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El guiño a la industria y los nuevos retos de Cospedal al frente de Defensa

El pasado viernes, durante el acto de toma de posesión de su cargo como ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal lanzó un mensaje a la industria de Defensa española en su discurso. Durante sus palabras en la sede del Ministerio, recordó que “en este siglo en el que las amenazas globales son la intolerancia y el terror, estas solo pueden ser derrotadas por la unión de los demócratas, y ahí estarán las Fuerzas Armadas”. Y para derrotar a estas amenazas globales “España necesita unas Fuerzas Armadas plenamente preparadas, modernas y profesionales, para lo cual es esencial el desarrollo de la industria de Defensa, con una decidida apuesta por las nuevas tecnologías”.

El acto de toma de posesión de la cartera contó con la presencia prácticamente de todo el nuevo Gobierno y con destacada presencia de miembros del Partido Popular. Y es que tras el acto, la nueva ministra volvió a afirmar que quiere mantenerse al frente del partido, al menos hasta el próximo congreso, que no se producirá antes del año próximo.

Dado el importante peso de Maria Dolores de Cospedal en el Partido Popular cabría plantearse si como secretaria general podría suponerse una mayor defensa de los intereses del Ministerio de Defensa, especialmente en lo que a la necesaria dotación presupuestaria se refiere, carencias que siguen lastrando tanto las adquisiciones de material como la financiación de las necesarias tareas de formación y adiestramiento. En el futuro desempeño del Ministerio y habida cuenta del perfil de Cospedal, el rol de quien se designe como Secretario de Estado de Defensa será, sin duda, muy relevante.

En su referencia a la industria de Defensa Cospedal aludió a la importancia de la apuesta por las nuevas tecnologías. A ese apoyo habrá de sumar el de recuperar la perdida capacidad adquisitiva, avanzar sobre los programas de adquisición ya en marcha, el empujón a la creación de un “gigante nacional” capaz de competir en un mercado cada vez más agresivo, la implicación de España para apoyar a la industria nacional en acuerdos Gobierno a Gobierno, a la altura de los países con que se compite, el traslado a la opinión pública de las necesidades para el país de contar con una Defensa potente que responda a las actuales y venideras amenazas globales y, cómo no, la gestión de la importante deuda acumulada por los Programas Especiales de Industria (PEAs). Respecto a esto, las opciones para acometerla son varias y no pasan necesariamente por tener que asumir esos montos como incremento directo de los presupuestos anuales de Defensa. Las sentencias del Tribunal Constitucional en contra del uso de los créditos extraordinarios para financiar los PEAs obligan a renunciar a este “instrumento contable” al Ministerio.

Cada  años hay que hacer verdadera ingeniería en España para averiguar cuáles son realmente los recursos con que cuenta el Ministerio de Defensa, buscando entre otras partidas, como las del Ministerio de Industria, y teniendo en cuenta los créditos extraordinarios a los que se pretendía recurrir. Aun siendo complejo de abordar y un verdadero quebradero de cabeza que gestionar en el próximo gobierno en minoría, debería afrontarse la reordenación de las fuentes de financiación del Ministerio de Defensa. para poder afrontar de forma clara no ya las obligaciones que se arrastran, sino las futuras adquisiciones y los enormes gastos de personal.

Otra cosa es que se pueda llegar a algún acuerdo con los socios de Gobierno y la oposición para “regularizar la contabilidad” de las obligaciones. Hay que recordar que los gastos derivados de los Programas Especiales de Armamento ya han sido realizados por Industria en forma de anticipos a las empresas. Es por ello que hay numerosas voces en el sector que solicitan que esa deuda pendiente de más de 20.000 millones de euros de Defensa se compense. No afectaría al monto de la deuda del país, la normativa de la Unión Europea lo contempla y dejaría de lastrarse así el futuro del Ministerio de Defensa. (José Mª Navarro García)

DISCURSO DE LA MINISTRA DE DEFENSA, MARIA DOLORES DE COSPEDAL

Señora presidenta del Congreso, señor presidente del Senado, señora presidenta de la Comunidad de Madrid, señor ministro de Justicia, señor ministro de Hacienda, señora ministra de Agricultura, señor ministro del Interior, señora ministra de Empleo, señora ministra de Sanidad y Servicios Sociales, señor ex ministro Serra, gracias por estar aquí. Almirante Jefe del estado Mayor de la Defensa, secretario de Estado de Defensa, subsecretaria de Defensa, general jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, general jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire. Director general de la Guardia Civil, Arzobispo Castrense. Resto de autoridades civiles y militares. Señoras y señores, muchas gracias a todos.

Mis primeras palabras quieren ser de agradecimiento y de reconocimiento al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por otorgarme el honor de formar parte de un Gobierno que será fundamental para entregar a España lo que se merece y por lo que trabajan a diario todos los españoles.

Responsabilidad también, además del agradecimiento, por la labor encomendada. Es un honor personal y profesional sostener, como he hecho hace unos minutos esta mañana, la cartera del Ministerio de Defensa; un Ministerio como es bien sabido que ostenta los pilares fundamentales de una Nación, como es la dirección y coordinación de sus Fuerzas Armadas. Las Fuerzas Armadas, que son el primer baluarte de nuestra integridad democrática, que nos protegen de una amenaza exterior en este mundo globalizado que ya no conoce fronteras.

Un país es tan seguro como preparadas estén sus Fuerzas Armadas en la protección de nuestros valores más queridos, como son la libertad, la justicia, la igualdad, la pluralidad y el respeto a los derechos humanos.Y también quiero decirles de corazón que es un honor recibir esta cartera de manos de Pedro Morenés. En sus prácticamente cinco años al frente del Ministerio, nuestras Fuerzas Armadas han dado un paso determinante hacia la modernidad y, al mismo tiempo, han engrandecido su compromiso en la lucha por la democracia en todo el mundo.

La inestabilidad se extiende por toda la geografía mundial, desde el Norte al Sur de África, desde Oriente Medio a la Europa del Este, y España en estos años siempre ha respondido cuando y donde se le ha reclamado. Y ahora más que nunca, las Fuerzas Armadas españolas son un referente para nuestros aliados estratégicos que afrontan sus nuevos desafíos preparadas y con paso firme.Por lo tanto, reitero mi agradecimiento ante el legado que me entrega el ministro Morenés. Su ejemplo será uno de mis referentes en el quehacer de todos los días. Muchas gracias, Pedro.

Esta responsabilidad como ministra de Defensa viene también acompañada de una obligación ineludible en cada una de las decisiones y acciones que tomemos desde esta misma tarde: trabajar cada segundo, cada minuto, cada día por el bien general de los españoles y en beneficio y por la grandeza de España.

La política de Defensa representa como pocas el sentido de país, el sentido de Estado. Hay múltiples ejemplos de ello en la Historia de nuestra gran Nación y, desde luego, hay múltiples ejemplos de ello en la Historia de nuestra democracia. El último pacto firmado contra el terrorismo yihadista por la mayoría de las fuerzas parlamentarias es un buen ejemplo de esta convicción, que yo creo lo es de la inmensa mayoría de los españoles.

En este siglo XXI que vivimos, donde las amenazas globales son fundamentalmente la intolerancia y el terror, solo se las puede combatir y derrotar desde una respuesta global, unida y común de todos los demócratas. Y ahí estarán, como están hoy, nuestras Fuerzas Armadas junto a nuestros socios europeos, la Organización del Tratado del Atlántico Norte y Naciones Unidas.

Para poder acometer con eficacia esta importante encomienda necesitamos unas Fuerzas Armadas plenamente preparadas y adaptadas a los nuevos tiempos, modernas y profesionales. Y en este empeño, el desarrollo de la industria española de Defensa será esencial para avanzar en la consolidación de las capacidades propias. Todo ello a través de una decidida apuesta por las nuevas tecnologías.

España requiere de unas Fuerzas Armadas, en definitiva, capaces de garantizar con eficacia sus funciones cara al futuro, y que mantengan también inamovibles los principios de unidad, jerarquía y disciplina que han constituido parte de su esencia a lo largo de los tiempos. Una esencia que, impregnada por los cuatro costados por el amor a España, se ha visto recompensada por el cariño y el afecto de los españoles, que estiman a las Fuerzas Armadas como una de sus Instituciones  más queridas.

Y precisamente hoy, en el día de mi toma de posesión, quiero agradecer y reconocer como española la labor de  todos los militares y del personal civil del Ministerio de Defensa en la tarea diaria de la Defensa, en lo que somos presente y tradición, futuro y aprendizaje del pasado. Todo eso es lo que simbolizan el Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y la Guardia Civil. Y todo eso es lo que simboliza nuestra Nación, España.

Hoy, señoras y señores, asumo el Ministerio de Defensa con humildad y también con orgullo. La humildad que precisamente caracteriza a nuestras Fuerzas Armadas desde el ejemplo callado, y, en más de una ocasión, con el mayor sacrificio, como es entregar la propia vida en acto de servicio.

Nuestras Fuerzas Armadas son digna bandera de lo mejor de España y de todos y cada uno de los españoles. Y a este honor, y  a este estandarte, con ayuda de Dios, hoy, me debo y lo haré con honor.

Fotografías:

·Maria Dolores de Cospedal asumiendo el cargo de Ministra (Ministerio de Defensa)

·La nueva ministra pasó revista a una compañía de honores (Ministerio de Defensa)


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