uruguaya y esperamos en breve una nueva adjudicación en la región.

FDS.– ¿Cómo es su posicionamiento en Iberoamérica en el campo de satélites?

C.S.– La actividad de Indra en Espacio se concentra fundamentalmente en el segmento terreno. En estos momentos Indra es muy activa en la región, tanto en el ámbito de los sistemas de comunicaciones satelitales como el ámbito de observación de la Tierra, habiendo oportunidades muy relevantes en varios países del área.

FDS.– Latinoamérica, por sus problemas internos de seguridad (narcotráfico, guerrillas, control fronterizo, etc.), es un mercado con grandes necesidades en Homeland Security. ¿Cuáles son las soluciones que ofrece Indra?  

C.S.– Entre la defensa y la seguridad existe una gran interrelación. Indra tiene ya soluciones probadas y referencias, tanto dentro como  fuera de España, en muchas áreas relacionadas con la seguridad, desde protección de fronteras, a vigilancia marítima, sistemas de identificación, protección de infraestructuras, ciberseguridad, etc. Muchas de estas capacidades las hemos implantado ya en Latinoamérica, donde hay potencial de mercado muy importante.

 

«Toda oferta de Indra lleva asociada un plan de participación de la industria local y de transferencia de tecnología»

«Defensa es una de las espinas dorsales de esta compañía y Latinoamérica el principal mercado exterior para Indra»

«Iberoamérica es desde luego un objetivo claro para nuestro negocio de defensa aérea y de radares»

«Indra tiene como objetivo llegar a ser una empresa de referencia y un socio estratégico para las Fuerzas Armadas brasileñas»

Fotografías por orden de aparición:

Carlos Suárez, director general de Indra.

UAV “Pelicano”.

Radar “Lanza 3D”.

SIVE Interception.

Cabina de simulador del “Cougar”.


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