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La Guardia Civil pone en marcha la compra de un avión de vigilancia marítima

La Jefatura de Asuntos Económicos de la Guardia Civil ha anunciado una licitación para la adquisición de “un avión ligero de largo alcance con capacidad de vigilancia marítima para el Servicio Aéreo de la Guardia Civil (SAER)” por un importe de 8,7 millones de euros. El procedimiento será abierto y de tramitación ordinaria pero, dado que se trata de un anuncio previo a la licitación, no están disponibles los Pliegos de Prescripciones Técnicas (PPT) ni los Pliegos de Cláusulas Administrativas Particulares (PCAP). De ahí que hasta el momento en que se publiquen estos documentos solo se puede especular con el tipo de avión con que podría dotarse la Unidad de Ala Fija del SEAR de la Benemérita.

Moviéndonos, con los datos conocidos en la mano, en la especulación, dos opciones podrían barajarse, la primera, una unidad del avión ligero de observación y patrulla marítima P2006T MRI de la tecnológica Indra, aeronave que ya es conocida por la Guardia Civil después de haber sido desplegada en misiones en el exterior a través de la agencia europea de fronteras FRONTEX. Esta opción ganaría puntos por varios motivos. En primer lugar, el propio anuncio de licitación especifica “avión ligero”, hecho que podría diferenciar esta aeronave de los dos CN235-300 que emplea actualmente el SEAR. Además hay que recordar que en 2008, en plena oleada de pateras, FRONTEX organizó un dispositivo en el marco del cual la Guardia Civil española  planteó a Indra la necesidad de un sistema aéreo para vigilancia marítima, capaz de cubrir  un radio que  se extendiera más allá de las 30 o 40 millas que alcanzan los sistemas costeros y que fuera por tanto capaz de abarcar todas las aguas territoriales.

El MRI se basa en el avión ligero bimotor de ala alta P2006T de la italiana Tecnam, al que se le añadió un radar Seaspray 5000E de Selex Galileo, un dispositivo electroóptico de FLIR Systems, un sistema AIS de identificación de buques y un enlace de datos con el que enviar a tierra la información recogida por los sensores. Los sensores envían la información al sistema de misión ISIS de Indra a bordo de la aeronave. El enlace de datos permite enviar la información a la Estación de Soporte en Tierra (EST) por lo que el avión solo requiere de un piloto y un operador de sistemas.

La elección de una plataforma ligera como esta redunda en un bajo consumo, un mantenimiento sencillo, de sencillo pilotaje y sobradamente probado. La aeronave puede mantenerse en zona de patrulla entre 3,5 y 4,5 horas y cubrir áreas de 3.000 a 8.000 millas náuticas cuadradas y resulta una opción válida para reemplazar helicópteros o plataformas aéreas ligeras.

FRONTEX adjudicó en marzo del año pasado un contrato marco a Indra según el cual se incorporó el P2006T MRI a la operación EPN Tritón de vigilancia marítima en el Mediterráneo central. Desde el 10 de marzo y durante ese mes el avión vigiló en la zona sur de Italia el tráfico de embarcaciones ilegales implicadas en el tráfico ilegal de personas. El avión MRI participó con la Guardia Civil española en la Operación Indalo de FRONTEX, completando más de 180 horas de vuelo, y en la Operación Closeye en la que FRONTEX evaluó su eficacia en la vigilancia del Canal de Sicilia, completando 120 horas de vuelo. Fuentes del sector nos habrían informado de que el precio de una de estas aeronaves estaría en torno a los 6 millones, cifra a la que sumando el necesario soporte logístico durante el ciclo de vida, podría coincidir con los 8,7 millones licitados ahora.

Otro CN235
La otra opción pasa por adquirir un tercer avión de vigilancia marítima similar a los otros dos CN235-300 que adquirió la Guardia Civil, sin embargo estos aviones costaron cada uno 25 millones de euros, importe muy superior al licitado ahora para el nuevo avión. Esta posibilidad podría pasar por un acuerdo con el Ejército del Aire que se materializara en la transferencia de uno de los CN235 que quedan aún en servicio. El Ejército del Aire precisamente está estandarizando su flota de transporte medio en torno al C295, por lo que esta posibilidad podría no ser muy  descabellada. Dispone actualmente de 8 CN235 transfomados a la versión VIGMA (VIGilancia MArítima) muy similares a los del SAER y  repartidos entre las tres unidades SAR .

Además existen precedentes de acuerdos entre el Ejército del Aire y la Guardia Civil ya que, en los inicios del programa de Ala Fija, fueron tripulaciones del Ejército del Aire los que operaron los aviones mientras que la Guardia Civil formaba sus pilotos, operadores y mecánicos. Ya en 2015 surgió la posibilidad de incorporar un tercer CN235 dado el creciente número de compromisos de la Guardia Civil que a menudo suponen el despliegue en el exterior de uno de estos aviones, con lo que queda un único aparato para cubrir las necesidades de todo el país, más aún si tenemos en cuenta que durante los períodos de mantenimiento programados los aviones se inmovilizan durante cierto tiempo.

El Gobierno autorizó la compra de estos dos aviones en 2007, aeronaves que llegaron en julio y diciembre de 2008. Para realizar su misión estas aeronaves disponen del Sistema Táctico Totalmente Integrado (Fully Integrated Tactical System o FITS) además de un radar Raytheon Sea Vue y un dispositivo electroóptico Star Safire III de FLIR Systems. (José Mª Navarro García)

Fotografías:

·Avión P2006T MRI de Vigilancia Marítima (Indra)

·CN235 del SAER (Julio Maíz)


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