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Los A-29 Super Tucano claves para el apoyo aéreo en Afganistán

Las aeronaves de ataque brasileñas Embraer A-29 Super Tucano, entregadas por Estados Unidos al gobierno afgano en 2016, están llevando a cabo un tercio de los ataques aéreos que se lanzan contra los terroristas, talibanes y otros grupos opositores, según explicó el pasado 15 abril el Ministerio de Defensa de Afganistán.

Según el Ministerio, su fuerza aérea, o AAF (Afghan Air Force), realiza cada día alrededor de 15 ataques aéreos en todo el país, de los cuales 5 se llevan a cabo con aviones A-29, lo que da idea de la intensidad de la guerra civil que se vive en el país. La Fuerza Aérea afgana opera cerca de una veintena de A-29, la versión fabricada en la planta de Embraer  de Jacksonville (Florida-Estados Unidos) cuyas capacidades ha mejorado la empresa norteamericana Sierra Nevada, principalmente con aviónica israelí. Los afganos esperan que este número aumente a fin de año hasta las 25 unidades, según informó defensa.com.

"Estas aeronaves tienen alta velocidad y una gran precisión para alcanzar los blancos, gracias sus dispositivos electrónicos” afirmó recientemente el portavoz del Ministerio de Defensa afgano, Mohammad Radmanish. Fuentes afganas han revelado asimismo que sus fuerzas terrestres, el ANA (Afghan National Army), solicitan cada vez más apoyo aéreo, lo que ha propiciado el incremento de operaciones aéreas de ataque al suelo o CAS (Close Air Support).

Por otra parte se ha criticado en las últimas semanas el número de  bajas civiles registrado en estos ataques aéreos de la AAF. La situación es muy compleja, en un contexto de guerra asimétrica combinada con otra cuasi abierta, ya que talibanes, terroristas y otros grupos controlan buena parte del país. El año pasado el Gobierno de Estados Unidos hizo público que durante los ocho primeros meses de 2016, las fuerzas armadas y de seguridad habían tenido 15.000 bajas de las que 5.523 eran mortales.

Este escenario demanda medios aéreos, Nisar Ahmad Ghoryani, jefe de la comisión de defensa del parlamento de Afganistán, ha manifestado que los A-29 “han hecho un buen trabajo. Queremos aumentar (vía Estados Unidos) el número de A-29 y también dotar a la AAF de aviones más modernos para aumentar las eficacia en las operaciones".

De momento lo que sí se está incrementando es la panoplia de armamento de los A-29, así, el pasado 22 de marzo éstos aparatos de ataque ligero empezaron a emplear las bombas inteligentes GBU-58 Paveway II, en lo que constituyó la primera acción de la Fuerza Aérea afgana con armas de guiado láser contra los talibanes. (Julio Maíz Sanz)

Fotografía: Un A-29 afgano armado con una bomba Mk-81 de 250 libras. Foto: USAF-Staff Sgt. Alexander W. Riedel.


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