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Adiós al último P-3A del Ejército del Aire

Tras aterrizar el pasado martes en la madrileña Base Aérea de Cuatro Vientos, el último de los P-3A Orion del Ejército del Aire finalizaba su carrera operacional. No será canibalizado ni convertido en chatarra, como otros P-3 que han servido en la institución castrense, y en unos meses pasará a exhibirse en el Museo del Aire.

El aparato en cuestión es el último de los Lockheed P-3A Orion que tenía el Ejército del Aire, retirado tras 44 años de servicio y haber acumulado más de 19.900 horas de vuelo, sobre las 20.000 prevista de vida útil. De hecho, hasta la semana pasada el avión de patrulla marítima ha estado en Yibuti, donde ha realizado múltiples misiones operativas  encuadrado en el Destacamento “Orión”, que da soporte aéreo al dispositivo de la Operación Atalanta, que lucha contra la piratería en el Golfo de Adén y las aguas de Océano Indico, cercanas a Somalia. El pasado 8 de noviembre la aeronave abandonaba ese escenario camino de la Base Aérea de Morón (Sevilla).

El día 14 se ponía fin a la vida operativa del fiel P.3A-01/22-21, entregado al Ejército del Aire en 1973. La aeronave ha estado siempre asignada al Grupo-22/Ala-22, operando primero desde la Base Aérea de La Parra (Jerez de la Frontera-Cádiz), y posteriormente desde 1993 en Morón, estando actualmente asignado al Grupo 22 del Ala 11. El aparato servió en la Marina de los Estados Unidos, la US Navy, que lo recibió de la cadena de montaje en marzo de 1965, portando el Bureau number 152153, que 52 años después se sigue conservando pintado en la parte trasera de su fuselaje.

En el último vuelo la tripulación ha estada compuesta por el comandante Gil Lavado, el capitán Moreno, el subteniente Bau y el sargento primero Santiago, que tras despegar de la Base Aérea de Morón llegaban a la de Cuatro Vientos a primera hora de la tarde del día 14. Tras aterrizar, tripulación y aeronave fueron recibidos por el general de Brigada Enrique Jesús Biosca del Ejército del Aire y el contraalmirante Ángel Martínez Núnez, que sirvieron en su momento en los P-3, en los puestos de piloto y TACCO (Tactical Coordinating Officer) respectivamente.

Con la baja de este último P-3A la dotación del Grupo 22 queda restringida a sólo tres aparatos de la variante P-3M, que aunque llevan sistemas modernizados por Airbus Defence and Spac,  son también aviones también muy veteranos, ya que eran originariamente P-3B, que previamente sirvieron con la Fuerza Aérea de Noruega.

El último P-3A ha quedado depositado en la MAESMA (Maestranza Aérea de Madrid), que le retirará todos los sistemas y piezas aprovechables para el resto de la flota de P-3M, estando previsto que se integre después en la colección de aeronaves del Museo de Aeronáutica y Astronáutica,  que al igual que la MAESMA tiene sus instalaciones en la Base de Cuatro Vientos. (Julio Maíz Sanz)

Fotografías:

·La tripulación del último vuelo P-3A, que utilizó para esta misión monos naranjas, muy similares a los utilizados en los años setenta. Foto: Julio Maíz/defensa.com

·El último P-3A del Ejército del Aire llegando a las instalaciones de la MAESMA remolcado. Foto: Julio Maíz/defensa.com


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