En el marco de FIDAE 2026, la Fuerza Aérea de Chile (FACh), la Armada de Chile y ENAER dieron un paso concreto hacia el fortalecimiento de las capacidades aeronáuticas nacionales con la firma de una carta de intención y un convenio de cooperación. La firma contó con la presencia del General de Aviación Miguel Stange Muñoz, Presidente de FIDAE y Comandante del Comando Logístico de la FACH, el Vicealmirante César Boffil, Director General de los Servicios de la Armada, y Henry Cleveland, Director Ejecutivo de ENAER.
El objetivo central de estos instrumentos es unir las capacidades técnicas, operativas e industriales de las tres instituciones para avanzar en el diseño, desarrollo, fabricación e integración de una aeronave turbohélice multipropósito. Según lo establecido, este futuro sistema buscará ofrecer una plataforma estandarizada, moderna y adaptada a las necesidades operacionales tanto de la Fuerza Aérea como de la Armada.
La carta de intención contempla la realización de un estudio básico de inversión que evaluará la factibilidad técnico-económica del proyecto en su conjunto. Este análisis incluirá aspectos técnicos clave, estimaciones de costos totales y una proyección realista de lo que implicaría materializar el desarrollo, desde el diseño inicial hasta la posible producción en serie. El propósito último es dotar a ambas instituciones de un mismo vector que facilite el entrenamiento, el mantenimiento y las operaciones conjuntas.
Por su parte, el convenio de cooperación define los términos concretos de trabajo conjunto entre la FACH y la Armada para el diseño de la aeronave, considerando también su eventual fabricación e integración de sistemas. Se trata de un esquema que busca aprovechar las fortalezas de cada actor, la experiencia operativa de las dos ramas de las Fuerzas Armadas y el know-how industrial y de ingeniería de ENAER.
Este anuncio se enmarca en un momento de particular dinamismo para la industria aeronáutica chilena. En el marco de FIDAE 2026 ENAER presentó oficialmente el T-40 Newen, el nuevo entrenador básico destinado a reemplazar al histórico T-35 Pillán en la Fuerza Aérea de Chile. El director ejecutivo de la empresa, Henry Cleveland, ha mencionado en varias oportunidades la intención de avanzar hacia plataformas turbohélice de mayores prestaciones que el propio T-40, con capacidades multipropósito que podrían incluir misiones de instrucción avanzada, ataque ligero y otras tareas tácticas.
Fuentes cercanas al proyecto consultadas por defensa.com indican que esta nueva aeronave multipropósito podría servir, entre otros roles, como un sucesor natural para los PC-7 Pilatus que actualmente operan en la Aviación Naval, ofreciendo mayor potencia, mejores sistemas avionicos y una plataforma más versátil para las exigencias del entorno operacional actual y futuro,) como ya adelantamos en defensa.com en diciembre del 2025.
Con estas iniciativas, la Fuerza Aérea de Chile, la Armada y ENAER reafirman su compromiso por impulsar soluciones integradas de carácter nacional. Se busca no solo responder de manera eficiente a los desafíos presentes, sino también sentar las bases para un ecosistema aeronáutico más robusto y soberano, capaz de generar capacidades propias en un contexto regional cada vez más exigente.
El proyecto aún se encuentra en su fase inicial de estudios, pero la firma de estos acuerdos en pleno FIDAE 2026 marca un hito simbólico en la colaboración interinstitucional y en la apuesta por el desarrollo industrial de la defensa chilena. (Luis Andres Lautaro)






Deje un comentario
Su e-mail no será publicado.
Los comentarios que no se atengan a las normas de participación podrán ser motivo de expulsión.