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La bandera española ondea en el Palau de la Generalitat

Aunque tenemos pendiente la segunda entrega de la teoría de la raza superior, fundamento y guía del nacionalcatalanismo; por razones de oportunidad nos vemos obligados a escribir unas letras sobre la autoproclamada e invisible República Catalana (en adelante RC, hasta que se demuestre lo contrario, como pronto se demostrará).

La declaración de independencia, el artículo 155 y la convocatoria de manifestación de Sociedad Civil Catalana, aconsejaban viajar de nuevo a Cataluña con la intención de conocer esta novísima y forzada república y así poder relatar nuestras propias experiencias en tan fantástica tierra. Y a fe mía que pudimos comprobar que se trata de fantástica república, pero no por magnífica y excelente (que Cataluña siempre lo ha sido), sino por ser producto de la calenturienta fantasía de un tal Carles y sus febriles acólitos. Por más que nos movíamos solo veíamos cientos de miles de personas (no exagero lo más mínimo)  que portando banderas constitucionales de España y Cataluña no parecían estar celebrando el advenimiento de la prometida Arcadia de la sardana y la butifarra. 

A fuerza de no encontrar indicio alguno que nos hiciera pensar que nos encontrábamos en la nueva RC decidimos trasladarnos a la Plaza de San Jaime donde se encuentra el “Palau de la Generalitat” (sede del Govern RC). Allí, sin duda, con toda lógica e incuestionable seguridad, deberíamos encontrar los signos evidentes del nacimiento de la nueva y esquiva república y a sus líderes en eufórica celebración. Pues ni por esas. El Govern destituido al completo había desaparecido en pleno (si algo estaban celebrando sus miembros debían estar haciéndolo muy en privado y en la más absoluta intimidad). Para nuestro asombro la Bandera de España seguía ondeando en el “Palau” y turistas y curiosos (nacionales y extranjeros) se hacían fotos para dejar constancia del absurdo: Carles declara la independencia (con voto secreto por lo que pueda pasar), deja la capital de la recién nacida república (se larga hacia el norte por si acaso) y mantiene la Bandera de España en la sede del Govern (por el que dirán).  ¡¡¡CARLES QUE GRANDE ERES!!!.

Queremos en este punto hacer un inciso para comentar la fotografía que ilustra este artículo. Dejando a un lado a los felices turistas que aparecen en la imagen, si nos fijamos en la parte superior podemos comprobar como allí siguen las dos Banderas: la española y la catalana (separadas apenas un metro). Sin embargo y, he aquí lo curioso, la Bandera de España ondea al viento mientras que la Señera aparece totalmente caída; como avergonzada de ver lo que a Cataluña hacen los de la “raza superior”. Sinceramente deseamos que la tristeza y vergüenza que tiene a la “Señera” tan mustia y apagada pase pronto y que vuelva a ondear con la dignidad y esplendor que merece.  

Alrededor del Palau había unos cuantos mossos capeando el temporal en un día radiante. Como en nuestra anterior visita, el pasado ocho de octubre, nos acercamos a ellos y cierto es que al principio se mostraron tensos y reacios. Sin embargo, al dirigirnos a ellos en catalán y con amabilidad (apretón de manos incluido) en pocos segundos comenzaron a conversar. Queríamos saber que hacían allí tan solos y así se lo preguntamos. La respuesta fue siempre y con pequeños matices la misma:

Estem farts de fer el ridícul, aquest president és un covard

Por si no habíamos entendido bien nos fuimos al diccionario de catalán donde dice lo siguiente:

Ridícul -a Que mou a riure-se'n, […] per grotesc, extravagant, estúpid, pretensiós, etc.

TRADUCCIÓN: Ridículo: Que mueve a que se rían de él, […]  por grotesco, extravagante, estúpido, pretensioso etc

 

Covard. Dit de la persona que té por del perill […] amb la cua entre cames.

TRADUCCIÓN: Dícese de la persona que tiene miedo del peligro […] con el rabo entre las piernas.

Ya estaba claro que se estaban refiriendo al Sr Puigmont y su última gracia: la declarada, “des-declarada”, “re-declarada” y nunca aclarada RC. Todo ello con una importante matización, RC no significa declaración de la Republica Catalana sino declaración Ridícula y Cobarde (inviable y secreta).

Y finalmente todo este asunto nos mueve a proponer una nueva palabra que desde ya debería incluirse en los diccionarios español y catalán. El nuevo término que hoy proponemos sería RIDICULOBARDE (la traducción al catalán es inmediata) y tendría dos acepciones:

Ridiculobarde.

Del latín Ridicŭlus y del francés Couard.

  1. Que mueve a que se rían de él, por grotesco, extravagante, estúpido, pretensioso, miedoso y por salir con el rabo entre las piernas.
  2. Carles Puigdemont.

“Ridiculobarde” podría tener un buen número de sinónimos que, sin ánimo de ser exhaustivos, agrupamos en las siguientes categorías:

SINÓNIMOS MASCULINOS

Jordi Pujol. Del catalán arcaico (actualmente en desuso).

Artur Mas. Ridículo con un acentuado matiz de cobardía (se va con el rabo entre las piernas cuando la CUP aprieta y por lo que pueda pasar).

Oriol Junqueras. Adefesio, ridículo en extremo, no por ello menos cobarde y un poco mentirosillo.

Josep Lluís Trapero. Ridículo y cobarde a sabiendas, con tendencia a la traición.

SINÓNIMOS FEMENINOS

Marta Ferrusola. Del catalán arcaico (actualmente en desuso).

Neus Munté. Ridículo y cobarde con avaricia (se quita de en medio; la pela es la pela).

Carme Forcadell. Inefable.

Teresa Laplana. Ridículo y cobarde con ataques de ansiedad (sobre todo cuando la cita un juez).

SINÓNIMOS PLURAL.

Los Jordis. Ridículos y cobardes - solos o en compañía de otros – de carácter tumultuario (están donde deben estar, con alojamiento y manutención a cargo del Estado).

JuntsxSi. Los que votan en secreto, ridículo colectivo y cobardía sectaria (siempre al amparo de la masa, no vaya a ser que les den, como a los Jordis, alojamiento y manutención).

CUP.  “Antitodo”, “antiAséptico”; también votan en secreto (inesperada conducta de tan bravos cachorros).

Queremos, por último, dejar constancia de que reconocemos que nuestra iniciativa para ampliar el diccionario tiene muy poco futuro, más o menos el mismo que la RC. La diferencia es que nuestra propuesta se efectúa desde el sarcasmo, la ironía y la metáfora y siempre sin ánimo de ofender a nadie (viva la libertad de expresión). Por el contrario la propuesta independentista es inicua, excluyente y totalitaria y está haciendo un terrible daño a Cataluña.

PD. Mi más sincera enhorabuena al Girona Futbol Club por su merecida victoria frente al – en teoría - superior Real Madrid. Aviso al nacionalcatalanismo: esto es lo que pasa cuando la superioridad se da por supuesta (sobre todo si es de origen divino, racial o genético). (Eva de Lezo, enviada especial a Cataluña)

Foto: Un grupo de turistas en la Plaza de San Jaime; al fondo el Palacio de la Generalitat con la Bandera de España.


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